LOS EFECTOS ELECTROMAGNÉTICOS EN VEHÍCULOS POR OVNIS EN ARGENTINA, EN RELACIÓN A POSICIÓN Y DISTANCIA

Por CARLOS FERGUSON

«Hoy día un amplio espectro de trastornos electromagnéticos coincidente con la aproximación o fluctuación de Objetos Voladores No Identificados (OVNIS), es ya un hecho ilustrativo en el mundo entero. Tal como lo evidencian centenares de casos, las alteraciones observadas en los motores de combustión interna (encendido eléctrico), coinciden plenamente con el paso de cuerpos volantes anómalos, discoidales o cilíndricos…» (Párrafo de la carta enviada por el Profesor James Mac Donald al Secretario General de las Naciones Unidas en 1967)

INTRODUCCIÓN

En el excelente artículo del investigador Donald Johnson titulado “Los efectos de la posición y la distancia en casos de encendido-interferencia Ovni”, el autor señala los aspectos ya investigados por quienes en forma pionera, se abocaron a los efectos EM (electromagnéticos) en vehículos. Hablamos del Dr. James Mc Campbell y Mark Rodeghier (entre otros), en los 80. Rodeghier realizó un catálogo de 441 eventos de este tipo en 1981.

Johnson señala:

“El propósito de este artículo es investigar el papel que juegan dos variables (la posición del OVNI y la distancia del OVNI) en la gravedad de la interferencia del sistema eléctrico reportada. Se seleccionaron estas dos variables porque parecen tener un papel en la literatura y porque se relacionan con cuestiones de causalidad física del efecto informado”. (fin de la cita)

Vamos a detallar algunos conceptos sobre este tema, y el estudio que he podido realizar en base a la mayor estadística de aterrizajes Ovni en Argentina, recopilada durante años.

Compararemos datos a nivel internacional y argentinos. Sólo están incluidos los eventos de aterrizajes, porque si sumamos casos de Ovnis en rutas de primer tipo (simples avistajes), la cifra sería mucho mayor. Pero era importante ver aquellos eventos donde el OVNI provoca efectos solamente o está a bajísima altura y distancia cercana a los observadores).

Un artículo general ya había sido realizado el Profesor Oscar Uriondo (pionero de la Ufología argentina), titulado “El efecto electromagnético, interferencias en vehículos, automotores y aeronaves” (CITA 1)

En mi trabajo actual – por primera vez en nuestro país – se propone una producción estadística completa sobre estos casos.

Los efectos OVNI a nuestros vehículos son una constante mundial. Ya el estudio de GEIPAN (Francia), también menciona este tipo de eventos.

EFECTO EM EN VEHÍCULOS

Es ya sabido en el historial OVNI, que contamos con una cantidad de casos de vehículos terrestres donde se produce una interferencia en el sistema eléctrico ante la aparición del fenómeno.

Tal es la repercusión de estos casos que el propio Proyecto Colorado se interesó en ellos.

Su personal intentó determinar el efecto de un campo magnético estático en un sistema de encendido de automóvil simulado.

Para bujías de espiral de acero pudo lograrse, sólo ocasionalmente, la interrupción de la chispa al someterla a un campo magnético de intensidad superior a 20.000 gauss (el “gauss” es la unidad con la que se mide la densidad de flujo magnético. El campo magnético terrestre es de 0,5 gauss, un pequeño imán 100 gauss).

La investigación del Proyecto Colorado concluyó que:

“En vista de la protección antimagnética de la chapa de acero de un automóvil, la intensidad del campo magnético en el entorno del móvil debería ser extremadamente superior a 20.000 gauss, para reproducir resultados similares a los denunciados por los testigos” (CITA 2)

El Prof. James Mac Donald ya decía a fines de los 60 que no se sabe con certeza qué produce estos efectos.

