LA ENTIDAD

Gaceta OVNI

Los antiguos pobladores de estas tierras lo conocen bien. Diversos pueblos lo han visto, orígenes distintos le han asignado, pero desde todo punto cardinal describen algo idéntico: una entidad antropomorfa pequeña y cabezona, una especie de niño anciano que recorre los campos al final del día, unos ojos rojos como brasas encendidas que tiñen de malignidad la faz de un rostro aveces inexpresivo. Chilla, titila, flota o corre veloz, aparece imprevistamente, asusta, aterra…

Satanás vive
El 17 de abril de este año, en Santiago del Estero ( tierra de leyendas y misterios) un agente de policía de la localidad de Frías regresaba a su domicilio por la Plazoleta Antonio De La Vega cuando, repentinamente vio un ¨petiso¨ que identificó como a un niño. Molesto porque era tarde y el menor andaba solo por la zona, el oficial se acercó para recriminarlo con la firme intención de devolverlo a su domicilio, pero grande fue su sorpresa cuando el ¨pequeño¨ de extraña apariencia encendió sus ojos como llamas rojas fulgurantes. Reservado su nombre, el oficial comentó que todo pasó rápido y que de un momento a otro la figura desapareció. Pero todavía más impresionante resulta la experiencia de otro policía, el Cabo Agüero en la localidad de Banda Varela en la Provincia de Catamarca, a pocos kilómetros de la capital provincial. El episodio ocurrió cuando Miguel Carlos Agüero ( 37 ) dijo haber visto un ¨duende¨que le habló y le dijo que venía a buscarlo ¨de parte de Satanás. El hecho se registró en la subcomisaría de Banda Varela y que debió ser transitoriamente clausurada para evitar una psicosis entre los uniformados. Según indicó el parte oficial enviado por la comisaría tercera de la que depende la subcomisaría aludida, a la 1,30 AM se despachó un móvil al lugar ya que durante tres oportunidades se había intentado establecer comunicación con el agente de consigna en la dependencia infructuosamente. A su arribo pudieron constatar que Agüero se hallaba sin aparente conocimiento, sentado en una silla y los ojos abiertos mirando el techo; tratando de animarlo el agente reaccionó y al momento comenzó a gritar ! me viene a buscar! señalando el vacío. Presa de un shock nervioso con agudos signos de alteración fue trasladado al hospital más cercano donde se realizó un análisis de sangre para determinar la posibilidad de una intoxicación, aunque no se hallaron evidencias de la presencia de substancias que produjeran alucinación. Según el informe médico, Agüero ingreso al hospital con una crisis ¨estereoforme¨ y durante un tiempo del total de su internación deliraba haciendo referencia a ¨una persona enana que había hablado con él¨. Ante la preocupación generada el jefe de la Unidad Regional Zona Centro, comisario Córdoba, dispuso el cierre provisional de la de pendencia hasta tanto se dispusiera de un oficial para que quedase de consigna en la unidad. Esto ocurrió a principios de Julio del 2000.

Peregrino de las leyendas

En la década de los 80 un grupo de psiquiatras y antropólogos dependientes del CONICET desarrollaron un amplio relevamiento en la zona del desaguadero sur en la Provincia de La Pampa bajo la denominación de PROGRAMA DE INVESTIGACIONES SOBRE EPIDEMIOLOGÍA PSIQUIATRICA bajo la dirección del doctor Fernando Pages Larraya. Textualmente expone los relatos puros de los pobladores, sus historias y leyendas con sus tintes mágicos, miedos y modos de convivir con ellos. Entidades fantasmales, narraciones de sucesos malignos, se entrelazan en un circuito de permanentes vivencias . La influencia de los indios Ranqueles emerge desde el sustrato histórico, tomando vida algunas de las mas viejas creencias. En esas leyendas e historias es claro ver una raíz europea cuando se nombran a los jinetes sin cabeza, animales extraños y ritos demoníacos. Estos son nombrados como recuerdos cada vez mas lejanos, como historias menos frecuentes… sin embargo hay algo que parece perdurar al paso del tiempo, un misterio que sobrevive con firmeza y matiz propio, con tal individualismo y substancia que se nombra tanto en el pasado como en el presente, y es la presencia de las enigmáticas luces malas que en el documento forman parte de vivencias de reciente data. Del Documenta Laboris que transcribe textualmente los temores y creencias de toda la región mediante entrevistas directas con los habitantes surgen una serie de referencias a las luces malas que toman de la raíz ranquel sus principales características. Allí se hace mención del Anchumallen, figura antropoide semejante a un nenito cabezón que transita los montes de caldenes durante las horas de la noche titilando con luz pálida y emitiendo chillidos a modo de lamentos. La leyenda, en una de sus acepciones, narra que Anchumallen era una princesa Ranquel enamorada de un joven aborigen de tribu enemiga y que por mantener su amor en contra de la voluntad del Cacique, su padre, fue castigada junto a su pareja con la maldición del brujo de la tribu. Anchú, es convertida en un ser diminuto que lamentará su traición y buscara en la noche, indefinidamente, el paradero del joven quien (transformado en un pájaro) no podrá cruzar la frontera de la noche en donde vagará Anchú por siempre. Es notable como la imagen de Anchumallen encuentra similitud con el Curupira de Brasil, una especie de espíritu o duende de la selva que, según la tradición, defiende a los animales de la depredación de los cazadores humanos. El Curupira puede tomar la forma de ¨persona bajita y cabezona¨ y en ocasiones manifestarse como una bola de luz.

