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Casuistica Historica : El caso Bariloche (1 parte)
Enviado por thenetcentinell el 28/11/2011 13:30:00 (1848 Lecturas)

Investigación realizada por Juan Pablo Gómez y Oscar Adolfo Uriondo

"A la memoria del Comandante Principal de Gendarmería Nacional Juan Domingo Gaitán"

Haga Clic para ver la Imagen original en una ventana nueva

J D Gaitan




"Muy pocas veces la opini√≥n p√ļblica tiene la posibilidad de ver a experimentados pilotos testimoniar tan contundentemente un suceso de esta naturaleza."

Agradecimientos:
A cada uno de los testigos, que en este trabajo se mencionan, que nos brindaron desinteresadamente su testimonio, en especial al Comandante Jorge N. Polanco, al 1¬™ Oficial Carlos A. Dortona, al Comandante Principal Rub√©n A. Cipuzak y a Berta y Silverio Cabral; al investigador Nestor Echarte y flia. (Bariloche); a Carlos G. Fern√°ndez (Espa√Īa), a Alberto Brunetti (GIFAD) por el material aeron√°utico; a Claudio Miszka (CEFU) por el archivo period√≠stico; a Daniel L√≥pez (Hemisferios) y a la Jefatura del Aeropuerto de San Carlos de Bariloche que nos permiti√≥ entrevistar a sus empleados y tuvo la amabilidad de enviarnos copias de los informes
A todos aquellos que, de una manera u otra, han colaborado con nosotros