“David Saunders y Jim Lorenzen opinaban que un campo magnético de rápida alternancia puede originar corrientes secundarias suficientemente intensas para interrumpir la sincronización que regula la función de las bujías de encendido. Todo contribuye a subrayar el detalle insólito de que un campo magnético estático dotado de suficiente intensidad, afecta únicamente al motor ordinario, pero no el motor diesel, que no tiene bujías de encendido”. (CITA 3) 

Richard Hall (1960) y McCampbell (1976) se referían a estos efectos con la característica que los OVNIS aparecían en las rutas (en seguimientos – acercamientos), delante de los automóviles y a baja altitud en el momento de la interferencia eléctrica (en hipótesis, provocada por la radiación de microondas. (CITA 4)

Según la postura de McCampbell, se debería esperar observar una relación inversa entre la distancia y la intensidad del efecto.

Mark Rodeghier (1978) no pudo encontrar tal relación entre distancia e intensidad del efecto de interferencia electromagnética.

McCampbell también señaló que:

“…el rango típico en el cual deberíamos ver estos efectos es de 425 gauss a una distancia de 130 metros de un OVNI, en el que se observan efectos electromagnéticos y son consistentes con los datos experimentales en radios. Parece que los campos magnéticos de los OVNIS son estáticos o pulsan muy despacio. Por lo tanto, es poco probable que puedan producir corrientes significativas en el cuerpo porque tal inducción es proporcional a la tasa de cambio de la intensidad del campo. La tasa de cambio de un campo estático es, por supuesto, cero. Por el contrario, la evidencia directa indica que las microondas pulsadas son un fuerte candidato a ser el responsable de estos casos”. (fin de la cita)

EL ESTUDIO INTERNACIONAL DE DONALD JOHNSON Y LOS DATOS DE ARGENTINA

Donald Johnson pudo lograr una compilación de 276 casos (1978) que involucraban informes confirmados de encendido de vehículos de motor o interferencias en el sistema eléctrico atribuibles a los testigos de un encuentro cercano con un OVNI.

De los 276 casos recopilados, 154 fueron obtenidos de libros o catálogos publicados por investigadores de Ovnis.

Los 122 restantes procedían de publicaciones periódicas, relatos de periódicos y archivos de investigadores privados. Se consultaron más de 100 fuentes distintas para compilar este archivo (Vallée, Hall, Lorenzen, Philips, Fsr, Apro, Nicap, etc).

Los informes para cada región nos mostraron a eventos de EE.UU y Canadá (145), Europa del Oeste (50), Latinoamérica (40), Australia y N.Zelanda (22), Gran Bretaña (13), África (4) y Europa del Este y la Urss (2 casos)

En mi estudio estadístico de Argentina he podido reunir 198 casos desde 1947, obtenidas de 90 fuentes distintas. El detalle de los mismos se encuentra en mi trabajo  “El fenómeno aterrizaje en Argentina” (compendio de más de mil páginas y 2.100 casos calificados de cientos de fuentes).

En 20 de las 23 provincias argentinas, ocurrieron los casos de fenómenos electromagnéticos sobre vehículos (un 87 % del territorio).

Nuevamente (como ocurre con los casos de aterrizajes em Argentina), la ciudad de mayor cantidad de eventos sobre casos EM es Mar del Plata y alrededores (11 denuncias), y los segundos son R. Cuarto, V. Tuerto y B. Blanca (4 casos cada uno).

Al igual que en el trabajo de Johnson, los casos se codificaron en términos de la naturaleza del efecto sobre el vehículo de motor y el tipo de vehículo involucrado. Eso lo vemos en el siguiente gráfico:

En cuanto a la cantidad de testigos, Johnson menciona que en su trabajo son más de 500, y que el 60 % involucra a múltiples testigos.

En el caso Argentina las coincidencias son llamativas: tenemos un 70 % de testigos múltiples.

A continuación la gráfica de ambos estudios:

COLORES DE OVNIS

Como ocurre en todos los casos del fenómeno, encontramos tendencias que se dan sobre el tema de colores de las luminosidades vistas por los testigos.

