El caso Fito Vivas. Entrevista con el testigo a cargo de Andrea Simondini.

Miramar – Buenos Aires (21 de junio de 1968)

Andrea Pérez Simondini
Buenos Aires –Argentina
asimondini@gmail.com

Que increíble que es la vida. Me la pasé hablando todos estos días de enero [2011], mientras trabajaba en Mar del Plata, la diferencia entre causalidad y sincronicidad. Este último término se lo debo a mi amigo, el investigador Alex Chionetti, que cada tanto se dedica a estudiar escuelas filosóficas que bajo sus axiomas, sirvan para explicar situaciones que la vida te presenta.

Este caso fue exactamente eso. Si me permiten robarles un par de minutos de su tiempo, les explico el por qué.

Durante mi estadía en Victoria, mi madre Silvia, me cuenta que al Museo del Ovni, llegó un señor residente en la localidad costera de Miramar, con la historia, de que el conocido Bosque energético, u oscuro, tal como se lo conoce en esa ciudad, en el año 1955, había caído un ovni. Sabiendo ella, que estaría a apenas 40 kilómetros trabajando en unos días, hablábamos de la posibilidad de visitarlo y averiguar un poco la información brindada por el visitante.

Así es que llegué por trabajo a Mar del Plata y en mi día libre, me dirigí raudamente y muy temprano hacia el bosque energético de Miramar.

(…)

Al salir del lugar, sentí una combinación de frustración, desilusión, pero también de alegría por haber estado en este mítico bosque. Y en ese preciso momento de raro sentimiento, un taxi, estacionado junto a nuestra camioneta, llama mi atención. Pensé rápidamente, quien mejor que un taxista del lugar para contarme algo del ovni caído. Sin dudar le pregunté por esta teoría. No tardó en poner cara, de que me está hablando. Contundente, sin embargo dijo, no aquí no pasó nada, sí pasó allá por los años 60 en plena ciudad de Miramar. A coro, todos preguntamos, ¿Qué pasó? Ja, me dice, Fito Vivas, vio como aterrizaba un Ovni, delante de su cara. Él vive aún me dice. Está en la calle 5 entre 38 y 40. Dije enseguida Gracias Dios. En esta parte, traigo a mi amigo y pensador Alex Chionetti, Scully, diría, no es coincidencia, ni causalidad, es sincronicidad. Si Alex, tenías razón.

El caso Fito Vivas

Nos fuimos sin pensarlo hasta el domicilio de quien nos referencia el taxista. Mis compañeros no creían mucho en los datos que nos dio. Pero debo agradecerles a ellos, hacerme el aguante por dejarme intentar su búsqueda.

Ya en el lugar, vimos un señor al que consultamos, que nos dijo no ser del lugar y no conocer. Sin embargo, nos señaló una casa, donde habitaban residentes locales y resultó ser el domicilio buscado.

Nos atiende el sobrino de Fito. Me presento y le cuento cual era mi intención y fue a su búsqueda.

Nos encontramos con un señor relativamente joven a diferencia de lo que pensábamos. Después de todo habían pasado casi 43 años.

Logramos tomar declaración fílmica de su experiencia. Así que compartiremos los videos que logramos.


Fito Vivas y Andrea Simondini.

FICHA TECNICA
Fecha: 21 de junio de 1968
Lugar: Miramar, Provincia de Buenos Aires
Punto del caso: Calle 26 y Calle 3
Hora: 1:00 AM
Testigo: Rodolfo Vivas
Intervino: Fuerza Aérea Argentina. IV Unidad Regional con sede en Mar del Plata con pase a las Autoridades Aeronáuticas Nacional

Información original del caso

Relato Original

Oscar Rodolfo Vivas, 24 años, casado con Edith Tosca, empleado subalterno de la Municipalidad, había terminado de jugar al truco con su amigo Ferreira. Ese 21 de junio de 1968, se retiró a eso de la 1 AM, después de saludar a la familia, tomó su bicicleta y se dirigió a su casa ubicada en calle 7 entre 36 y 38. Iba pedaleando por la calle 26 y 3 y vi en forma sorprendente vi un plato volador y me llevé el susto más grande de mi vida. Me resultaba imposible mirar. No podía tolerar el resplandor. Me escondí detrás de unos arbustos y tapé mis ojos con el saco cubriendo mi cabeza. Traté de serenarme y luego de algunos segundos levanté un poquito el saco y pude observar con mayor detenimiento. No había duda era un plato volador. Estaba allí y se mantenía a unos 40 cm del suelo.

La parte superior del artefacto parecía separada de la inferior y giraba continuamente a extraordinaria velocidad, como emergiendo del mismo dos antenas en forma de V, la otra parte la posterior, permanecía inmóvil y despedía llamas hacia el suelo. En cambio el sector giratorio lanzaba luces muy fuertes y tenía unos diez centímetros de diámetro. Yo estaba muy asustado y al mismo tiempo escuchaba un silbido como el que efectúan los aviones a reacción. El silbido se hizo más intenso de repente y el plato volador levantó vuelo oblicuamente y después en forma de zigzag se alejó a una velocidad fantástica. Seguí en el mismo lugar y estaba como aturdido. Yo no sabía lo que era tener miedo, pero ahora lo sé. Todo quedó en silencio. Subí a la bicicleta y arranqué para cualquier lado, lo único que no quería era seguir permaneciendo en la oscuridad. Me sentía como si fuera otra persona.


Nota periodística de la época.

Otros testigos

Sr. Alfredo Del Matto – propietario del restaurante Los Indios.

Declaró: «Vivas llegó a su restaurante muy asustado y sin poder coordinar palabras».

Orlando Ituarte, Quito Zemborain, Manuel Antonio Sicovich, Cacho Moske, Mario Dolimpio, Sr. Lucero, Abel Ibarra.

Ellos comprobaron que hubo un fenómeno anómalo a 8 ó 9 cuadras del lugar donde se hallaban. Alumbraron con una linterna y encontraron una gran mancha en forma de círculo como si fuera tizne.

Refirieron que tomaron tierra en sus manos y resbalaba dejando algo grasoso (!).

Resolvieron dar parte a la comisaría, comprobando más tarde la policía las anomalías (pasto chamuscado, una sustancia blancuzca como talco a ceniza, de característica pegajosa y tibia).

Las autoridades, recogieron las muestras que se estudiaron en los laboratorios del Comando en Jefe de la Fuerza Aérea.

Hasta aquí la presentación del caso con su declaraciones originales, aclarando que fue lo declarado ante las autoridades policiales.

Veamos después de más de 43 años el caso por su protagonista.

La investigación del fenómeno ovni, nos pone en el camino casos sorprendentes y protagonistas increíbles. Realmente desconocía este caso, y tengo una gran alegría en haberlo encontrado. Casualidad, causalidad, sincronización, quien sabe, la verdad que lo que encontré colmó mis expectativas investigativas.

Un caso donde hubo evidencia física, un testigo confiable con muchos testigos, con la participación de las autoridades policiales de Miramar y con la de IV Unidad Regional de la Fuerza Aérea con base en Mar del Plata. Un caso para desclasificar ciertamente.

No puedo cerrar esta nota sin dejarles algunas imágenes que ciertamente son de valor investigativo, como los artículos periodísticos tan gentilmente cedidos por el protagonista.

http://www.youtube.com/watch?v=f2wggTSJvCg

http://www.youtube.com/watch?v=OKSoTtbUqzM