El caso Bariloche

El Caso Bariloche es, indiscutiblemente, uno de los incidentes OVNI m√°s importante no solo de la casu√≠stica argentina, sino incluso a nivel Internacional. Este suceso acontecido el 31 de julio de 1995 en la regi√≥n de San Carlos de Bariloche (Pcia. de Rio Negro, Argentina) conmocion√≥ a la opini√≥n p√ļblica mundial como pocos casos lo han hecho hasta la fecha. Prueba de ello es la inclusi√≥n del mismo como unos de los m√°s destacados "Casos a√©reos mundiales" en el recientemente difundido "Reporte Cometa". ¬ŅPara que debemos prepararnos nosotros?". Dossier de noventa p√°ginas elaborado por un grupo independiente integrado por calificados civiles y militares del Instituto de Altos Estudios de la Defensa Nacional (IHEDN) de Francia que, antes de ser difundido, fue elevado para su conocimiento al presidente de √©se pa√≠s Jacques Chirac y a su primer ministro Lionel Jospin.
Y su importancia radica, creemos, no tanto en la extra√Īeza de lo observado (pues estamos de acuerdo que existen numerosos hechos m√°s extra√Īos a√ļn, como el "fen√≥meno aterrizaje" o "los Encuentros Cercanos del 3¬™ Tipo", por ejemplo) sino en el comportamiento manifiesto de los fen√≥menos a√©reos an√≥malos que esa noche se observaron en Bariloche y, por su puesto, en la calidad y cantidad de testigos involucrados. Muy pocas veces la opini√≥n p√ļblica tiene la posibilidad de ver frente a una c√°mara de televisi√≥n a experimentados pilotos testimoniar tan contundentemente un suceso de esta naturaleza.
Por otro lado, el Caso Bariloche vino a suceder poco tiempo antes de otro hecho que se perfilaba como la noticia del a√Īo, en cuanto a OVNIs se refiere; estamos hablando de la filmaci√≥n de la "autopsia de un ser extraterrestre" que a poco estaba de difundirse, y que hab√≠a sido precedida de una intensa campa√Īa publicitaria. Era sabido que si se comprobaba el fraude de la filmaci√≥n -como muchos uf√≥logos ya sospech√°bamos y as√≠ lo hac√≠amos saber- √©sta ser√≠a aprovechada por los grupos radicalmente esc√©pticos para restarle credibilidad al Fen√≥meno OVNI y por consiguiente a la investigaci√≥n seria del mismo. Sin embargo, las intenciones de los "refutadores" no prosperaron porque para cuando las im√°genes se transmitieron en exclusiva por un canal de televisi√≥n, los hechos de Bariloche todav√≠a estaban demasiado frescos en la memoria de la gente y el ya confirmado montaje comercial tan solo pas√≥ a hacer una an√©cdota, como muchas otras. Por el contrario, luego de lo acontecido en el aeropuerto rionegrino, muchas personas que daban poco o ning√ļn cr√©dito a los testimonios OVNI, han cambiado su parecer.
Cuando nos decidimos emprender la realizaci√≥n del informe, nos dispusimos primero, a ordenar todo el material period√≠stico que hab√≠amos recogido y nos encontramos con una verdadera monta√Īa de recortes de prensa y varias horas de grabaci√≥n en audio y video de las entrevistas radiales y televisivas a, por lo general, tres de los numerosos testigos que participaron (Comandante de Aerol√≠neas Argentinas Jorge Polanco y los Comandantes de Gendarmer√≠a Nacional Juan D. Gait√°n y Rub√©n Adolfo Cipuzak). Pero a pesar de la masiva difusi√≥n, que nos permiti√≥ reunir una importante cantidad de material, comprendimos que la secuencia de los acontecimientos no estaba demasiado clara. Entre las versiones period√≠sticas, e incluso entre los propios testigos, exist√≠an contradicciones que generaban lagunas al pretender reconstruir, paso a paso, los hechos. Por tal motivo, decidimos empezar de cero, iniciando una exhaustiva y met√≥dica investigaci√≥n, Investigaci√≥n que nos oblig√≥ a viajar en dos oportunidades a la ciudad de San Carlos de Bariloche y a entrevistarnos con, al menos, dieciocho de los testigos involucrados. (Nos consta, por referencias period√≠sticas o propias de las pesquisas, que existieron algunos m√°s pero que por una raz√≥n u otra no hemos logrado entrevistar. Ellos ser√≠an: tres taxistas en el estacionamiento del aeropuerto; el Sr. Daniel Bereau, vecino de la ciudad de Bariloche, y el chofer y m√©dico de la ambulancia de Gendarmer√≠a. Con √©stos, el n√ļmero ascender√≠a a veinticuatro).
Además de las entrevistas de rigor, incluyendo al personal de la Fuerza Aérea en las mismísimas instalaciones del aeropuerto, hemos obtenido copias de los informes por ellos elaborados como así también de la transcripción de las comunicaciones entre las aeronaves en vuelo y la torre de control. Documentos, como se evidencia en sus páginas, que fueron elevados al Jefe de la Región Aérea Centro, del Comando de Regiones Aéreas de la Fuerza Aérea Argentina.
A la fecha hemos reunido el material suficiente, a√ļn cuando quedan cabos por atar, para esbozar ciertas sospechas y descartar con fundamento las explicaciones que se han barajado; algunas, convengamos en aclarar, por dem√°s ins√≥litas y hasta poco serias esgrimidas, como no pod√≠a ser de otra manera, por conocidos esc√©pticos que intentaron derribar el caso a poco de salir a la luz. Obviamente, y como ya es moneda corriente, sin siquiera tomarse la molestia de investigarlo a fondo. Pero....como bien dice el refr√°n "no hay mal que por bien no vega" pues sus pretendidas explicaciones ponen en evidencia el "rigor cient√≠fico" que utilizan en sus investigaciones y dejan en descubierto las verdaderas intenciones: echar por tierra, sea como sea, un posible caso OVNI.
Para finalizar esta especie de introducci√≥n, el trabajo que ahora presentamos va a estar dividido en tres partes. La primera con el inicio de los vuelos, su aproximaci√≥n al aeropuerto de Bariloche y el avistamiento del matrimonio Cabral; en la segunda, se expondr√° toda la secuencia, de acuerdo a nuestra investigaci√≥n, de c√≥mo se registraron los avistamientos principales hasta el aterrizaje de las aeronaves; y en la √ļltima el an√°lisis de los hechos.
Por √ļltimo queremos se√Īalar que si bien √©ste no es el informe completo que hemos elaborado, el cu√°l es m√°s extenso a√ļn, gran parte del mismo est√° reflejado en las p√°ginas siguientes, en exclusiva para Gaceta OVNI. Seguramente el lector se sorprender√° al descubrir hechos que no fueron contados en su momento y testimonios que nunca vieron la luz p√ļblica. Esperamos que √©ste trabajo sea de su agrado y que arroje algo de luz sobre lo ocurrido el 31 de Julio de 1995, en San Carlos de Bariloche.
Vayamos, sin m√°s, a los hechos:

Los Hechos

Lunes. 31 de Julio de 1995. Capital Federal.
A las 18.30 horas aproximadamente, el vuelo 674 de Aerolíneas Argentinas (ARG-674) despegó del Aeroparque Metropolitano "Jorge Newbery" con destino a la ciudad de San Carlos de Bariloche, Pcia. de Río Negro; a donde tenía previsto llegar a las 20.27 h.
Al mando de la aeronave, un Boeing 727-200 trirreactor, estaba el comandante Jorge Nestor Polanco (42 a√Īos - m√°s de 10.000 horas de vuelo); en el puesto de copiloto se encontraba el 1er. oficial Carlos A. Dortona (48 a√Īos - 9.000 horas de vuelo); y el ingeniero de vuelo Jorge Allende (36 a√Īos- 15 de experiencia aerona√ļtica). Ocasionalmente viajaba junto a la tripulaci√≥n el Sr. Roberto Benavente, copiloto de Boeing 747.
En la cabina de pasajeros, que sumaban alrededor de un centenar, las azafatas cumplían con sus respectivas tareas.
En Capital Federal era una noche fría, con cielo completamente despejado y con excelente visibilidad, por lo que las condiciones para el vuelo eran óptimas. Minutos después del despegue, el 727-200 alcanzaba su altura crucero: 31.000 pies. (1)
Se conoc√≠a que en todo el sur de nuestro pa√≠s se ven√≠an registrando temperaturas extremadamente bajas. La Patagonia estaba soportando uno de los inviernos m√°s duros de los √ļltimos tiempos; temporales de lluvia y nieve azotaban la regi√≥n, provocando numerosos trastornos en la vida de sus habitantes.
El Aeropuerto Internacional "Tte. L. Candelaria", distante de la ciudad de San Carlos de Bariloche a 10 kilómetros, no estaba exento de los problemas que las grandes nevadas ocasionaban; sin embargo, el constante y tenaz trabajo de sus operarios permitía, hasta la fecha, el funcionamiento de sus instalaciones.(2)
Am√©n del fr√≠o imperante, las condiciones meteorol√≥gicas de esa noche en la ciudad rionegrina eran buenas. El cielo se presentaba parcialmente nublado, con nubes del tipo estratosc√ļmulus (Sc) pero, con muy buena visibilidad. (3).

Aeropuerto de Neuquén. Pcia. de Neuquén.
A las 19.50 h. aproximadamente, decolaba con rumbo a San Carlos de Bariloche, un avión Cheyenne PA 115, biturbohélice, perteneciente a Gendarmería Nacional (GN-705).
Su reducida tripulaci√≥n estaba integrada por tres gendarmes: el piloto, comandante Juan Domingo Gait√°n (15 a√Īos de experiencia, m√°s de 8.000 horas de vuelo), el copiloto comandante principal Rub√©n Adolfo Cipuzak (comandante de la aeronave - 12.000 horas de vuelo) ; y por √ļltimo - pero no por menos importante- por el mec√°nico de abordo, el sargento Joaqu√≠n G√≥mez.
La misión que tenían asignada era la de realizar un traslado sanitario(4) de Bariloche a Capital Federal.

Un "tr√°nsito" no reportado.
A las 20.05 h. aproximadamente - seg√ļn se desprende del testimonio del comandante principal Rub√©n Cipuzak- cuando sobrevolaban la regi√≥n sur del lago del embalse de "El Choc√≥n" - a 16.000 pies de altitud (5) y a una velocidad de 210 nudos (6)-, pudieron advertir el paso de un "tr√°nsito"(7) que, a menor altura que la que ellos estaban, los sobrepas√≥ por la derecha a gran velocidad, perdi√©ndose de vista r√°pidamente en direcci√≥n Sur...en direcci√≥n a Bariloche.
Esta aeronave, que los pas√≥ "como poste parado" -a decir del comandante principal- se apreciaba como una luz roja que prend√≠a y apagaba al igual que el beacom (la luz giratoria que se√Īala el motor en marcha) de un avi√≥n. Seg√ļn sus estimaciones, volar√≠a entre los 6.000 y 8.000 pies de altura (1.800 y 2.400 m. respectivamente) sobre el r√≠o Limay o bien sobre la Ruta Nacional 237; es decir, unos nueve mil pies por debajo de los gendarmes.
A raíz de la velocidad que imprimió esa aeronave para perderse de vista en escasos segundos, ambos testigos pensaron que acababan de observar el vuelo de un jet militar. Sin embargo, nos confesaría el comandante principal Cipuzak, dos cosas le llamaron poderosamente la atención: Por un lado, su nivel de vuelo ya que para el testigo es inusual que un jet se desplazara a tan baja altitud, pues la particularidad que éstos aviones tienen es la de volar alto para evitar, entre otras cosas, un mayor consumo de combustible; y por otro lado, el hecho de que no se hubiera notificado con el aeropuerto de Neuquén (al cual los gendarmes habían abandonado radialmente segundos antes) ni con Ezeiza control.
¬Ņ Un tr√°fico pirata?... la duda qued√≥ flotando en el aire de la cabina.