Tenemos entonces:

64 descripciones con una sola coloración / 22 con dos colores / 6 con 3 colores / 5 con descripción “multicolor”

Cuando unificamos y simplificamos globalmente, nos encontramos con lo que ya hemos detectado en otros trabajos estadísticos. El color predominante es el blanco, seguido del rojo, y luego otros varios.

Hay muy pocos estudios a nivel mundial al respecto y en breve nos abocaremos a ello.

También hay un importante porcentaje de casos de “teletransporte” o acercamientos de frente o arriba, donde encontramos una especie de constante: una luminosidad que enceguece, con 2 colores preponderantes: amarillo en la periferia y violeta en el centro.  

 

TIPOS DE INTERFERENCIA ELÉCTRICA

Para los tipos de interferencia eléctrica observados, lo acontecido en el historial argentino se asemeja –a grandes rasgos – con los resultados internacionales. Tenemos:

91 casos en los que se informó detenimiento del motor

30 incidentes en los que tanto el motor como los faros del vehículo se apagaron

29 casos solo fallaron las luces o radio sin que el rendimiento del motor se viera afectado.

9 casos en los que el motor falló y perdió potencia y 6 casos donde hubo aceleramientos

2 casos donde el vehículo no había estado en funcionamiento pero no se pudo arrancar

No se han incluido 28 casos con denuncias de teleportaciones sin el acompañamiento de detalles sobre efectos electromagnéticos.

Muy llamativos los 6 eventos donde tenemos EFECTOS MÚLTIPLES, a saber:

7 de Noviembre de 1962: e/Salta y Tucumán (TUCUMAN) = Una motocicleta y dos automóviles (motor completo)

Mayo de 1967: San Carlos (MENDOZA) = Varios automóviles (motor completo)

26 de julio de 1967: Colón (BS.AS) = Varios automóviles (motor completo)

14 de diciembre de 1967: Córdoba (CORDOBA) = Varios automóviles (motor completo)

25 de junio de 1994: Campo de Mayo (BS.AS) = 2 automóviles (motor completo)

27 de mayo de 1996: Córdoba (CORDOBA) = Varios camiones (sólo luces)

Estos hechos muestran claramente la inusitada capacidad de efecto OVNI que puede producirse en distintos motores (no sólo un vehículo).

En la gran mayoría de casos de efectos EM (electromagnéticos), la energía regresó espontáneamente una vez que el OVNI se alejó del lugar (esto también es otra constante internacional ya señalada por Johnson).

El episodio de Cobo (Buenos Aires – Argentina), del 29 de julio de 1968, nos muestra un ejemplo de efecto Electromagnético a vehículos. A la madrugada, el periodista radial Norberto Notario viajaba en automóvil junto a su esposa, una prima de ésta y un comerciante, por la ruta 2, cerca de arroyo Vivorata (Cobo). A la altura del kilómetro 373 o 374, vieron a 500 metros un objeto volador de enormes dimensiones, comparables a las de un vagón de ferrocarril, con una forma de “palangana dada vuelta”, de cuya parte inferior salía una luminosidad semejante al arco de soldadura autógena. Se acercó desde la derecha y cruzó la ruta a poca altura, (rumbo SO a NE) lentamente y sin ruido alguno, y en ese instante el motor del auto se detuvo y las luces se apagaron. Cuando el OVNI se posó en tierra a unos 250 metros de distancia, las luces del coche se reencendieron espontáneamente. El extraño elemento permaneció detenido por 45 minutos y varios automovilistas se detuvieron para ver el espectáculo. (Ilustración: Cadiu / Archivo C.Ferguson)

RELACIÓN ENTRE EL EFECTO EM Y LA POSICION DEL OVNI

Uno de los objetivos de este estudio estadístico, es comprobar si existe alguna relación entre la posición del Ovni y el efecto.

En el estudio internacional de Johnson, los datos de la posición del Ovni se obtuvieron en 176 casos (64 % del total).

