TEORÍA DE LA DEVOLUCIÓN ARQUETÍPICA: “UNA VISIÓN HOLÍSTICA SOBRE EL FENÓMENO OVNI” (Por Rubén Romano)

Como regla general y antes que nada, localizaremos a nuestro objeto de estudio en nuestro espacio aéreo, terrestre y marítimo, estas son sus áreas de acción, la órbita geoestacionaria y la dinámica de todos sus desplazamientos como pauta universal regente en el desarrollo de sus operaciones.

CARACTERÍSTICAS PERIFÉRICAS

De todo el archivo y la acumulación histórica de estas observaciones, se pueden inferir muchas cualidades, aspectos y convertirlas en descripciones y establecer propiedades inusuales que emanan del mismo. Me estoy refiriendo a lo que denota el fenómeno puro.

Paso a dar cuenta de este verdadero muestrario visual, el cual es una constante en este último tramo (es decir del año 1.947 en adelante), desde aquel caso de Kenneth Arnold, al marcar un hito donde comienza la era contemporánea, de la investigación del mismo, produciendo un furor sociológico que permanece hasta la actualidad.

FORMATO: históricamente predomino la forma de Platillo volante, pero en verdad, son innumerables las formas vistas, denunciadas y fotografiadas, (ejemplo: formas de bumerang, triangulo, óvalos, Rectángulos, de campana, etc…etc.)

ADITAMENTOS: antenas, puertas, ventanillas, cúpulas, torretas, escalerillas, etc.

SÍMBOLOS y/o INSIGNEAS: aunque estos son más la excepción que la regla, se los ha visto muchas veces en sus estructuras volantes.

ZUMBIDOS Y EXPLOSIONES: en cientos de experiencias nos aparecen estas clases de sonidos, especialmente los zumbidos (algunos testigos los describen como si fuera un panal de abejas) y en mucha menor medida algún suceso que se asocia a las explosiones antedichas.

“HEBRAS DE LA VIRGEN o “CABELLOS DE ÁNGEL”: se han observado de este fenómeno, desprendimientos filamentosos de una sustancia que se evapora al poco tiempo de soltarse del mismo como en otras oportunidades también han dejado evidencias de trozos o fragmentos luego de sus aterrizajes.

ESTELAS: en pleno sobrevuelo de estas manifestaciones anómalas, han dejado tras de sí el rastro de su propio trayecto, de la misma manera que lo hacen los aviones en acrobacias aeronáuticas.

MANIOBRAS: todos los movimientos observados por los ovnilogos. Sobresalen de ellas, por su gran desafío a las leyes de nuestra física. Ejemplo: “caída de hojas al viento”, “aceleraciones Increíbles para luego repentinamente detenerse”, hacer piruetas de distinta índole, como subir, bajar, hasta se puede decir, en algunos casos, que juegan con nuestros aviones u otros medios de locomoción, poniéndose de un lado, del otro, atrás, adelante para Luego irse bruscamente.

LUMINISCENSIAS: este es un aspecto central, por no decir esencial, en sus visualizaciones, se presentan, con un llamativo show multicolor, deslumbrante y atractivo. Luces pulsantes que pasan a distintos espectros: del rojo al azul, del amarillo al verde, pero su núcleo es siempre la luz blanca. Son escasos aunque se dan, la observación de objetos metálicos u opacos, los cuales, estos si vienen acompañados generalmente por un profundo silencio.

LOS HACES DE LUZ: emergen del fenómeno OVNI en forma compacta y coherente, la mayoría de las veces, esto no obsta que se hayan recibido denuncias de tubos de luces curvas y también segmentadas, como también de retraerlas y prolongarlas a las mismas.

LA INVISIBILIDAD: se han recibido denuncias de todas partes del mundo, en donde la gente le está tomando fotos a un paisaje cualquiera y cuando la revelan, aparece un objeto que no estaba en un principio en ese paisaje. Como también en pleno vuelo, se ha observado que desaparecen de forma instantánea de la vista de los testigos.

En otros casos los abducidos informan que de repente, en su viaje ven sin ningún obstáculo, el cielo completamente estrellado, como si en medio de su traslado, el fenómeno se volviera translucido y se pueda apreciar el espacio sideral, por donde está siendo trasladado. Es decir el fenómeno deja de ser físico para convertirse en transparente, cambiando el estado de la materia.

LUCES/OBJETOS CAMALEÓNICOS: en otros sucesos se atestigua que cambian de formato en pleno vuelo; como también una misma luz anómala separa en varias, para que al poco tiempo se vuelvan a juntar en una sola, en una especie de metamorfosis aérea.

Derivado de este comportamiento, se pueden agregar los sorprendentes modelos de cigarros gigantescos también llamados “naves madres”, de los cuales se desprenden objetos circulares más pequeños, que luego vuelven a entrar, a estos mismos, desplegando un gran teatro aéreo.

