INICIATIVA RANQUELIA O PROYECTO DE IDENTIFICACIÓN (2 PARTE)

Redacción Gaceta OVNI

Todo el oeste de La Pampa posee, en comparación a su densidad poblacional, un alto índice de observaciones, la mayoría referidas a fenómenos luminosos. Árbol Solo es un buen ejemplo de como un puñado de personas enfrenta de manera continua una convivencia con ellos, integrándose estos cuerpos a los objetos del paisaje.
Desde la descripción antropológica pura a la faceta más especulativa de la física, los fenómenos luminicos invitan a una exploración profunda que viene realizándose con éxito en otras latitudes como en Noruega (Hessdalen), Estados Unidos (Piedmont, Yakima), y en otras regiones menos publicitadas, recomendándose en todos los casos un seguimiento de fenoménica semejante en otras regiones con el propósito de establecer las comparaciones de rigor, la compleja estructura de movimientos, y si es posible estableciendo la naturaleza del enigma.
Dichos fenómenos, extraordinarios, representan un misterio por todas las características ya enunciadas y que a través de Gaceta Ovni en sus diferentes artículos ponemos de manifiesto y que sería redundante exponerlos en la presente nota, sin embargo debemos destacar que a la creciente dimensión del problema, popularizado por la insistencia de apariciones de este fenómeno en casi todo el mundo, debe poner especial atención en los fenómenos de interacción que el testimonio de los observadores aporta a la encuesta.
La visión antropológica reconoce sin mencionarlo que la extensión del supuesto mito de raíz folklórica rebasa todos los límites en los que se ha intentado encuadrar el problema mostrando su gravitación al escapar de los límites de las creencias populares y evidenciar una naturaleza física de algún modo palpable. Si tomamos a las cientos de fotografías y filmaciones de estos objetos como evidencia de su real existencia comprenderemos que no se debe confirmar la base de un mito solamente sino describir su naturaleza debelando por fin si la apreciación de los observadores sobre una posible ¨inteligencia¨ finalmente se apoya en argumentos sólidos.
El testimonio de los observadores aporta referencia precisa sobre todo aquello que no es posible ver en una fotografía o en un escueto informe. Conductas, sensaciones, eventos físicos que inducen modificaciones transitorias a su campo de actuación, percepciones y sentimientos se suman al marco general en el que se encuadra el término ¨interacción¨ o sea el reconocer que el evento físico no solo posee una dinámica propia de sus elementos constitutivos sino que ejerce acción controlada.
Todas las relaciones sobre fenómenos suprafísicos, espirituales y aún demoníacos se endilgan a la rareza no por la predisposición cultural de una comunidad sino como asimilación de una dinámica general ahora reconocida en estos ¨Ovnis¨ en todos los lugares donde concurren.
A tal apreciación se suma una serie de constantes y ¨conductas¨ que a priori desestiman un mero evento físico para dar lugar a consideraciones más complejas como la misma posibilidad de una ¨voluntad¨omnipresente en cada aparición.

LAS CONSTANTES EN ÁRBOL SOLO

Es inevitable que la cotidianeidad del evento sobre las poblaciones nombradas sugieren una regularidad. Esa regularidad se hace notoria cuando las referencias marcan franjas temporales y espaciales que son posibles de corroborar en un seguimiento minucioso y sostenido.
Los fenómenos descriptos en la región que comprende la zona de Árbol Solo es insoslayable ante el numero y calidad de las referencias obtenidas en más de un relevamiento en la Colonia y en las zonas circundantes, exploradas con insistencia por nuestros grupos de trabajo.
Desde 1997 hemos llevado a cabo por lo menos 15 importantes relevamientos en toda la provincia, la mayor parte de ellos en las regiones comprendidas en la franja oeste, casi siempre obteniendo ingente cantidad de testimonios sobre luces.
Primero hay una coincidencia generalizada en la periodicidad o temporalidad. Los meses de invierno no solo acumulan la mayor cantidad de observaciones en todo el oeste de La Pampa sino que se convierte en referencia obligada de sus pobladores. ¨si quieren ver, vengan en invierno¨ es la sentencia repetida de muchos nativos de la región.
Las franjas temporales incluyen sub-franjas horarias también puntualizadas. Si bien los pobladores aluden a que los fenómenos luminosos comienzan su enigmática rutina desde la puesta del sol, es a partir de las 11 de la noche que la actividad se intensifica. En algunos puntos más al oeste la actividad es más intensa durante la madrugada (ver en este número La Zona del Castillo).
Muchos de los más importantes casos relevados en el oeste sucedieron en invierno y a partir de las once de la noche (caso de Los Cazadores, caso Gallego, caso Piermattei, etc.).