En la muestra argentina, de los 198 casos de efectos, tenemos algún detalle de la posición del Ovni en 106 eventos (un 53 %).

De ellos tenemos:  

39 casos en los que se informó que el OVNI se encontraba directamente frente al vehículo en el momento de la interferencia de encendido

36 casos en los que se informó que el OVNI flotaba sobre el vehículo

31 casos en los que se informó que el OVNI estaba colocado detrás o a un lado del vehículo.

Vemos las gráfica con los porcentajes:

En el porcentaje de efectos comparativos a nivel Internacional y Argentino (ver gráfica), nos encontramos con semejanzas en cuanto a la cantidad.

Los motores afectados son mayoría, luego los casos de “motor y luces” conjuntos, y por último las “luces” o afectaciones parciales del motor.

Asimismo elaboré una tabla donde están detallados los efectos provocados y la posición del OVNI al momento del hecho. Hablamos siempre de posición “inicial”.

Johnson señaló:

“Se encontró una relación altamente significativa entre la posición del OVNI y la gravedad del efecto. Una mayoría sustancial de los casos que experimentaron fallas completas del motor ocurrieron cuando el OVNI fue reportado directamente frente o encima del vehículo del testigo (mucho más que los casos donde el OVNI estaba detrás o a uno de los lados)”. (fin de la cita)

Eso también ocurre en los datos de Argentina

Johnson continúa:

“Claramente, existe una relación muy significativa entre la posición reportada del OVNI en el momento de la interferencia de ignición y la gravedad del efecto. La fuerza del efecto reportado parece ser mucho mayor cuando el OVNI está directamente en frente o directamente encima del vehículo de motor.” (fin de la cita)

Para confirmar esto – y al igual que en el trabajo internacional – podemos afinar la búsqueda, reduciendo las categorías a dos, a saber:

AL FRENTE / ARRIBA

DETRÁS / A LOS LADOS

Al hacerlo, tenemos el siguiente cuadro:

Y para refrendarlo más, lo simplificamos al gráfico 3

LA DISTANCIA EN LOS CASOS EM EN ARGENTINA

Es bien sabido que el tema de las distancias es algo relativo, por las dificultades que tenemos al estimarlas.

De todas maneras, las consideramos como aproximaciones, existiendo algunas bastante certeras con respecto a objetos de referencia cercanos.

En su estudio internacional, Johnson pudo rescatar sólo 56 distancias.

En nuestro caso la cifra llega a 78 concretas y a 14 estimativas (92 en total).

Estas últimas estimativas son detalladas por los testigos con la frase “al lado de la ruta” (que podemos promediar en 30 metros).

Ello nos da la siguiente gráfica: 

Como podemos apreciar, tenemos la mayoría de los casos a distancias de 0 a 50 metros (distancia promedio total de 202 metros).

Esto coincide con el estudio internacional de Mark Rodeguier, quien detectó que la distancia media del testigo al OVNI, de acuerdo a estudios realizados varía entre 30 y 60 metros, vale decir que casi siempre el fenómeno llega a estar suficientemente cerca como para posibilitar una observación cuidadosa”. (CITA 5)

Johnson ha simplificado a las distancias en 3 ítems:

CERCANAS (menos de 30 metros)

INTERMEDIAS (de 30 a 120 metros)

LEJANAS (más de 120 metros)

En su estudio, la distancia “Intermedia” es la que posee más casos que las restantes. Ello coincide con nuestro estudio argentino.

En base a esto, me he permitido comparar ambos estudios en las 3 distancias referidas. El resultado es esta gráfica:

Advertimos semejanzas considerables en cuanto a distancias y a los efectos.   

No poseemos una cantidad importante de casos para analizar posición / distancia / efecto.

Sólo son 51. De todas maneras, en la siguiente gráfica, he reproducido una simplificación, ajustando las posiciones sólo a 2: “Frente” – “Detrás”.