A 80 millas del Aeropuerto barilochense.
A las 20.15 h. aproximadamente, y cuando el ARG-674 se encontraba a unos 145 kil√≥metros del aeropuerto de destino, manteniendo su altura crucero, los pilotos observaron que las luces de la ciudad de San Carlos de Bariloche -que desde esa posici√≥n eran perfectamente visibles- se apagaron. Ocurriendo lo mismo con las radioayudas de abordo que, precisamente, es el instrumental que recibe la se√Īal de tierra.
Al instante, desde el aeropuerto barilochense, se comunic√≥ con la tripulaci√≥n el Sr. Gustavo Bianchi (despachante de vuelo de la compa√Ī√≠a), para informarles que un apag√≥n se hab√≠a cernido sobre toda la regi√≥n.
De forma inmediata, el copiloto Carlos Dortona puso al corriente de los hechos a Ezeiza Control, quién a su vez notificó la novedad a la aeronave de Gendarmería.
Dada las circunstancias, y a pesar que desde el boeing 727-200 fue solicitada la correspondiente autorización a Ezeiza control para iniciar una espera, los pilotos prefirieron aminorar la velocidad y continuar con la aproximación a Bariloche, aunque manteniendo la altura crucero.(8) En definitiva, era cuestión de esperar unos minutos; el tiempo suficiente hasta que el aeropuerto pusiera en funcionamiento su equipo electrógeno. Por otro lado, existía la posibilidad que la energía eléctrica de la ciudad se restableciera rápidamente.
Ahora bien, si por el contrario ambas cosas no sucedían, entonces sí, el ARG-674 debía ajustarse a una "alternativa"(9).
Claro que, para beneficio de la tripulación y de los pasajeros, ésta no fue necesaria pues habiendo transcurrido unos cinco minutos, el aeropuerto comenzó a operar con su grupo auxiliar de energía. Y desde la torre de control, se entabló la primera comunicación radial.

Ubicación geográfica y características de la región.
La ciudad de San Carlos de Bariloche, "capital del turismo invernal", se encuentra en la provincia de Río Negro, al sur de nuestro país, a 1.583 Km. de Capital Federal y a tan sólo 80 kilómetros de la frontera con Chile.
Recostada a orillas del Lago Nahuel Huapi y rodeada por imponentes cerros andinos, fue fundada oficialmente el 3 de Mayo de 1902, teniendo en la actualidad unos 100.000 habitantes. Sus hermosos paisajes - monta√Īas nevadas, bosques y lagos - la convierten en uno de los centros tur√≠sticos m√°s importantes de la Rep√ļblica Argentina. Tal es as√≠ que recibe medio mill√≥n de turistas por a√Īo
En lo que respecta a las características de la región, la carta topográfica del Instituto Geográfico Militar (1984) nos dice, "...es posible distinguir dos ambientes bien diferenciados: al oeste, el cordillerano, y al este, el de las mesetas. Al primero corresponde un paisaje más moderno, con picos elevados como el cerro "TRONADOR", de 3478 m, que debe su nombre al sonido que produce la nieve y el hielo al desprenderse por sus laderas. Cercanos a San Carlos de Bariloche se destacan los cerros " OTTO" "CATEDRAL" y "LOPEZ". En el limite con Chile la cordillera se interrumpe de a tramos configurando pasos que permiten el tránsito entre ambos países, como el de Pérez Rosales y el de Buriloche, usados por los aborígenes, que dio nombre a la zona.
La acci√≥n de los glaciares model√≥ el relieve originando valles y lagos que deben a ellos sus formas alargadas y sus profundos brazos. Su posici√≥n, al sur del Pa√≠s y cercana a la influencia de los vientos provenientes del Oc√©ano Pacifico hacen que esta regi√≥n se encuentre dentro de un clima fr√≠o h√ļmedo que se va haciendo m√°s √°rido hacia el este. Este cambio en las condiciones clim√°ticas es la esencia del contraste de paisajes entre la monta√Īa y la meseta".
A 11 kilómetros al Este de la ciudad, sobre la Pampa del Nahuel Huapi, se levanta el Aeropuerto Internacional "Tte. L. Candelaria", que fuera el escenario principal de los hechos.
Emplazado a 845 metros sobre el nivel del mar, tiene una sola pista de aterrizaje, la n√ļmero 28 -de 2.348 m. de largo, por 49 m de ancho-, orientada aproximadamente de Este a Oeste (con mayor precisi√≥n entre los 100 y 280 grados). Todos los aviones deben aterrizar y despegar contra el viento, que es predominante del Oeste - Noroeste.
El procedimiento de aterrizaje y despegue de aeronaves se realiza mediante instrumentos (V.O.R.,D.M.E, GP, etc.).
Un "detalle" importante - y para muchos desconocido- es que √©ste aer√≥dromo no cuenta con equipo de radar alguno (a decir verdad, como muchos otros en la Rep√ļblica Argentina). Por un lado resulta sumamente cr√≠tico al tratarse de una regi√≥n de frontera internacional (Chile); por otro lado, el radar hubiera sido, indudablemente, una pieza clave para la investigaci√≥n del incidente.