LOS PUNTOS CALIENTES

La encuesta nos ha permitido establecer la mayor concurrencia geográfica de todos los fenómenos relatados en Árbol Solo. Algunos son asiduos en franjas extendidas por varios kilómetros, otros son sorprendentemente puntuales, pero en todos los casos manifiestan puntos de aparición y desaparición reforzando la certeza que los fenómenos luminosos, en general son proclives a una marcada territorialidad.
La territorialidad es un factor sumamente destacado en todo el panorama Ovni-luces. La reiteración geográfica puntual, sostenida, no solo desestima el evento fortuito o casual, nos da la enorme posibilidad de establecer puntos de investigación que antes parecían inasibles.
La dinámica Ovni siempre sugirió imprevisibilidad por lo cual era difícil establecer cualquier programa o intento de identificarlos. Luego el fenómeno hizo evidente un claro síntoma de territorialidad, los procesos Ventana donde un alto numero de casos se da en una franja temporal estrecha y un punto geográfico bien demarcado. ¿ Fue cambiando el fenómeno con los años? No es posible establecer certezas pero hemos aprendido a mirar con mas atención y hoy nos damos cuenta, en el tema de los fenómenos luminosos, que algunos de sus aspectos extraordinarios han estado allí siempre, entre ellos la territorialidad.
Es obvio que este particular representa el evento de más interés en toda tarea de seguimiento porque permite predeterminar en que lugar es posible que aparezca una luz, y si a ello agregamos las franjas estacionales y horarias veremos que los hechos nos brindan la posibilidad de trabajar en un proceso de identificación con altas probabilidades de establecer contacto visual con el fenómeno. Pero se debe conocer bien y al detalle las características geográficas y fenoménicas para lograrlo.
La Iniciativa Ranquelia, nombre en reconocimiento de los nativos de la zona, pretende aprovechar las condiciones de Árbol Solo luego de considerar otros 15 puntos con características similares para establecer su trabajo de seguimiento e identificación.
Allí se han establecido los puntos candidatos para puestos de vigilia.

EL TRABAJO A REALIZAR

Dado que la mayoría de las experiencias relatadas son solo verídicas mediante el testimonio urge encontrar otras evidencias que sean puente a indagaciones de mayor envergadura. En este sentido no es posible promover un trabajo de identificación en el que participen organismos y centros de estudio si primero no se cuenta con algún grado de evidencia que es el que pretendemos obtener mediante un seguimiento activo durante el invierno en Árbol Solo.
Previamente casi no existen registros visuales de todos los fenómenos observados y este es un punto a resolver. La cotidianeidad de la que se habla aveces impide que los observadores de la región pongan mayor atención a la cuestión de las evidencias ya que el interés solo es gravitante en ellos durante el desarrollo de un encuentro.
Pero para hilar más fino y establecer puntos firmes es necesario corroborar algunas de las características mencionadas, y no queda otro camino que observar y registrar, comprobar si la temporalidad, territorialidad y otras características asignadas a las luces se cumplen. Esta es la primer etapa de la Iniciativa Ranquelia.
La primer fase de nuestro trabajo ha de orientarse en certificar algunos de los muchos objetos y constantes aludidas. Debemos por tanto establecer puestos de observación y tratar por todos los medios de obtener registros visuales confiables de los fenómenos con la ventaja que en la mayor parte de los puntos mencionados no hay factores de confusión ambiente posibles ya que no hay luz eléctrica, el tránsito de vehículos es extremadamente restringido y la actividad de tránsito de los pobladores suele ser muy escasa. Esto permite que cualquier anormalidad en el paisaje pueda ser inmediatamente alertada.
En la mayoría de los puntos no hay poblaciones visibles a la distancia, la atmósfera es diáfana y el campo visual extendido.
La gran dificultad son las enormes distancias a cubrir, la cantidad de personas en participar y la obtención de los mínimos elementos para efectuar una labor de registro apropiada a men de los extremos rigores del clima invernal en la estepa del oeste.
En el invierno y a las horas indicadas los fríos son muy intensos pudiendo superar las marcas térmicas los -10° c. con vientos no siempre constantes que bajan aún más la sensación térmica.
Comunicaciones, traslados y estadías representan dificultades que se añaden al cuadro general de trabajo. Lamentablemente no contamos con patrocinio alguno para solventar el proyecto en sus primera etapa por lo que deberemos laborar a fuerza de recursos individuales aún insuficientes para trasladar personas, darles alojo y que cuenten con materiales indispensables para la estadía y las vigilias.
Es inevitable que durante todos los días que dure el trabajo de registro se cumplan con las asignaturas laborales y la persistencia de las vigilias por sobre los rigores de la geografía y el clima, por eso la iniciativa se abre para todo aquel que se sienta seguro de exponerse a tales presiones.