FLOTILLAS: estas tienen una conformación, generalmente en forma de “v”, como una punta de flecha, con un objeto o luz solitaria que las encabeza, separada del resto. Otra variante es donde surgen distintos OVNIs dispersos, ante la vista de los testigos, disparándose cada uno para distintos lugares.

OLEADAS: este es otro aspecto que se repite de manera intermitente; es cuando estas manifestaciones aparecen repetidamente inclusive produciendo casos resonantes, en un amplio espectro geográfico, que puede abarcar varios países a la vez e insistentemente los cielos se ven vestidos de estas luces danzantes y multicolores.

MERODEO: su presencia enigmática se la encuentra en catástrofes específicas de la naturaleza como maremotos, volcanes en erupción, terremotos, tormentas, etc. también sobrevuelan por todo tipo de instalaciones creadas por el hombre: (centrales atómicas, bases militares, aeropuertos, etc.)

ATERRIZAJES: en distintos puntos del planeta, se Los ha visto aterrizar y salir del objeto a sus respectivos ocupantes (llámese seres, entidades, entes, humanoides, etc.).Luego estos, han dejado marcas, huellas generalmente circulares y quemaduras en distintos pastizales del planeta.

LAS TELEPORTACIONES: personas que son arrebatadas de sus caminos o de sus propios vehículos, apareciendo lejos o muy lejos cuando recobran la conciencia.

LAS PERSECUSIONES: tanto sean de corta o larga duración todo tipo de transportes humanos: autos, camiones, trenes, aviones, etc., han estado involucrados en estos episodios, muchos de los cuales terminan con la detención de sus motores y alterando sus respectivos instrumentales.

ELECTROMAGNETISMO: por sus efectos en nuestro ámbito se ha comprobado que el fenómeno posee esencialmente una carga electromagnética, como así también se han verificado otro tipo de radiaciones como las microondas.

APAGONES: ha sucedido que a su paso se han registrado famosos apagones en distintos lugares y ciudades del mundo, registrados en nuestros archivos. (Caso Bariloche, caso USA del año 1.965)

RURALIDAD: grandes eventos espectaculares negados a las masas, para ser ofrecidos a un grupo reducido de personas aisladas, pero en todo el planeta. Su expresión mayor, está en los lugares apartados de las ciudades, es decir en las zonas rurales (el campo); lugares de muy escasa urbanización o totalmente desolados.

IMPLICANCIAS Y PROPIEDADES DEL MISMO

Cuando nos detenemos a estudiar a estas, nos damos cuenta que antes que nada, estamos ante un mecanismo desconocido que cuando uno lo desmenuza, aparece su propia dinámica al desnudo. Esto es, el fenómeno OVNI tiene una serie de connotaciones tanto intrusivas, como oníricas, sexuales, sincrónicas, proféticas, paranormales, contactistas de alteración del tiempo y abductivas. Vamos al desarrollo de cada una de ellas.

LAS INTRUSIVAS: típico ejemplo es la invasión del espacio aéreo, de todos los cielos del mundo, motivo por el cual, todas las fuerzas aéreas han salido a interceptar a este fenómeno.

LAS ONÍRICAS: están relacionadas a sueños, generalmente premonitorios, de los cuales muchas veces terminan en contactos o encuentros con estas manifestaciones.

LAS SEXUALES: existen relatos que vinculan uniones con los ocupantes de este fenómeno, luego de ser abducidos.

SINCRONICIDADES: este es otro tópico complementario más. Muchas veces se dan circunstancias que propician en estos sucesos, altísimas casualidades significativas, las cuales, el famoso psicólogo suizo, Carl Gustav Jung, las denomino de esta manera. En estos casos, es cuando el Testigo relata que sintió un “llamado”.

LAS PROFÉTICAS: hay casos en que los testimonios de los que tuvieron una experiencia tanto de secuestro y/o abducción, declaran que los ocupantes de estas intrigantes anomalías, les muestran en pantallas o monitores, anuncios de catástrofes de distintos tipos, que va a sufrir la humanidad en un futuro cercano.

Lo mismo pasa con los anuncios que retransmiten a través de una fuente emisora, los famosos “contactados”. Por lo tanto, también encontramos acá otra propiedad más que aparece a la que denominamos “con tactismo”

Las paranormales: se producen en muchos sucesos OVNIs, manifestaciones de este tipo, que además involucran a sus ocupantes, como la telepatía, la levitación y en los testigos el desarrollo de facultades adquiridas a partir de vivenciar una experiencia OVNI, como el arte psíquico y la escritura automática.

Alteraciones del tiempo: una vez envueltos, los testigos en una experiencia OVNI directa, como el secuestro o la abducción, estos declaran haber estado solamente unos minutos o algo más de tiempo, cuando en realidad pasaron horas o días. (Cabo Valdez En chile o través saltón en U.S.A.)