Lo Mágico y lo Verídico

¨Aquí, a esta playita del Chiñuracó, baja Anchumallen al agua, de vez en vez, en días calurosos, cuando todo es quietud en torno…¨ ¨De noche su cuerpo es de luz pálida como la del sol…Por eso la llaman Anchumallén, o Anchu, cariñosamente, las muchachas enamoradas. De día, parece de cristal. No vuela como los pájaros, aleteando. Se desliza flotando por sobre plantas y caminantes, sentándose de trecho en trecho en la huella, para mirar sonriente a los que pasan, con sus ojillos de rubí, dos puntas de fuego que iluminan su preciosa carita redonda.¨ Otra acepción de la leyenda dice que Anchu tuvo la desgracia de enamorase de un cristiano, traicionando las tradiciones mas antiguas de la tribu, por lo que un potente maleficio de los hechiceros le dio un castigo ejemplar. Al querer escapar con su amado – y así cuenta el libro costumbrista de Enrique Stieben en ¨Ancumallen¨ que toma de esas tradiciones y leyendas las descripciones principales- relata: ¨Algo sobrenatural habíase interpuesto entre ellos y su destino. Una como centella abatió el entorno con poderosa lumbre y un gran estrépito, de cuyo centro emergió en una aureola, el gran chivo de la cueva que ya vieran. En veloz carrera llegó a ellos envolviéndolos indefensos en su quemante esplendor, de cuya esfera fue despedida Anchu por los aires, a lo largo del valle, sobre el cual seguiría flotando apenada hasta el fin del tiempo, convertida en mujer luz, hermosa e intocable.¨ El Anchumallén, según los relatos más recientes, ha sido visto por varios pobladores como una luz parpadeante, pálida, que se desliza serenamente por el desierto y suele llegar a estar muy cerca del caminante. ¨tiene la cara de un conejo, parecido, con dos dientes raros que le salen de una boca luminosa. Es chiquito y sus ojos brillan como dos brazas candentes mientras hace un chillido agudo¨. Algunos testigos sostienen que dos ojos brillantes, o dos brazas encendidas, suelen moverse por el campo, y no son ojos de animales. Fábula o no los relatos se multiplican aún en personas no locales que transitan casualmente por la región y dicen ser testigos de estas apariciones: ¨y me agarró cuando iba caminando, y me agarré una mala sangre a la cabeza. Era luz y se prendía y se apagaba. Parecía una nenita chiquitita, tiene dos dientes de luz. Y se apagaba y se alumbraba…¨

El extraño, en los Andes neuquinos.

Una importante reserva mapuche se encuentra del otro lado de la frontera, al noroeste de Neuquén, en la república de Chile. Es la reserva Trapa Trapa. Amandina Manquepi, oriunda de Trapa Trapa ofrece sus notables trabajos en madera y en lana a los visitantes de las termas del Copahue, en Argentina. Elige un lugar entre los humeantes puentes que cruzan las cálidas aguas burbujeantes saturadas de azufre que expiden un olor nauseabundo que se pega a las ropas y endurece el cabello bajo el implacable sol del mediodía. Sus manos cargan la sencilla y esmerada mercancía cuyas ganancias son para asegurar el sustento diario que aún en medio del desierto de montaña su familia necesita. Pero en su silencio tímido ante el turista, Amandina esconde experiencias que muchos de nosotros pagaríamos por vivir. Ella dice haber visto ese enigmático ¨anchimallen¨, entidad antropomorfa pequeña que ella describe como un niño cabezón relacionado a las ¨machis¨ ( curanderas o médicos brujos de una comunidad indígena) que suelen aparecer los martes y los viernes, días de magia para los criollos de argentina. Su descripción, por enésima vez resulta familiar: ¨es una luz titilante, como una linterna de pilas gastadas que transita las montañas saltando como un conejo¨ o mostrando su silueta desnuda ante el azorado observador. Esa luz puede ser amarillenta y aveces tornarse azulada. Leyenda, tradición, o como se le llame, el relato de Amandina Manquepi es contundente al señalar que su último encuentro con la luminosa entidad lo tuvo 15 días atrás ( sobre finales de enero o principios de febrero del 2000) demostrando la incómoda contradicción de nuestras valoraciones sobre los dichos del habitante rural. Y suele ser pasmosa la naturalidad del encuentro que se describe como si fuera una parte más del paisaje sin atender las líneas divisorias entre lo creíble y lo extraordinario. Con algunas de las mujeres de la misma comunidad tuvimos similar descripción sin que ellas atendieran demasiado nuestro asombro y quizás profundamente extrañadas y hasta risueñas por el interés que un grupo de hombres tenía por aquellos seres enigmáticos tan ¨alejados de los gringos¨. En los infinitos caminos del valle, del Cajón del Agrio y de los puestos que aquí y allá marcan la presencia humana, esas referencias se enriquecen y reiteran como en el caso de Oscar, el mecánico de la villa quien, hace varios años, dice haber tenido un encuentro parecido con el diminuto visitante de la noche.