Allí vemos los casos con dos variables: detenimiento total o parcial del motor de los vehículos.

Reiterando la cifra insuficiente de la muestra, lo que podemos advertir claramente, es que parece existir una correlación entre los efectos y la distancia.

El 21 de julio de 2002 en Chaján (Córdoba – Argentina), ocurre otro caso típico de efecto EM. El sargento de policía Guillermo Arias realizaba un patrullaje de rutina cuando se le reportó por radio un alerta por luces extrañas en la zona. Al acercarse con el móvil policial pudo ver una estructura con luces posada. De repente, el motor del vehículo se detuvo y la radio de la policía se volvió loca. Presa del miedo, salió del coche y escapó. En ese momento una inmensa luminosidad de forma triangular se encendió en un campo vecino. Para el policía, el objeto parecía una “ciudad flotante”, con un diámetro aproximado de 70/80 metros. Estaba a sólo 35 metros de distancia y no escuchó ningún sonido. Tenía una larga hilera de ventanas, por las que salían luces de color amarillo violeta, y en su interior parecían ver sombras, como “copas de árboles que se movían con el viento”. La estructura parecía ser de una sola pieza, no tenía remaches y se alejaba a una velocidad aterradora hacia el Oeste. Todo duró 15 minutos y en el aire se percibía un olor parecido a pasto quemado, quedando una huella. (Ilustración e investigación: Lic. Ángel Alberto Díaz)

ESTUDIO DE LOS CASOS SIN EFECTO EM

Johnson culmina su trabajo con el siguiente texto:

“Una dirección obvia para futuras investigaciones sería comparar los eventos OVNI con interferencia de ignición con otros eventos que involucran OVNIs con testigos en automóviles donde no se observa interferencia en el sistema eléctrico. Se compararían los datos de las variables posición y distancia. Se recomienda que todos los investigadores que realicen investigaciones de casos similares en el futuro hagan un esfuerzo especial para obtener estimaciones de posición y distancia”. (fin de la cita)

Esta interesante propuesta era importante, en especial teniendo a mano toda la información existente de casos en rutas argentinas.

Por tal motivo – y creo por primera vez en nuestro país – me aboqué a aquellos casos donde se producían acercamientos y/o seguimientos de OVNIS a nuestros vehículos en las rutas, donde no hubo ningún efecto electromagnético.

Pude encontrar 193 episodios (recordemos que con efecto EM teníamos 198), lo que me ha permitido encontrar dos muestras casi semejantes en porcentajes.

Las similitudes son casi totales sobre: Cantidad de testigos / Colores de los OVNIS / Niebla generada (increíblemente 100 % de coincidencia) / Duración / Humanoides / Fuente de información (investigadores u otros)

Pero el punto era abocarse a los 2 aspectos que bien puntualiza Johnson: POSICIÓN y DISTANCIA.

Tenemos 30 casos de OVNIS posados, 32 suspendidos (generalmente a unos pocos metros), y 9 descensos.

Asimismo 39 casos de objetos “en vuelo”.

De todas estas categorías, sólo podemos establecer la posición y distancia en algunos de ellos (la faltante se debe a informes de la prensa sin datos, o bien a fallas de los encuestadores).

Luego de afinar la búsqueda, podemos sintetizar todo en 2 grandes grupos:

AL FRENTE / ARRIBA = 64 casos

DETRÁS / A LOS COSTADOS = 76 casos

En la siguiente gráfica queda expuesto:

En porcentaje, lo vemos también en esta gráfica:

Esto es un dato distinto a los casos de efectos EM, donde teníamos la mayoría para los casos “arriba” o “de frente”. En los casos de NO efecto EM, la mayoría de los eventos sucede desde atrás del vehículo (54 %).

Probablemente se ratifica lo expuesto por Johnson claramente: la presencia de OVNIS al frente o arriba de los vehículos, es la generadora de mayores efectos.