ADICTIVAS: esta propiedad, la más detonadora de significados y complejidades, se basa en el “secuestro”, entre el mundo de lo real y de lo imaginario, de personas que son arrebatadas por seres que provienen de una luz/objeto y que son llevadas a una especie de habitáculo luminoso (al que podríamos denominar “la luz que proviene de ninguna parte”), en el cual son examinados y manoseados con elementos que parecen quirúrgicos, dentro de esta nave “hospital”.

LA CONDUCTA DEL FENÓMENO

SU DUALIDAD: es lo más sobresaliente de su comportamiento. El fenómeno serpentea como un péndulo cósmico porque se mueve entre los siguientes parámetros: decimos que es dual porque forman parte y conviven en él propiedades e implicancias que se contraponen como parte sustantiva de su naturaleza.

La primer contraposición que se puede asociar a este objeto de estudio, es que cuando aterrizan observamos a su alrededor a sus ocupantes, dedicados a recolectar muestras tanto minerales como vegetales o en otras ocasiones se los ve dedicados a reparar alguna supuesta avería del mismo; entrando en una flagrante contradicción, ante la propiedad anteriormente detallada de su invisibilidad.

Es por ello que nos hace pensar que el fenómeno es como que proyecta una particular puesta en escena, pareciendo una actuación más, como parte de otro acto de su propio teatro cósmico.

¿Qué quiero decir? Que el fenómeno, aparte de físico es también psíquico, material pero se hace inmaterial, o sea que cambia el estado de la materia a su gusto.

Otro punto es el de las propiedades curativas por un lado, ejemplos. Cicatrización espontanea de heridas; y por el lado psíquico se han observado en los testigos ampliación de la conciencia y aparición de habilidades Insospechadas; pero aparecen otras casuísticas que Indican todo lo contrario, donde los encuentros provocan, irritaciones y quemaduras en la piel, cegueras, parálisis momentáneas y en algunos casos hasta la muerte.

Otro ítem más de esta propiedad es que el fenómeno es histórico pero también es actual, (aparece en nuestra vida cotidiana).

En otro punto de esta cualidad ambivalente, podríamos Inferir que este es tanto arcaico como futurista a la vez.

ARCAICO: porque surgen de sus apariciones, en su descripción elementos como habíamos dicho anteriormente, escalerillas, cúpulas, ventanas trípodes; siendo estos unos objetos tan comunes, tan primitivos y tan terrestres, que no coinciden con su aerodinámica y despliegue tecnológico, léase: maniobras, despegues violentísimos y acrobacias aéreas insólitas, que superan nuestros conocimientos actuales de navegación espacial.

Finalmente si analizamos esta “dualidad” a niveles evolutivos, con respecto a la humanidad, notamos que de él emergen como decía recién, lo científico y tecnológico, como así también lo religioso y espiritual.

Lo tecnológico lo acabamos de comentar y sobre los efectos en la espiritualidad y conciencia humana, son notorias las apariciones de búsquedas personales que comienzan a partir de lo que deja la experiencia “OVNI”, disparando a las personas (sean testigos, Investigadores, divulgadores o entusiastas del tema) hacia el encuentro con lo trascendente, es decir, lo que está más allá, con lo sobrenatural, quizás con alguna parte perdida de nosotros mismos, en el fango de la Evolución.

En una palabra, es aquí donde aparece la “iniciación individual”, provocada en cada uno y también me animaría a inferir que igualmente afecta en forma subliminal el desarrollo de nuestra historia, en una verdadera “proyección colectiva”, como contrapunto, en la cual sociológicamente quedamos todos envueltos.

Otra clara contradicción de su comportamiento lo demuestra su carácter huidizo y fantasmal: llega de golpe y se va despedido a velocidades increíbles, pero a su vez es contactante y abductor; sobrados son los ejemplos de los encuentros cercanos del tercer tipo y múltiples secuestros y/o abducciones alrededor del mundo. ¡Vaya que paradoja!

Otra dualidad clave, en el universo de estos maravillosos portentos es: su cohabitaciones Refiero al acompañamiento desde los albores mismos de la humanidad (prueba de ello, lo testimonian muchas pinturas rupestres en cavernas prehistóricas, pasando por relatos escritos y dibujos en todas las épocas, en sus respectivos contextos culturales y sociales.

Su contracara “la ajenidad”: que al mismo tiempo se da a relucir, por su majestuosa anticonvencionalidad y alta extrañeza de su comportamiento, desafiante a todos los dogmas humanos.

Esto hace suponer que el fenómeno es una visita, por tener las características antedichas.

Es cuando entramos en el terreno de la subjetividad, ayudado por la apariencia y conducta de “el” mismo, deducimos que el fenómeno es ajeno, de afuera, de otro planeta, es decir extraterrestre.

Pero en esencia es “un estímulo visual indeterminado” del cual deviene todo este esquema conceptual descripto.

Todos caemos en la trampa, porque cada disciplina científica que lo estudia, (como así también nosotros, los investigadores), reducimos al fenómeno a nuestra propia especialidad, cuando en sí mismo este es multi e inter disciplinario.