Avistamiento en Dina Huapi.
Dina Huapi es un apacible barrio recostado a orillas del Lago Nahuel Huapí, a 16 km al noreste de la ciudad de Bariloche -camino a Neuquén-, y a 7 km. -en línea recta- al norte del aeropuerto. Pertenece al Departamento de Pilcaniyeu y tiene aproximadamente 1.500 habitantes permanentes.
Aquí vive el matrimonio Cabral, quienes aseguran haber presenciado las evoluciones de un Objeto Volador No Identificado durante el apagón de energía eléctrica ocurrido en la región, la noche en cuestión.
Silverio Ram√≥n Cabral, de 64 a√Īos, jubilado de la fuerza policial (se retir√≥ con el cargo de Suboficial Mayor), vive con su esposa, la Sra. Mar√≠a Berta, de 51 a√Īos, en un sencillo pero hermoso chalecito ubicado a 150 m. del lago y a 200 m. de la Ruta Nacional 237 (RN 237); ruta que une la ciudad de Bariloche con Neuqu√©n.
Durante la entrevista que mantuvimos en Dinahuapi, el 7 de Noviembre de 1996, y a pesar del tiempo transcurrido, todavía se podía percibir en ellos esa típica sensación - una mezcla de emoción y excitación- que les producía el hecho de revivir los acontecimientos. Este respetado y, a primera vista, sincero matrimonio jamás imaginó lo que esa "luz intensa color naranja con destellos verdosos" produciría en sus vidas.
No dudan en lo más mínimo al afirmar que, desde la noche de la observación, sienten y viven con una paz y una armonía que antes del "encuentro" no experimentaban; "...todo quedó tranquilo - nos expresó la Sra. Berta - parece que vino una paz para nosotros que a mí me cambió y a él - refiriéndose a su esposo - también...". Una frase, por cierto, que la testigo repitió una y otra vez a lo largo de la charla.
Todo comenz√≥ a las 20.15 horas aproximadamente, cuando el apag√≥n de energ√≠a el√©ctrica los sorprendi√≥ mientras miraban un programa de televisi√≥n. La noche, recuerda el Sr. Cabral, se presentaba muy fr√≠a... "seg√ļn nuestro term√≥metro de pared en ese momento hacia aproximadamente 17¬ļ bajo cero; estaba toda helada la ruta, no andaba nadie". Temiendo que el corte de energ√≠a se prolongara por muchas horas, y como no quer√≠an quedarse sin cigarrillos, Silverio le propuso a su esposa de ir con el autom√≥vil hasta el comercio m√°s cercano. Un autoservicio ubicado a pocas cuadras de la casa y a metros de la RN 237.
Inmediatamente, y luego de abrigarse lo suficiente, salieron de la casa para introducirse en el automóvil (un Fíat Regatta 2000) que, probablemente a causa del intenso frío reinante, inicialmente no respondió al arranque, por lo que Silverio se vio obligado a bajarse para revisar la falla: "Abrí el capó y di unos golpecitos al burro de arranque, y arrancó... esas casualidades viste, coche nuevo, te podes imaginar que no falla nunca...", una vez en marcha partieron.
Las secuelas de las intensas nevadas que azotaban por esos d√≠as la regi√≥n, eran perfectamente visibles en los caminos; estos estaban poco menos que intransitables debido al hielo y a la abundante nieve acumulada: " Andar sobre el asfalto de la ruta -explicaba Silverio- era como andar sobre jab√≥n...el coche no te respond√≠a...". Por tal motivo, la se√Īora Berta, que iba al volante, decidi√≥ transitar por una calle paralela a √©sta que, al ser de tierra, era mucho menos peligrosa.
