«LOS BOLUD## QUE CREEN EN OVNIS…» Dedicado a Raúl Portal…y a los que piensan como él

Muchos colegas investigadores me han dicho una y otra vez que para nosotros es importante la investigación de campo, tarea silenciosa y hecha «ad honorem», en ratos libres, por parte de personas que tienen espíritu de aventura.

Un pequeño porcentaje de colegas, y quien esto escribe, sostenemos que la tarea de difundir (y, como en este caso, salir al cruce de ciertos agravios), es importante.

Claro… meterse con alguien famoso puede tener su costo, pero sucede que la opinión pública -que poco a poco va conociendo otros perfiles del tema- puede y debe estar al tanto de algunas verdades o cuestiones que no trascienden abiertamente.

Hoy la Internet puede ser un maravilloso vehículo, en especial para gente que modestamente intenta hacer lo suyo y que no goza del beneficio de la popularidad.

EL QUE NACE PARA PITO… NO LLEGA A CORNETA

Decía el genial humorista uruguayo Almada en el recordado programa cómico de hace varios años. Y esto es tan cierto que cabe a todos los órdenes de la vida.

Existe cierta clase de individuos que en forma constante, intentan ridiculizar a la temática Ovni (y a quienes estamos en ella). Para no extenderme demasiado, hay que adentrarse un poco en nuestro ambiente para darse cuenta que existen diversas tendencias y voluntades.

La gran mayoría de los investigadores de Ovnis en Argentina, son personas comunes, honestas, muchos de ellos profesionales, sostenedores de la necesidad de un estudio serio y objetivo, con lineamiento científico, aún cuando la cuestión Ovni sea discutida.

Conozco muchos de ellos en varias provincias, muchos de los cuales son miembros de la Rao.
Otros que no pertenecen a la Rao, también lo son, y realizan un denodado esfuerzo por el avance del tema. Como bien señala el analista español Ballester Olmos:

EL ESFUERZO INTELECTUAL Y ECONÓMICO Y EL SACRIFICIO PERSONAL QUE AFRONTAN DIARIAMENTE ESTOS INVESTIGADORES CON ESCASAS SATISFACCIONES, ES DIGNA DEL MAYOR ENCOMIO. («Investigación Ovni» – Plaza y Janes)

Es cierto que dentro de la temática existen lo que el mismo Olmos señala como los «MERCENARIOS OVNI», personas que se ajustan a lo que podemos caratular como: comerciantes – delirantes – mitómanos – sectas – sensacionalistas, etc.

Esto lo vivimos a diario, cuando vemos que en los medios de difusión siempre se solicita la intervención de determinados sujetos (muy conocidos), que son proclamados como «referentes y expertos» de la Ovnilogía, pero que en los Congresos Nacionales no son tenidos en cuenta – y mucho menos en el exterior.-

Cuando alguien sentencia que «la Ovnilogía es una patraña» o que «los ufólogos son todos chantas», está haciendo un juicio de valor totalmente desacertado, prejuicioso y apresurado.
Podemos justificar a quienes no se han tomado el trabajo mínimo de interiorizarse de lo que ocurre en un tema determinado. Pero algunos generalizan abiertamente, aprovechando la masividad de un medio, y critican no sólo a estudiosos sino a testigos o personas que aceptan la realidad de los Ovnis.

Cómo explicarle a estos improvisados de que no podemos hablar de «creer» en Ovnis, ya que esto no es una cuestión de fe?… (quizás sea pedir demasiado, en especial para quien no se toma el más mínimo esfuerzo para saber ciertas cosas).

LOS ASESORES DE PACOTILLA

Estos sujetos tienen ciertos «asesores» que se especializan en combatir las «seudociencias», englobando al tema Ovni con otras cuestiones que nada tienen que ver. La tarea de desmitificar chantas parece ser productiva -no lo negamos- pero siempre y cuando sea efectuada con equidad y profundización de lo que se va a criticar.