Su permanente presencia, lo desacredita como visita.

Para convertirlo más que nada, en un sistema holístico volador, que se manifiesta ante nuestras inocentes conciencias.es como si una gran inteligencia desconocida, nos preguntase: ¡ya sabes lo que es un avión, un cohete y también un globo sonda! Si ¿pero que es un OVNI? A lo cual yo le contestaría: que estamos viajando como pasajeros de su sorprendente estimulo.

El escaneo psíquico, sintonía y la devolución arquetípica

Si hurgamos en su más profunda esencia, nos Inclinaríamos desde mi punto de vista, por otra variante que asoma de esta forma de inteligencia, por la cual podríamos definir a estos prodigios celestes como energías inteligentes que se recrean a sí mismo, adoptando las formas que crea conveniente, teniendo la maravillosa capacidad de extraer los contenidos culturales, psíquicos y emocionales Internos del ser o del grupo de seres con los que se vincula.

Esta simbiosis, proveniente del estímulo exógenos decir los OVNIs, producen la sintonía y extracción psíquica de los contenidos, es decir, de lo endógeno, de lo interno del testigo ocasional, fabricando en esta retroalimentación la arquitectura escénica del contacto y su dinámica; entiéndase como se va a desarrollar el encuentro y que secuelas le quedaran de esta interferencia en su cruce temporal.

La experiencia se convierte así en una devolución arquetípica, estimulada, alterada y camuflada, permanentemente dentro del esquema, especialmente en lo visual “de la visitación extraterrestre”.

Esto no significa que tenga un origen psicológico, ya que el fenómeno también es físico; creo que su maravilla consiste en tener una fisicalidad variable, todo un desafío a nuestro marco racional, en tanto que la “estructura OVNI”: “naves y seres” tienen la asombrosa capacidad de un momento a otro, pasar a la invisibilidad, como así también manejar tanto los hilos de lo “real” y de lo “imaginario”.

Nunca mejor utilizado aquel concepto que me vertió personalmente Joseph Allen Hynek, ante mi requerimiento, en el congreso de la FAECE en Mendoza en el año 1980, donde yo le preguntaba cómo se podía determinar científicamente el factor de eclosión junto al comportamiento del fenómeno OVNI, ante mi estupor, me respondió: “los ovnis se comportan como Alicia en el País de las maravillas”.

La teoría de la “devolución arquetípica” se basa en el reconocimiento de los arquetipos subyacentes en el territorio psíquico explorado por este fenómeno inusitado, de los testigos humanos circunstanciales.

Al decir de los psicólogos sociales, este mecanismo (“el de los visitantes extraterrestres”), ayudado en gran parte por la ciencia ficción y la carrera espacial producida en años anteriores coincidiría con una construcción intelectual denominada E.C.R.O., que significa: Esquema Conceptual, Referencial y Operativo.

En este caso el esquema seria lo recientemente mencionado, lo referencial se ocuparía como ocurre en los encuentros cercanos, en mayor medida que otros aspectos, la sempiterna coreografía cósmica del aterrizaje, donde la escena es el merodeo de unas entidades donde la luz antes vista ya se ha convertido en objeto, donde estas están observando como si fuera  que “la nave” tiene una supuesta avería y sus movimientos son relacionados a una supuesta reparación de la misma; o en su defecto la otra variante, infaltable en estas proyecciones: es la recolección de piedras, objetos y vegetales del suelo terrestre, de lo que se deduce que la inteligencia que esta oculta y enmascarada es la que siempre dirige al timón de la navegación de la experiencia.

La operatividad queda esbozada en las diferentes estratagemas aplicadas desde la primera secuencia, desarrollo y final de la experiencia OVNI.

¿A cuales estratagemas me refiero?, a las siguientes:

La apariencia del fenómeno: como lo habíamos mencionado anteriormente, lo medular en estas manifestaciones es el ropaje y puesta en escena de la visita, exploración y contacto con la humanidad, de otras civilizaciones provenientes del espacio exterior, en síntesis, el teatro cósmico con su disfraz “extraterrestre”.

El absurdo: proviene del comportamiento de las entidades que se conectan con los humanos, como pedirles agua, preguntarles la hora, convidar pasteles como en el Caso Simonton, etc., etc.

Lo mismo sucede con su multiplicidad de aspectos de los más extravagantes y sus ropajes delirantes, como en uno de los encuentros donde el ser que se contactó, tenía sandalias romanas; también aparecen túnicas, uniformes, buzos y todo esto a cara descubierta.

Otras experiencias que se podrían citar son de tono humorístico e infantil, sintetizando una formula tan humana como ridícula.

El fenómeno se niega a sí mismo: justamente por todo lo que acabamos de mencionar, se despliega ante nuestros ojos, el tentáculo más maquiavélico del pulpo de este misterio y aunque parezca una contradicción se trata de la negación de sí mismo y sus tácticas de encubrimiento.