Siendo las 20.25 h. aproximadamente, el Fíat aparcó en la puerta del negocio. El matrimonio descendió e ingresaron presurosos al local. Bajo la tenue luz de un farol de noche compraron dos atados de cigarrillos y, luego de intercambiar saludos con el comerciante, regresaron rápidamente al automóvil. Tras realizar una maniobra, un giro a la derecha de 180 grados, detuvieron su marcha para cruzar la ruta. (Como se aprecia en las fotografías ésta se encuentra un poco más alta que las calles laterales, por lo que se debe ascender una leve pendiente, permitiendo tener, desde el interior del automóvil, un mayor ángulo visual en altura)
Fue Silverio, cuando se dispon√≠a a limpiar el empa√Īado parabrisas del coche, qui√©n observ√≥ en primera instancia al OVNI: -"¬°Par√°, par√°!; ¬°mir√° que luz rara tiene ese avi√≥n!"- le dijo a su esposa en una primera reacci√≥n, mientras apuntaba al cielo. Berta inclin√≥ levemente hacia delante su cabeza y al descubrir lo que su marido le se√Īalaba exclam√≥ con asombro: "¬°Ay Dios m√≠o! ¬°¬ŅQu√© es eso?!"-. A trav√©s del parabrisas, arriba y a la izquierda, un objeto intensamente luminoso se recortaba en el oscuro cielo.
El matrimonio Cabral est√° muy acostumbrado a observar el paso de los aviones, pues diariamente sobrevuelan su casa; por lo que saben reconocer y diferenciar perfectamente, las diferentes luces que estos poseen, con lo que en ese momento estaban contemplando.
Ese cuerpo luminoso, seg√ļn el relato de los testigos, estaba suspendido sobre el lago Nahuel Huap√≠, a considerable altura, en direcci√≥n Sudoeste.(10) El cielo se presentaba con algunas nubes muy tenues -como "gacitas"- pero en ese sector estaba completamente despejado, o sea que la visi√≥n era √≥ptima. La distancia no la supieron precisar pues la oscuridad de la noche no permit√≠a puntos de referencia alguno, aunque Silverio en m√°s de una oportunidad arriesg√≥ que, a su parecer, pod√≠a encontrarse a la altura de las instalaciones de Canal 6 de televisi√≥n; ubicado a la vera de la RN 237 y la intersecci√≥n del camino que conduce al aeropuerto, a 10 km. de la posici√≥n de los testigos.
La descripci√≥n del fen√≥meno, seg√ļn se desprende de sus testimonios, se ajusta a una fuente de luz √°mbar de una dimensi√≥n importante (como el reflector principal de un avi√≥n comercial, a no m√°s de 3.000 m de altura, como es caracter√≠stico en la altitud de los vuelos en esa zona; de ah√≠ su primera reacci√≥n en pensar en un avi√≥n) pero con la particularidad de irradiar hacia abajo su luz en forma de haces " como rayos l√°ser "-a decir de los testigos - (obviamente esto √ļltimo en sentido figurativo) del mismo color (√°mbar) pero acompa√Īados por tonalidades verdes y azuladas como la luz emanada de un soldador aut√≥geno. Esos "haces", seg√ļn nos aclar√≥ Berta, no eran lo suficientemente prolongados como para llegar al suelo sino que se iban "diluyendo" a medida que se extend√≠an hacia abajo hasta desaparecer. Otro detalle destacable era que "Por momentos parec√≠a que se desvanec√≠an, y no, volv√≠a la luz como d√°ndose energ√≠a..."- expres√≥ Silverio. Y en ese aumento de intensidad la tonalidad pasaba a un anaranjado intenso ("naranja fuerte", para el testigo). Para la se√Īora Berta, lo observado le recordaba a "una ducha de ba√Īo", porque esos haces de luz sal√≠an del cuerpo principal de la misma manera que el agua (con el efecto lluvia) lo hace de una ducha.