Ya hemos visto a un representante del CAIRP en un programa de TV (América 2 – 1994), presentándose como «PERIODISTA CIENTÍFICO», cuando atacaba e intentaba ridiculizar a investigadores. Pero ante la elemental pregunta de la conductora, sobre cuantos planetas posee el sistema solar, el inquisidor se puso pálido y respondió «Doce… son doce… no, son once… once…». Ante las risas de los presentes, su color pasó a rojo (colorado de la vergüenza!), y atrapado en lo mismo que quería provocar en los demás: Si se quiere acusar de ignorantes no se puede ser el rey de ellos.

HOP…HOP…A LA CARGA

Raúl Portal – de un tiempo a esta parte – no pierde ocasión en expresar ciertas frases que pretenden ser irónicas hacia quienes estamos en la temática Ovni.

Creemos que después de muchos años, lo realmente rescatable de su tarea es la de su programa sobre los animales, ya que por lo menos es útil en un sentido. También coincidimos con él en que muchos animales parecen humanos y varios humanos, animales.

Sin embargo, cierta memoria frágil hace que Portal se olvide de algunas de las cosas que alguna vez dijera.

«HAY QUE APAGAR EL TIRAMERDIS… HAY QUE APAGAR EL TIRAMERDIS»… repetía una y otra vez en «Noti Dormi» hace unos años. Sin embargo, Portal se ha convertido en el mayor propulsor de ello.
El hombre no diferencia -ni le importa hacerlo- sobre la diferencia entre los chantas y la gente honesta. Porque no vamos a ser tan ilusos -volvemos a decirlo- para desconocer que hay personajes que viven, comercian, especulan, con distintos temas, en todos los órdenes. Y en Ovnilogía los hay: una cosa es estudiar buscando una verdad, aún cuando esta no se nos presente en este instante, y muy otra es afirmar cosas incongruentes, armar «circos» para beneficio propio, buscar el impacto, etc.

Pero como Portal no tiene interés en estas cosas, aprovechamos para expresarle que una gran cantidad de personas, se interesan en este tema, y NO son chantas, mentirosos, sensacionalistas, delirantes, improvisados, embaucadores, estafadores, mitómanos, etc.

No nos sentimos aludidos por las críticas a estas posturas, que sí son criticables. Pero sí lo hacemos cuando livianamente se dice: «LOS BOLÚPEDOS QUE CREEN EN OVNIS… TODOS LOS QUE CREEN EN OVNIS SON UNOS BOLUDOS»… y otras más, generalizando totalmente la cuestión.

EL RESPETO

Hace unos años, un cronista de la publicación «El Periodista», le preguntaba a Portal qué intención o mensaje perseguía el programa Noti Dormi. Portal contestó lo que creemos sigue siendo su opinión:

«La promoción de algunos valores básicos. Por ejemplo, la fe suelta. La fe en cada uno. Otros: el optimismo, la alegría, las ganas, el entusiasmo, la convivencia, el RESPETO. Pero si bien es cierto que Voltaire decía: ANTES DE HABLAR DEFINAMOS LOS TÉRMINOS… porque muy bien yo puedo darle a la palabra RESPETO una acepción y vos otra, yo le digo a la gente que tenga ánimo pero no le digo para qué, le digo que tenga fe pero no fe en qué» (fin de la cita)

Cómo explicarle a Portal -y a quienes sostengan lo mismo que él- que muchos investigadores tienen fe en su investigación, ganas, entusiasmo, convivencia, respeto en lo que hacen???

No cabe duda de que antes de hablar hay que definir términos, pero para ello hay que saber de qué se está hablando.

Quizás todo el secreto esté en esa frase expresada: la acepción que cada uno le de a la cosa. Es evidente que la palabra RESPETO tiene rasgos muy particulares para Portal, cuando en realidad, está reiteradamente faltando el respeto de decenas de personas (estudiosos), y otras miles (que simplemente se interesan en los ovnis como público). (Parece que esta palabra no está en su «Pequeño Portal Ilustrado»).