Entre otros actos del estudio de su naturaleza, se destacan especialmente, los seguimientos y/o persecuciones por las rutas del mundo a vehículos de toda laya, que transitan por zonas desoladas, más luego cuando estos, en su trayecto, tienen que pasar por una zona urbanizada, el fenómeno luminoso que estaba al acecho desaparece, para luego continuar la persecución, una vez pasadas estas zonas pobladas.

Cuando los afectados realizan las respectivas denuncias de las experiencias vividas, se toman nota de ello, pero no se le dan créditos a los testimonios, porque cuando se pide algún testigo de esas experiencias, los mismos encuentran que lo que acabaron de vivenciar fue algo único, propio e intransferible; por lo tanto se rebajan a las experiencias vividas por estos a la categoría de “rumores”.

Como en todo fenómeno insólito, siempre queda la estela de la duda, o la confusión y la incomprobabilidad de lo denunciado.

Nuestros conservadores estamentos científicos, al no poder explicar ni entender lo que acontece, encorsetan a estas anomalías en el marco de la racionalidad, sentenciando que estas son confusiones con objetos convencionales, errores ópticos, trastornos de personalidad y toda su parafernalia explicadora y negadora.

Conclusión: el fenómeno cumplió su cometido, no existió.

Su ardid manipulador surtió el efecto buscado; a partir de ahora, la construcción cultural del sistema, lo va a sentenciar como un “mito moderno”, puesto que el susodicho no se deja atrapar.

Todo lo antedicho se podría resumir en una gran frase de Octavio Paz: “los prodigios no son reales, ni ilusorios, son medios para destruir la realidad que vemos”.

Todos estos eventos extraordinarios, más particularmente, los encuentros cercanos del tercer tipo y las abducciones, se desarrollan en una atmosfera similar a la del mundo de los sueños, donde las imágenes y sensaciones se entremezclan de forma iconográfica, ya que su función se limitaría a expresar un lenguaje onírico por parte del inconsciente humano.

Si partimos de las premisas de “la teoría de la devolución arquetípica”, antes comentada, la psiquis del testigo, se sumerge en un trance similar a los estados alterados de conciencia, por lo tanto se pueden producir distorsiones en la percepción y alteración del tiempo, como indican numerosos estudios en los registros OVNI.

Podríamos inferir que de toda esta mecánica surrealista, es la creencia humana la que está siendo controlada y manipulada, con el fin que haya una ruptura de su cotidianeidad, provocando una nueva cosmovisión de la realidad que lo circunda, apuntando a la elevación de los niveles evolutivos en que se encuentra.

También podríamos sospechar, que es la resultante de un absurdo 

Programado; puesto que por un lado se observa el ridículo, pero si agudizamos la perspicacia, nos daremos cuenta que no tiene nada de ingenuo.

Hay encuentros de índole de alta extravagancia. Ejemplos de ello son los producidos en la oleada francesa de 1954, donde las entidades preguntaban la hora como también en qué país estaban.

Si invertimos la ecuación y penetramos en la “mente del depredador” se podría deducir que estos actos, podrían ser simbólicos y que quizás nos estén diciendo que revisemos nuestros conceptos del tiempo y el espacio.

Las experiencias se convertirían en metamensajes, los cuales apuntarían a una sutil desprogramación cultural. He aquí el punto en cuestión.

UNA VISIÓN HOLÍSTICA

Este panóptico no solo observa sino que interactúa por medio de estas fantasmagóricas entidades; toda una pléyade de “seres”, “etnias” y “razas siderales”, motivo por el cual se podría confeccionar, algo así como un tratado de antropología espacial.

Las mismas pueden tener características antropomórficas, fantasmales, otras veces monstruosas, también robóticas, etc., etc., etc.

Como una recopilación alocada de relatos de ciencia ficción, todos ellos muestran unos comportamientos muy similares, como si realmente lo único que variara en las experiencias de proximidad con los OVNIs fueran los superfluos elementos externos que la componen, o sea el aspecto de los tripulantes y su artefacto volador, y nunca, el esquema interno del fenómeno.

Lo mismo sucede con las abducciones (las cuales son el significante mayor y más rico de estas experiencias), por todo ello intuimos la presencia de un importante componente psicológico, imbuido de arcaísmos y tecnología de futuro a la vez, en la gestación de las mismas, es decir un deslizamiento del sentido de la experiencia vivida y del significado de su comprensión.

Pese a todo lo dicho, no estamos insinuando que los encuentros con ovnis y sus tripulantes se limiten al universo del imaginario. Todo lo contrario.

La teoría de “la devolución arquetípica”, insinúa que el “estimulo exógeno”, dado que ya habríamos mencionado que es de fiscalidad variable y cuando lo necesita se alternaría, fabricando “materia fugaz” ocasionalmente

En algunos contactos cercanos, y reforzar así la creencia de que se trata de fenómenos “reales” y “físicos” ajenos al testigo, en suma, el vampiro psíquico desplegando toda su majestuosidad.