Ahora bien, la fuente o cuerpo de tan intensa luminosidad no la pudieron distinguir; sin embargo, por el contorno que esas luces le daban, podr√≠a tratarse de un objeto circular u ovalado. Ante nuestra pregunta si percibieron alg√ļn sonido, su respuesta fue negativa. Cabe se√Īalarse que durante toda la observaci√≥n ambos permanecieron en el interior del autom√≥vil.
Decididos a descender del coche, Berta puso primera y cruzaron la ruta. Cuando detuvo la marcha sobre un costado, y en el preciso momento en que su esposo se disponía a bajar, el cuerpo luminoso se alejó en dirección sudeste... hacia el aeropuerto, pero a una velocidad asombrosa, imposible de calcular: "...mucho más ligero que la propia vista..."- nos diría la testigo.
Para el matrimonio, una de las cosas m√°s sorprendente de la observaci√≥n, fue la velocidad que imprimi√≥ en su alejamiento, o mejor dicho, en perderse de vista en segundos: "...hizo as√≠ para all√° (Silverio se√Īalaba hacia el sudeste) y desapareci√≥... Lo habremos visto unos metros y ya no estaba".
Huelga decir que resulta harto frecuente escuchar éste tipo de descripciones de boca del o los testigos cuando pretenden dar una idea de cómo son las tremendas aceleraciones del fenómeno OVNI. Aceleraciones que no permiten observar la trayectoria completa de su alejamiento; a diferencia de lo que ocurre con cualquier tipo de avión, por ejemplo.
Luego de escudri√Īar todo el firmamento en busca del fen√≥meno, y sin obtener resultados positivos, el matrimonio emprendi√≥ lentamente el regreso a su hogar. A pesar de que la experiencia hab√≠a durado unos 10 segundos, a ambos le fue imposible borrar de sus mentes lo que acababan de presenciar, y pregunt√°ndose que era aquello, arribaron a la casa. Berta ingres√≥ el coche en el garaje y Silverio procedi√≥ a taparlo con una manta. Luego se dirigieron al interior de la vivienda, percat√°ndose que la energ√≠a el√©ctrica se hab√≠a restablecido...ya eran poco m√°s de las 20.31 horas.(11)
A partir de ese momento, se sintieron muy confundidos, no pudiendo dejar de pensar en lo observado. La extra√Īa luz los hab√≠a impresionado a tal extremo que, esa noche, les resultar√≠a dif√≠cil conciliar el sue√Īo. Al respecto, Silverio nos expres√≥: "...llegamos a la casa y yo qued√© tan sorprendido que le digo a mi esposa: - Berta, es una cosa fuera de lugar lo que nosotros vimos...-; y todav√≠a no miramos televisi√≥n. ¬°Nos olvidamos de la televisi√≥n!...¬°Y vos sabes que esa noche yo no dorm√≠!...estaba mi pensamiento en el objeto que hab√≠amos visto y a cada rato le comentaba a mi esposa: ¬° Qu√© cosa rara lo que vimos!..".
A lo que Berta acotó: " Quedamos tan sorprendidos y shockeados -pero mal no, bien - que nos pusimos a jugar a la baraja y él no se podía concentrar..."; "incluso hasta el día de hoy cierro los ojos y parece que lo estuviera viendo".
Pero la incertidumbre de los Cabral no tardar√≠a mucho tiempo en despejarse. A la ma√Īana siguiente, y a trav√©s de su programa radial de "FM Bariloche", el periodista Carlos Calvo, daba a conocer la sensacional noticia : El avistamiento de un OVNI llevado a cabo por parte de la tripulaci√≥n de un avi√≥n de Aerol√≠neas Argentinas que se dispon√≠a a aterrizar en el mism√≠simo Aeropuerto de la ciudad de Bariloche; pudiendo ser avistado tambi√©n desde tierra, por algunos operarios del aer√≥dromo.
A raíz de esta información, Silverio no dudó en comunicarse con la emisora para relatar lo por ellos observado...