Los medios de prensa de la época ilustraban lo ocurrido en Villa Mercedes (San Luis – Argentina), el 1 de mayo de 1994, cuando dos testigos que viajaban por ruta número 148 tuvieron desperfectos en el vehículo a la par que una potente luminosidad los enfocó desde arriba. Provenía de un objeto a 20 metros de altura, que tenía luces perimetrales y una grande en su base inferior. (Archivo C.Ferguson)

CONCLUSIONES

1 – Los casos de efectos electromagnéticos (EM) en vehículos en Argentina, muestran una consonancia con lo que ocurre a nivel Internacional, tanto en las proporciones de cantidad como en los detalles de calidad.

2 – Los testigos son de toda condición socio-cultural y representan una muestra heterogénea. La mayoría de los observadores no tenían una idea sobre el tema (incluso algunos lo negaban), lo que contradice la especulación de los detractores cuando afirman que los testigos son “creyentes en platillos o enanitos verdes”.

El impacto de varios de ellos en los casos de “teletransporte” es el mayor – en general – que en otros casos del Universo Ovni.

Como señala acertadamente Johnson en su estudio internacional: “Los informes fueron aportados por testigos de una amplia variedad de entornos educativos y profesionales de casi todos los principales grupos lingüísticos culturales del mundo. Es poco probable que los testigos de una cultura estén familiarizados con testimonios de acontecimientos similares en otras zonas del mundo, especialmente cuando las noticias tienen que cruzar barreras lingüísticas. También hay que tener en cuenta que parece que es poco lo que se podría ganar inventando un encuentro con un OVNI.”

3 – La extensa geografía argentina muestra que los casos de efectos EM a vehículos se han dado en el 87 % del porcentaje de provincias. 

4 – Los vehículos afectados por el efecto EM van desde automóviles a micros, camiones, camionetas, motos, tractores, máquinas fumigadoras o montacargas.

5 – En casos de motor Diesel, el motor mayoritariamente no es afectado, a no ser por 2 episodios (el 1 %). Coincidentemente, el investigador Rodeghier confirma que en menos del 1 % hay casos de motores Diesel afectados a nivel mundial. (CITA 6)

6 – Interesante la casuística de casos de efectos múltiples a varios vehículos.  

7 – Coincidentemente por lo señalado por Johnson en su trabajo Internacional, en Argentina también “la posición de los OVNIs parece estar indisolublemente ligada al fenómeno de fallo del sistema eléctrico de los vehículos”.

8 – Otra coincidencia casi absoluta es la que tiene que ver con la posición del OVNI. A nivel Internacional casi dos tercios de los casos comprende OVNIS directamente delante o directamente encima del automóvil. El resultado Argentino es casi idéntico: 67 %.

9 – La distancia y la gravedad del efecto de interferencia de ignición parecen tener una relación establecida de una manera compatible con lo que se esperaría de una fuerza electromagnética de alta frecuencia. Cuanto más cerca esté el OVNI, más probable es que el vehículo responda con una falla total del motor. No hay nada definitivo al respecto aún en este campo, y es algo abierto a la investigación profunda.

10 – Sobre la DISTANCIA debemos señalar dos aspectos y una inferencia sobre los investigadores (ésta última la haré en el Epílogo).

El primer aspecto: en un 70 % de los casos EM, nos encontramos con eventos ocurridos a distancias Cercanas e intermedia (0 a 120 metros). Esto minimiza la ambigüedad con posibles confusiones. No estamos ante “autocinesis” (el fenómeno que hace que un punto luminoso fijo parezca móvil colocado en un entorno pobre en puntos de referencia), ni ante observadores deseosos o creyentes.

El segundo aspecto: es totalmente cierto que las estimaciones de distancias suelen ser difíciles para todo testigo. En estos casos tenemos entornos con referencias de arboles, carteles en las rutas, etc. En gran medida, la muestra argentina tiene muchos casos con distancias certeras (78 episodios) y 14 con estimada aproximada.