Todo argumento será inútil, dado que tampoco es nuestra intención esperar un cambio en quienes sostienen cosas así.

Apuntamos más bien a que el gran público que accede en busca de información sobre el tema, sepa que mientras algunos sólo efectúan cierto paternalismo racional y se creen y quieren hacer creer que todo es blanco o negro, hay distintos matices.

Pero para saberlo hay que dedicar un pequeño esfuerzo -demasiado para algunos- de saber de lo que se está hablando.

También podríamos decir que los conceptos alguna vez vertidos sobre Portal, bien se ajustarían a su perfil:

«Tiene una especie de fría lucidez carente de contenido, como si tuviera el cerebro congelado e incorruptible a toda actividad intelectual» (Beatriz Sarlo – El Periodista nro 223 – diciembre de 1988)

«La estupidez de la propuesta de Portal, que sorprende por lo indisimulada, es posible» (Antonio Marimon – El Periodista)

Aunque lo mejor es escuchar su propia respuesta al citado medio, cuando dice: «Me siento como un granjero que cavó un pozo para buscar agua y salió petróleo»

LAS BUENAS ACCIONES COMIENZAN POR LO ELEMENTAL

Si alguien ha tenido la fortuna de sacar petróleo, contar con medios masivos, un buen sueldo y ser conocido, puede también lograr cosas importantes. Hay ideales de vida que la gran mayoría de gente de bien pretende realizar.

Pero ello no debe servir de escudo. A la acción de hacer el bien, debe corresponderle la acción de difundir bien, de lo contrario, borramos con el codo lo que escribimos con la mano.

No me inspira confianza quien habla del bien (y aún haciendo cosas positivas por estar en la situación de beneficio en que está), termina jactándose de no ser «boludo» por no creer en Ovnis.

Se puede ser muy tonto aún creyéndose racional y una «lumbrera para iluminar y desenmascarar».
Me suena a esos tipos que te dicen «Creo que todos podemos avanzar y mejorar todo, pero no seas un boludo más, no hagas esto o aquello…»

UN EJERCICIO IMAGINATIVO

Había una vez… alguien que dijo haber sido «gorila» allá por el 55. En ese mundo de «blanco y negro», ese alguien no pudo sacar nunca de su alma el estigma de ser gorila. Incluso años después, su símbolo máximo al llegar a la cúspide fue la de utilizar un mono, que simbolizaba en su interior, esa costumbre típica del que se la cree, poniendo de la vereda de enfrente a los demás.

Años después, el personaje en cuestión dijo estar arrepentido de tal acción, sin embargo, las cosas no parecen haber cambiado mucho. Hay una nueva política. Y el gorilismo de Raúl Portal se sigue trasluciendo en sus conceptos irónicos e irrespetuosos hacia determinadas personas.

En cualquier diccionario (no precisamente el de Portal), podemos leer que el término IGNORANTE se aplica a toda persona que no tiene conocimiento de una cosa, que tiene falta de instrucción o de noticias.

El «Tiramerdis número 1» sin duda alguna encuadra perfectamente en esto, ya que ignora (por lo menos abiertamente), lo que ocurre en el tema Ovni en Argentina. Pero ello no lo hace merecedor de cierta complacencia de nuestra parte, en especial cuando se es de lengua rápida para el juicio ajeno.

«TODOS LOS QUE CREEN EN OVNIS SON UNOS BOLUDOS», ha sentenciado el nuevo inquisidor.
«Que te re-contra… y garúe finito»!… podría decir uno, pero preferimos invitarlo a leer más, a escuchar primero antes de hablar sin saber, de conocer, porque confiamos en que Dios le ha dado al Hombre lo que no a los animales: la posibilidad de pensar y comprender… y nunca es tarde para ello.-

Carlos D. Ferguson
Coordinador Central de la Red Argentina de Ovnilogía