NOTAS DE LA PRIMERA PARTE

*Instituto Geogr√°fico militar. Carta topogr√°fica (1984)
(1) Un pie equivale a 30 centímetros. 31.000 pies es igual a 9.300 m.
(2) Cabe se√Īalar que a causa de las intensas nevadas que continuaron castigando a la regi√≥n, el aeropuerto qued√≥ inoperable el d√≠a mi√©rcoles 2 de Agosto.
(3) Los stratosc√ļmulus son nubes bajas que se encuentran normalmente entre los 600 y 1.500 metros de altura. (Stratosc√ļmulos : Banco, velo o capa de nubes grises o blanquecinas, o grises y blanquecinas...con forma de losas, de guijarros, de rodillos, etc. ; de aspecto no fibroso...Pueden ser trasl√ļcidos e incluso deja ver, por algunos sitios, al azul cielo.- Meteorolog√≠a para aviadores - Editorial Paraninfo - Autor : Willy Eichenberger)
(4) El GN-705 volaba a la ciudad de San Carlos de Bariloche a buscar a un bebe que debía ser operado de urgencia en un sanatorio de Capital Federal.
(5) 4.800 metros.
(6) 1 nudo equivale a unos 1,85 Km./h.. En este caso la velocidad era de unos 388 km./h
(7) "Tr√°nsito" en el argot aeron√°utico es otra aeronave en vuelo.
(8) Cabe se√Īalarse que el avi√≥n de Aerol√≠neas Argentinas no lleg√≥ a realizar una espera de 8 o 10 minutos, a 100 millas del aeropuerto, como hab√≠a declarado el Comandante Jorge Polanco. Seg√ļn nos expres√≥ el 1¬™ Oficial Carlos Dortona, tan solo se limitaron a disminuir la velocidad y a no iniciar el descenso, por si acaso deb√≠an buscar un aeropuerto alternativo. Y tanto los horarios y las distancias que se registran en la transcripci√≥n de la Torre le dan la raz√≥n al copiloto.
(9) Alternativa . El Reglamento de Vuelo, en su 7a. edici√≥n, del a√Īo 1988, define al aer√≥dromo de alternativa de la siguiente manera: Aer√≥dromo de alternativa: Aer√≥dromo al que podr√≠a dirigirse una aeronave cuando fuera imposible o no fuera aconsejable dirigirse al aer√≥dromo de aterrizaje previsto o aterrizar en el mismo. Existen los siguientes tipo de aer√≥dromos de alternativa :
"Aeródromo de alternativa post-despegue : Aeródromo de alternativa en el que podría aterrizar una aeronave si esto fuera necesario poco después del despegue y no fuera posible utilizar el aeródromo de salida.
Aeródromo de alternativa en ruta : Aeródromo en el que podría aterrizar una aeronave si esta fuera objeto de condiciones anormales o de emergencia en ruta.
Aeródromo de alternativa de destino : Aeródromo de alternativa al que podría dirigirse una aeronave si fuera imposible o no fuera aconsejable aterrizar en el aeródromo de aterrizaje previsto.
Nota : El aeródromo del que despega un vuelo también puede ser aeródromo de alternativa en ruta o aeródromo de alternativa de destino para dicho vuelo."
Por consiguiente, el vuelo 674, tenía la opción de aterrizar en el aeropuerto de Neuquén o en su defecto, regresar a Aeroparque.
(10) Efectivamente, y de acuerdo a los c√°lculos obtenidos "in situ", el fen√≥meno era observado entre los 240 y 270 grados de acimut y la altura, en grados, se estim√≥ en 35¬ļ o 40¬ļ aproximadamente.
(11) En m√°s de una oportunidad se dijo, y se escribi√≥, que el avistamiento de √©ste matrimonio aconteci√≥ en una ultima instancia de los hechos acontecidos esa noche. Ubic√°ndolo err√≥neamente en la etapa que ocurriera 30 minutos despu√©s, cuando el avi√≥n de aerol√≠neas efectuaba el "escape" mientras la tripulaci√≥n del avi√≥n de Gendarmer√≠a llevaba a cabo su observaci√≥n. Pero como vimos, el matrimonio Cabral fueron los primeros y no los √ļltimos en observar uno de los fen√≥menos a√©reos an√≥malos de esa noche y durante el apag√≥n de energ√≠a el√©ctrica que dej√≥ a oscuras la regi√≥n

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Jorge Polanco


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Cipuzak


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Dortona


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B Cabral


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S Cabral

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Autor Hilo