En este mismo tópico cuando nos sumergimos en la historia, surgen desde las religiones, desde la antropología y desde las leyendas de los pueblos originarios, los mismos relatos de luces misteriosas y una variedad de seres o entidades significativas.

Ejemplos de ello son los dioses, hadas, elfos, Demonios, ángeles, los jins de la religión musulmana, apariciones marianas, espíritus y hoy “extraterrestres”.

Todos ellos amoldándose a la época en que se manifestaron, como si fueran una especie de plastilina cósmica.

Por lo tanto para obtener una respuesta totalizadora del enigma OVNI, se debería tener en cuenta, que este está directamente relacionado con otros fenómenos similares y/o conexos, tanto de apariencias teofánicas como de índole extravagante, aunque en primera instancia parezcan totalmente desconectados.

En un grado mayor que todos los fenómenos modernos a los que se está enfrentando la ciencia, en nuestra época los OVNIs pueden inspirar pasmo, la sensación de la pequeñez del hombre y una idea de la posibilidad del contacto con lo cósmico. sabemos que la mayoría de las religiones empezaron con las experiencias milagrosas de alguna persona, pero actualmente existen miles y miles para quienes la creencia de un contacto con un ser de fuera de este mundo se basa en una convicción intima, hasta sagrada, sacada de lo que ellos consideran un contacto personal con los ovnis y sus ocupantes.

El fenómeno y sus efectos trabajan en ese caso como trabajaron en las apariciones de Fátima y las de Lourdes, como también en otros lugares del mundo.

Como diría Jacques Vallee quizás los conceptos del hombre estén siendo reordenados hacia una nueva forma de religión.

Sin embargo más allá de la existencia temporal, delimitada en tiempo y espacio, todos estos fenómenos recreados para la ocasión, cumplieron su cometido en cada una de las épocas en las que decidieron intervenir, modificando las creencias en aquellos momentos.

Estamos ante un inusitado e intrincado paradigma que irrumpe en nuestra realidad; los OVNIs serian ese puente conformado entre lo físico, lo psíquico y lo mítico, donde toma una nueva forma, esa misma fuerza ancestral, insondable e inaccesible que ha ido mutando desde tiempos inmemoriales.

Me baso en estas aseveraciones, porque hace años atrás, he leído un libro de Stephen King llamado “IT”.

Trataba el mismo de una identidad desconocida, que tomaba la forma de los miedos más profundos de sus víctimas, para presentarse ante sus ojos, pero regresando a la forma de un payaso siempre, sin saber porque, sin causa aparente, ni motivo para ello, solo y en última instancia su apariencia.

Pero al igual que al “IT” de la novela, el ovni también regresa a una forma, la única real y común a su naturaleza: absolutamente en todos los casos se observan luces, siempre luces de diferentes tipos, tamaños y coloraciones. Pero solo eso.

Más luego de su presencia devienen distintas fenomenologías que son asociadas directamente a ellas, por lógica deducción.

Ejemplos de eso son las mutilaciones de ganado y animales de granja en general, abducciones, círculos de las cosechas:(todo un sistema simbólico en sí mismo, por los signos y formas de mandalas).

Como así también otro subproducto del fenómeno que son los controvertidos “mensajes telepáticos” que se suponen que vienen de estas “luces” y sus ocupantes, sumados a los encuentros cercanos del primer, segundo y tercer tipo tan conocidos.

Nos encontramos con un solo fenómeno, de índole polifacética, donde el todo es mayor que la suma de las partes.

Siguiendo con este concepto podemos decir, que el fenómeno es: mutante o metamórfico, simbiótico, polifacético, mimético y simbólico.

MUTANTE O METAMÓRFICO: por cambiar su forma de acuerdo a sus necesidades y/o a la subjetividad de quien lo observe. Como ejemplo anterior mencionamos sus alteraciones de forma en pleno vuelo

SIMBIÓTICO: por apoyarse mutuamente con fenómenos de probable existencia independiente (ejemplo OVNIS mitológicos o folclóricos, en resumen psicosociales). Es decir las mismas referencias en distintos contextos.

POLIFACÉTICO: por presentar aspectos aparentemente tan diferentes, dentro de su propia naturaleza.

MIMÉTICO: por esconder esta misma (su naturaleza), en las características anteriores. Su inteligencia mimética se puede corroborar cuando se le hacen señales de luz con alguna linterna o laser, el fenómeno repite la misma cantidad o el mismo ritmo de las pulsaciones lumínicas ejecutadas por el observador humano, haciendo las veces de contactante por este método.

SIMBÓLICO: si seguimos todo el desarrollo de estas anomalías aéreas sorprendentes que llamamos OVNIS, veremos todo su despliegue en escena, a lo que voy es que los “objetos” se convierten en imágenes, lo objetivo se convierte en imaginario.

La experiencia, en definitiva, se transforma en una nueva constelación de imágenes de realidad. Deslizándose de esta manera, el sentido original.