Y todo esto – a su vez – está ligado también a la DURACIÓN. Tenemos un 50 % del total de casos con duraciones superiores a los 5 minutos y un tercio superando los 10 minutos.

Es un rango de tiempo considerable como para minimizar aún más la ambigüedad.

Por estos principales motivos, los casos de efectos electromagnéticos (EM) a vehículos, poseen características particularmente interesantes.

11 – En los casos donde se perciben OVNIS en rutas sobre vehículos sin efectos (que llamamos NO EFECTOS EM), las variables generales son totalmente coincidentes (cantidad de testigos / colores de los OVNIS / niebla generada / duración / humanoides / fuente de información).

Sin embargo, encontramos una diferencia a destacar: los casos “por detrás” o “a los costados” supera a los de frente y arriba, lo que – a priori – ratificaría que son estos últimos los máximos generadores de efectos electromagnéticos.

12 – El fenómeno parece manejar un sistema operativo – a grandes rasgos – donde produce acercamientos y seguimientos a nuestros vehículos, mayoritariamente de frente y arriba. Cuando es de los costados, la abrumadora mayoría del sector izquierdo (esto en casos EM y no EM).

Los objetos suspendidos a la vera de las rutas son numerosos, así como los posados.  

A veces el fenómeno también se «camufla» a través de lo que los observadores describen como una “niebla extraña” (12 casos para los efectos EM y 12 casos para los no efectos EM).

Muchos casos en las rutas son acompañados de nieblas que nada tienen que ver con las naturales (C.Ferguson) (Ilustración Tom en Pixabay)

También los haces de luz compactos pueden generar efectos inmediatos cuando son proyectados sobre vehículos.

Y hay casos donde aparecen más de un objeto, pero el que efectúa el seguimiento o acompañamiento del vehículo (¡para alejarlo?), es un solo OVNI. 

13 – Si bien Johnson no lo menciona en su trabajo, hemos incluido en los casos argentinos, a los eventos de “teletransporte” (los más traumáticos para los observadores), ítem que será motivo de un próximo artículo. También los de presencias de figuras humanoides a la vera de una ruta, aunque éstos últimos no los hemos sumado al estudio en cuestión.

EPÍLOGO

Los análisis a nivel internacional solicitaban mayor información y colaboración de catálogos de otras latitudes sobre este tema (así como de los efectos fisiológicos en los testigos).

He intentado sumar esa recomendación, con los casos de Argentina, dado que he podido reunir el mayor catálogo de aterrizajes a la fecha, con eventos declarados y publicados en todas las fuentes disponibles.

Los datos argentinos pueden ya sumarse a otros y desde ese lugar, me siento recompensado.

De todas maneras, es importante señalar dos puntos finales que concierne a la Ufología:

1 – Este tipo de casos (como los restantes del fenómeno), nos muestra un lamentable vacío a nivel oficial. Estos testigos – según se desprende de algunos de los 198 relatos de casos EM – pueden sufrir efectos fisiológicos y temporales impactantes – y nadie se encargará de ellos, a pesar que existe una supuesta oficina que “estudia fenómenos aeroespaciales”.

Sobre esta oficina, la mayoría de los participantes Ovni de Argentina, prefieren hablar y comentar detalles de lo que ocurre en otras latitudes, no haciéndose cargo de su propio protagonismo para análisis críticos de lo que pasa “en casa”.

2 – La gran mayoría de participantes y teorizadores Ovni están ajenos al análisis estadístico y desconocen la información y el total de casos. Por ende, cuando sucede un evento de estas características, no ahondan en aspectos fundamentales y necesarios.

Priorizarán más la cuestión de las sensaciones del testigo sin reparar en datos sobre:

A – Posición de aparición y/o desaparición del fenómeno

B – Duración aproximada

C – Posible estimación de distancia

D – Condición climática al momento del hecho

Los cuatro puntos son claves en todos los casos, pero más aún en los eventos EM (electromagnéticos), ya que la posición del OVNI en los acercamientos o seguimientos a vehículos es clave.