LA PROPUESTA

Nueve puntos se deben cubrir durante seis jornadas completas de trabajo.
La fecha tentativa es el mes de Julio, sobre la segunda quincena que concuerda con las vacaciones de invierno en Argentina.
Dado que cada puesto debe contar con por lo menos dos observadores munidos de cámaras de vídeo y fotografía, brújula, cartografía puntual de la zona, elementos de campamento indispensables para los rigores del clima, nuestros grupos no pueden solventar esta estructura por lo que la propuesta incluye una invitación para investigadores y entusiastas con alguna experiencia que deseen sumarse a la iniciativa bajo una serie de imprescindibles cláusulas que se orientan a garantizar el éxito de la tarea y las menores molestias a los participantes, evitando problemas no deseados.
Se debe tomar en cuenta no solo la entereza que la labor requiere, también la responsabilidad de la tarea grupal. Pero por sobre todo debe primar la conciencia que lo que vamos a buscar está, para muchos, más allá de la comprensión.
Es posible que un encuentro con estos fenómenos pueda despertar inquietud, y si ese encuentro se realiza a corta distancia las consecuencias emocionales pueden resultar significativas debiendo por ello primar la conciencia de un trabajo responsable y duro que puede recrear momentos difíciles en aquellas soledades inmensas, a la espera de la aparición de uno de los enigmas más grandes de nuestro tiempo.
A ello también se incluye la experimentación de campo en los eventos de interacción porque, dependiendo del tiempo y la reiteración de las observaciones se trabajará sobre posibles estímulos a las luces cuyo propósito es corroborar alguna respuesta o acción mínima que sugiera con alguna firmeza que el fenómeno responde a la presencia del observador.
Esta es la parte más delicada del trabajo y nos exige perfecta unidad de miras sobre lo que pretendemos evaluar.
Aunque algunos de los inconvenientes que se presentan para laborar con un grupo aproximado de 20 personas están siendo resueltos faltan equipos de comunicación para esas grandes distancias. La telefonía celular es inútil allí, también los vehículos tradicionales porque los senderos de arena son intransitables y solo en camionetas 4×4 es posible garantizar un recorrido sin tropiezos pensando que cada día de los 6 establecidos se deben depositar y recoger a los observadores para sus vigilias, a veces en puntos distantes de la propia Colonia que será el centro de operaciones.
La distancia máxima a cubrir desde la propia Colonia y un puesto de observación es de 60 kilómetros movilizándonos por terrenos inhóspitos y suelo arenoso.
Por todas las razones expuestas, todos los que deseen consultar la estrategia de trabajo y una posible incorporación al equipo ya existente deberán hacerlo antes del 15 de Abril del corriente año, tanto a la casilla de correos de Gaceta Ovni como al email de uno de nuestros grupos, hemisferios@uol.com.ar para recibir a vuelta de correo algunas especificaciones de las tareas a realizar.
Los materiales obtenidos servirán para movilizar la segunda fase del proyecto y se mostraran como evidencia de los innúmeros testimonios recogidos, y se pondrán a disposición de los analistas que los soliciten.
Esperamos tener éxito

Los Puntos Calientes

Estos son algunos de los puntos álgidos que según los testimonios son frecuentados puntualmente por las luces, particularmente en el invierno y pasadas las 11 de la noche

.1- TRANQUERA DE LA SOTA
Marca el acceso de la ruta 10 hacia un camino vecinal. Se halla unos 10 kilómetros después de la entrada a Colonia La Pastoril.
2- LA ESCALADA
Parte del mismo camino vecinal con un puesto cercano habitado. Se halla a unos 20 kilómetros de la ruta 10.
3- EL TRÉBOL
El puesto de Tomás Virto y Nilda Bogado.
4- COLONIA
Los fenómenos suelen ingresar a la reducida área urbana.
5- LA PENCOSA
Puesto ubicado a 20 kilómetros de la Colonia.
6- LA LUZ
Estancia ubicada allende a la ruta 14. Muy referenciada como punto emergente de luces que escoltan a vehículos.
7- MEDANOS NEGROS
Puesto ubicado a unos 30 kilómetros al oeste de la Colonia.
8- LA TAPERA DE HERNANDEZ
Puesto a 6 kilómetros al noroeste de la Colonia.
9- LA SARITA
Puesto a 10 kilómetros al oeste de la Colonia.

Como Participar

Todos los que deseen consultar la estrategia de trabajo y una posible incorporación al equipo ya existente deberán hacerlo antes del 15 de Abril del corriente año, tanto a la casilla de correos de Gaceta Ovni como al email de uno de nuestros grupos, hemisferios@uol.com.ar para recibir a vuelta de correo algunas especificaciones de las tareas a realizar.
Los materiales obtenidos servirán para movilizar la segunda fase del proyecto y se mostraran como evidencia de los innúmeros testimonios recogidos, y se pondrán a disposición de los analistas que los soliciten