Un fenómeno que se relaciona con nosotros, a través de nuestro sistema psicomotriz y nuestro mecanismo sensorial, es decir como en gran parte afecta a nuestra propia percepción.

El contacto entre los testigos humanos y el fenómeno OVNI, siempre se produce en condiciones controladas

Por esto último, para finalizar quedaría por tocar dos ítems más entre todos estos conceptos, me refiero al “origen” y “finalidad” de esta forma

ORIGEN: nunca mejor dicho desconocido. Teorías sobre el mismo: que sean visitas del espacio extraterrestre, de otros planetas o que sean de una forma de inteligencia que cohabita con nosotros desde los comienzos de la humanidad. Esto sea, antes de la aparición del hombre. En ese caso serían los verdaderos habitantes primitivos del planeta.

Otra incógnita que se suma a este maremágnum, son los prototipos experimentales que se han visto en el área 51.

Otra teoría sería la de los arquetipos de Carl Gustav Jung, la cual define a los ovnis como formaciones psicoides, que provienen del Inconsciente colectivo de la humanidad.

Otros autores propagan la idea de que estas manifestaciones anómalas son de origen demoniaco.

Otra hipótesis es la de que provengan de las mismas entrañas de la tierra, es decir, que sean intraterrestres, donde se supone que hayan hecho bases tanto en la tierra como en el mar.

Otros pregonan que son prodigios aéreos que emanan de la mente planetaria presagiando una nueva era, la de Acuario.

Otra forma de enfoque del fenómeno es la realizada por Jaques Vallee, definiendo como una posibilidad que se traten de hologramas tridimensionales y el sistema de control, etc., etc.

En honor a la verdad, si haríamos un salto un tanto cualitativo como cuantitativo, les podría asegurar que nosotros los investigadores, somos los más intrigados en esta cuestión; lo que hace que el fenómeno quede librado a interpretaciones y criterios propios, es decir un viaje a la subjetividad de cada uno.

Estrategia, desocultamiento y probable manipulación

Aquí sucede lo mismo que en cuanto al origen, como así también para descifrar su inteligencia y su intencionalidad.

Nos podríamos preguntar ¿son testigos mudos de nuestra evolución o son acondicionadores o manipuladores sutiles de nuestra naturaleza y Evolución en el planeta?

En síntesis, somos testigos vivientes de una especie de folklore universal en gestación, los OVNIS, nuestro objeto de estudio, son los creadores de este maravilloso paradigma, puesto que nos tiene permanentemente en vilo, por su propia naturaleza, que es en resumen, mayormente contradictoria, utilizando estrategias de distracción, confusión y el absurdo, en definitiva, para ocultar sus verdaderas intenciones.

Hace algunos siglos, la existencia de los seres elementales era una creencia arraigada y generalizada, al igual que hoy, muchas personas son fervientes creyentes de la “realidad” de los OVNIs, pero la pregunta sería ¿que estamos intentando etiquetar o identificar?

Las “entidades” que se escudan detrás del fenómeno ovni, son las mismas que durante siglos han estado “engañando” al ser Humano con distintos ropajes (dioses, hadas, duendes, demonios, ángeles, devas, apariciones marianas, ”seres” espirituales, maestros ascendidos, espíritus de difuntos, extraterrestres, etc.), amoldándose a la época en la que se manifestaban de una forma admirable.

Por lo tanto para tener una respuesta global al enigma OVNI, se debe tener en cuenta que este está estrechamente relacionado con otros fenómenos igualmente desconcertantes y misteriosos, aunque en un principio, pueden parecer totalmente desconectados.

El investigador Jaques Vallee, advierte sobre la Influencia de estas “inteligencias”: “son parte del sistema de control de la evolución humana.

Pero sus efectos, en lugar de ser solo físicos, también repercuten en nuestro sistema de creencias. Influyen sobre lo que llamamos nuestra vida espiritual, afectan a nuestras instituciones políticas, nuestra historia y nuestra cultura”.

“Este control -añade- ha sido ejercido a través de la historia, y el hecho de que ahora aparezcan bajo forma de visitas espaciales tienen una importancia secundaria”.

Salvador Freixedo lo secunda cuando nos sugiere que no perdamos el tiempo discutiendo la existencia o no de los Ovnis: “hoy no se trata de saber si los Ovnis son reales o no». hoy las preguntas que a propósito de ellos se formulan son mucho más profundas.

Hoy se pregunta uno de que realidad se trata, porque debido en gran parte al fenómeno OVNI, la humanidad ha empezado a caer en la cuenta de que la realidad puede ser múltiple de que “nuestra” realidad no es la única “realidad”.

Hoy ya no se pregunta uno de donde vienen que son o que quieren. Hoy empezamos a preocuparnos en el enorme impacto que pueden tener y de hecho están teniendo en la Evolución de la humanidad”.

SU ENCUADRAMIENTO FINAL

Sucintamente pasaremos a definir todos los planos que podemos observar en la historia de estas manifestaciones anómalas, que como para darles una entidad, denominamos “fenómeno OVNI”.