Es cierto que la mitad de los casos son con fuentes procedentes de la Prensa en general. Sabemos que cuando ello ocurre, no se mencionan o no se preguntan a los testigos, una serie de detalles importantes.

Pero no es menos significativo que en casi 91 casos de efectos EM (o sea, el 46 % del total), no existan referencias sobre la procedencia del OVNI. Los relatos sólo señalan: “El testigo vio aparecer el OVNI en la ruta”, sin más.

Todo ello marca falencias en las investigaciones, que ya vimos en un trabajo de encuesta realizado en el Congreso de la Red Argentina de Ovnilogía de 1999 en Mar del Plata.

Esta situación evidentemente tiene un por qué claro: muchos de los participantes y teorizadores Ovni de Argentina, parecen cumplir más una tarea de “reporteros o periodistas” apresurados con la primicia (o el intento de elaboración de una “teoría novedosa”), ignorando o bien dejando de lado, detalles claves en cada caso.

Y esto no pasa por “nuevos” o “viejos”, hay gente que hace años que está en el tema, y se ha volcado a esta manía de figuración con primicias.

Por tal motivo es fundamental que nuevas generaciones se sumen a la participación Ovni desde mucho más que la divulgación y de ser “buscadores de misterios”.

Mientras llega ese momento, compartimos este material en los ámbitos que dan prioridad al trabajo estadístico y teórico (generalmente en Europa y EE.UU) y con la prestigiosa y pionera comisión oficial CRIDOVNI de Uruguay.

En el fenómeno tenemos tantas variables y aspectos a investigar, que resulta ridículo escuchar a algunos teorizadores afirmando que estamos en un “punto muerto” con la cuestión.

Estos estudios ya deberían haberse realizado hace mucho tiempo con el concurso de todos los investigadores.

Con retraso pero concretándolo, hoy podemos seguir sumando información sobre aspectos inéditos de la casuística argentina, la labor estadística, los casos de efectos fisiológicos y electromagnéticos, y otros más.

Es lo que nos alienta en esta empresa, alejados de los rumores y los corrillos baratos del ambiente Ovni de primicias y chismes.

Carlos Ferguson

CITAS

CITA 1: “El efecto electromagnético, interferencias en vehículos automotores y aeronaves”, Oscar Uriondo:

CITA 2: Edward Condon – “Scientific Study of Unidentified Flying Objects”, p.100 – DUTTON, 1969.

CITA 3: K.Gosta Rehn, “Dossier Ovnis”, Ediciones Martínez Roca, Barcelona, p.115.

CITA 4: “La radiación se acumularía en el filamento del faro, lo que aumentaría la resistividad del tungsteno en el filamento, reduciendo así el flujo de corriente y extinguiendo las luces cuando el flujo de corriente sea demasiado bajo para mantener el filamento incandescente (McCampbell, 1976). La posición del OVNI jugaría un papel importante porque éste necesitaría estar dentro de una región estrecha directamente delante de los faros para que la parábola del faro pueda enfocar la radiación de microondas en el filamento.”

CITA 5: Mark Rodeghier, UFO reports involving vehicle interference, Evanston, CUFOS, 1981.

CITA 6: Según Rodeghier, se han propuesto varias hipótesis para explicar estos efectos:

1. El encendido u otro sistema eléctrico pueden haber sido interrumpidos por altos campos eléctricos o magnéticos estáticos.

2. La ignición de la mezcla gas-aire puede haber sido afectada por la ionización del aire ambiente

3. Es posible que se haya impedido de alguna manera que el combustible entre o salga del carburador.

4. La operación del motor puede haber sido interrumpida por campos eléctricos inducidos por un campo magnético alterno, posiblemente de baja frecuencia.

“Evidencia física relacionada con los informes de ovnis: Actas de un taller realizado en el Pocantico / Centro de conferencias, Tarrytown, Nueva York, 29 de septiembre – 4 de octubre de 1997”