¿ Mito, extraterrestre o qué?

La ENTIDAD es conocida bajo varias denominaciones localistas, en tanto alcanza su mayor popularidad como el ¨Pombero¨ o ¨pomberito¨ ya referenciado como una manifestación diabólica típica del norte y noroeste argentino, adquiere según la región denominaciones tales como ¨el pitufo Enrique¨ que corporeiza al mismo ser con variaciones en cuanto a las vestimentas y comportamientos que muestra ante sus azorados testigos. Siendo un ente sobrenatural la creencia popular le otorga poderes especiales que éste utiliza para conseguir sus fines. Es capaz de imitar cualquier sonido, pasar por el ojo de una cerradura, brillar, aparecer repentinamente, incluso seducir a las mujeres con una fantasmagórica sensualidad. Lo cierto es que, en el caso de Catamarca, tal aparición a desatado una verdadera ola de temor, de tal magnitud que poblaciones enteras en todo el norte están tomando recaudos para evitar al demoniaco ser. Se restringen los paseos nocturnos, no se dejan a los niños solos, se bendicen las casas y se vigila la respuesta de los animales domésticos, sobre todo los perros que presentirían al supuesto duende, rehusándose a salir de sus casas. Una ola de temor insospechada arrecia de la mano del periodismo sensacionalista y el interés casi incrédulo del resto del país sobre las múltiples denuncias que en estos días están saliendo a la luz. Parece increíble que el ente mítico de raíz folklórica haya roto las barreras del tiempo y la modernidad para traer inquietud a miles, incluyendo a gente que jamás hubiese creído posible que esto ocurriera. Es un enigma de proporciones sociológicas que sacude seguridades y fronteras, testimonios y conductas tras las cuales no es suficiente decir que ¨no hay nada¨ pues a guisa de todo cuanto se ha estudiado antropológicamente la mal llamada psicosis nos orienta sobre un origen autentico del problema pues no es desconocido que la figura del ente ya era popular aun antes de constituirse las comunidades de colonos que hoy han forjado ciudades y pueblos en todo el país. El noreste, el noroeste, el centro, el sur, en cada punto cardinal la ENTIDAD parece caprichosamente involucrada en las tradiciones y la narrativa popular. De ello emergería la conclusión que las experiencias son parte de ese juego entre la imaginación humana y las creencias, pero no es tan sencillo toda vez que la gente sostiene con vital convicción que sus experiencias son genuinas, de hecho le ocurren a personas sin ninguna ligazón con el mito, sin la tendencia o predisposición que debieran manifestar ante ese enigma para cristalizarlo de manera tan precisa. Mas recientemente algunas vivencias son vistas desde otra perspectiva, la de los Ovnis pues descripciones semejantes coinciden y en mucho a clásicos alienígenas, en especial los de más baja estatura que por rara coincidencia manifiestan conductas semejantes. Por ahora es imposible determinar la naturaleza del problema, pero podemos estar seguros que las barreras que contenían a estos peculiares seres en el mito se están derribando lenta pero efectivamente. Al momento cualquier explicación le cabe, pero el hecho amerita, como se está haciendo, una exploración histórica, actual y testimonial muy profunda para determinar sus rasgos fundamentales y saber cual es el camino indicado a tomar en el futuro, con vistas a desentrañar el creciente misterio. Mientras tanto, en los Esteros del Iberá de la mesopotamia argentina, en los desiertos del oeste, sobre las montañas y las pampas, la figura del enigmático ser seguirán sumando vivencias cada vez mas cerca de nuestra propia realidad