Vamos a destacar, a mi entender, los cinco planos de la realidad más importantes en que se manifiesta el fenómeno, en esta especie de disección de su propia experiencia.

LA REALIDAD FÍSICA: a esta la encarnan; tanto las Huellas dejadas por el mismo en los aterrizajes, en las fotos, en las filmaciones, en las pantallas de los radares; como sus efectos en el parate y la alteración de distintas maquinarias llámese autos en particular, relojes, lanza misiles (Congreso de Victoria – Robert Salas), quemaduras en vegetales y también en seres humanos.

REALIDAD PSÍQUICA: produce cambios en el individuo que estuvo en contacto con el fenómeno, impacto en la conciencia, búsquedas espirituales y aparición de habilidades que anteriormente no se poseían, tanto paranormales como artísticas.

También un despertar en la búsqueda de todo lo que sea esotérico, misterioso, filosófico, espiritual y místico.

EL PLANO MITOLÓGICO: nos lo indica la revisión de los archivos humanos de toda esta fenomenología.

Tanto en los grandes libros sagrados de la humanidad, como la Biblia, el Popol Vuh, el Corán, el Talmud, el Bhagavad Gita y el Mahabarata (con sus máquinas voladoras llamadas “vimanas”), como también en el folklore de distintos pueblos del mundo, llamándole al fenómeno con distintas denominaciones; interviniendo en su descripción innumerables leyendas pueblerinas e indígenas inscribiendo en las mismas, las apariciones de este fenómeno anti convencional, que invariablemente se relatan cómo sucesos de avisajes de luces y otros prodigios de índole arcaica como ancestrales.

LA PROYECCIÓN RELIGIOSA: en este otro plano se puede citar al investigador John Rimmer, como el primero en reconocer la importancia de los Ovnis, como símbolo anticientífico.

Como tal los Ovnis representan las fuerzas mágicas en nuestro mundo moderno, dominado por la tecnología.

El atractivo ejercido por semejante simbolismo no debe ser subestimado: numerosos movimientos espirituales se han desarrollado alrededor del concepto de los Ovnis como mensajeros de la redención. Adoradores de los Ovnis, se encuentran diseminados a lo largo y a lo ancho de nuestro planeta.

Son precisamente estas sectas las que deifican y divinizan la hipótesis extraterrestre, creando así una nueva religión: “la religión extraterrestre”.

Su comunicación proviene de una fuente emisora desconocida, que emite dictámenes, pedidos, etc., y produce sus vinculaciones en forma telepática, contactando con alguien en particular que a su vez forma un grupo, el cual “el” es tomado como líder que a su vez tiene el trabajo de retransmitir las “verdades universales”, al núcleo de creyentes que lo integran.

La proyección social: la imagen de ellos es solo una mercancía más dentro de nuestra sociedad de consumo. ha sido asimilado por nuestra cultura reciente, pasando a formar parte de los motivos semánticos, comunicativos y artísticos del hombre de hoy, siendo multivariable la implantación del OVNI, con su asociación extraterrestre, como también la de superior, en el folklore humano.

 Los medios de comunicación son como correas de su transmisión, sino miremos esta avalancha visual. (Pasar innumerables imágenes digitales)

De este panorama se desprende que son múltiples las secuelas que deja el fenómeno cultural “OVNI”.

Pero pese a esto, la inteligencia que opera tras las manifestaciones OVNI, seguramente controla y regula las repercusiones sociales, sin producir desequilibrios psicológicos, evolutivos, económicos, políticos o religiosos.

El O.V.N.I, sería entonces, como un fuego fatuo que atrae nuestra atención y excita nuestra imaginación porque en “el” está el cebo con el que vamos a ser pescados; el señuelo de una inteligencia rectora, que supera todo lo humano, transformando y haciendo tambalear los esquemas y conceptos de nuestra actual realidad.

Poco a poco los rígidos Intelectuales y racionales procesos de la mente humana están siendo minados, socavados y sacudidos por el fenómeno de los OVNI.

Aunque parezca obvio vale la pena aclarar que el Hombre no creo al OVNI, sino que el OVNI se presentó ante el hombre.

Lo que nos lleva a deducir que se trata de un fenómeno específicamente provocado para producir unas determinadas reacciones, como así también unos cuantificados efectos de impactos.

Ya el Dr. Hynek había aclarado “que cualquier fenómeno por el cual se pueda afectar la mente de las masas, constituye por sí mismo una forma de comunicación”.

Si se me permite concluiría con una metáfora: “el OVNI es como un verbo suelto, que nos obliga a buscar la oración a la cual pertenece, para poder o no, quizás, algún día conjugarlo.”

Ateos y teólogos han caído recurrentemente en las garras del mismo error, hablan de lo que realmente no saben, en cambio nosotros los ovnilogos, somos folkloristas y exploradores de las anomalías y extrañezas, que suceden en nuestra época.

RUBEN ROMANO