La desinformación a la carga

Habiendo leído una nota referente a declaraciones del periodista Milton Hourcade (Uruguay) sobre los denominados fenómenos Ovni, realizada en la Sociedad Científica Argentina (Bs. As), podemos advertir que una vez más la desinformación vuelve a la carga.

En la misma, aparecida en el diario Clarín, podemos advertir nuevamente una serie de generalizaciones sobre el fenómeno ovni.

De acuerdo al Banco de Datos de la RED ARGENTINA DE OVNILOGÍA, el porcentaje de NO IDENTIFICADOS es variable. Distintas comisiones de estudio a nivel mundial han fijado distintos datos que oscilan entre un 5 a 10 %. En el caso argentino, la cifra se corresponde con lo recién citado, pero no tiene ninguna correlación con la cifra del 1 % citada por el periodista uruguayo.

No podemos saber si Hourcade se refería a una cifra mundial o de su país. Creemos que –en todo caso– esa cifra se ajusta perfectamente a la geografía uruguaya, que nada tiene que ver con la Argentina como se comprenderá. Justamente una comisión oficial de ese país otorga el mismo porcentaje, por lo que podemos inferir sin temor a equivocarnos, que Hourcade hace una generalización de lo que ocurre del otro lado de la orilla del río.
Primer desinformación: el porcentaje citado no puede atribuirse a un carácter universal.

En cuanto a que “la ciencia no ha demostrado la presencia de inteligencias no humanas”, ello no implica que tal posibilidad se haya DESCARTADO DE ABSOLUTO. La ciencia sigue investigando para dilucidar este tema. Hourcade no mencionó en su conferencia, una serie de informaciones que contradicen sus posturas parciales.

Por citar breves ejemplos:

El Informe Cometa: elaborado por prestigiosos militares y científicos internacionales, el informe francés no sólo reconoce la existencia de un fenómeno anómalo sino que va más allá, arriesgando un posible origen. En esta comisión trabajaron personalidades como André Lebeau (ex Presidente del Centro Nacional de Estudios Espaciales), el astrofísico Jean Claude Ribes, generales del ejército del aire, etc.

El Informe Sturrock: Que dejó clara la REALIDAD de los ovnis como hecho totalmente FISICO. En esta Comisión encontramos personalidades como Von Eshleman (profesor emérito de la Universidad de Stanford), Guenter Reitz (del Centro Aeroespacial y el Instituto de Medicina Aeroespacial de Colonia), Dr.Charles Tolbert (astrónomo de Virginia), el astrofísico Jackes Vallee, etc.

Informe Ruso: Luego de años de estudio e investigación, llegando a conclusiones tajantes. Uno de los generales intervinientes, llamado Vasili Alexeyev, declaró en 1997 sobre un caso ovni ocurrido en el Volga, que “no hubo indicio de que se tratara de pruebas secretas de armamento, y a pesar del hecho de que había mucha aprehensión de usar esta frase, los oficiales responsables de una comisión de alto nivel, se vieron obligados a informar que probablemente hubo allí una civilización alienígena presente.”

Esta última declaración no sólo ratifica la existencia del fenómeno, sino que también arriesga una procedencia anómala.

Por otra parte, las declaraciones son confusas, porque si efectivamente Hourcade cree que la gente sostiene un mito, inmediatamente añade que se tratarían de prototipos de experimentación terrestres. Entonces… ¿son un mito o son prototipos?. En todo caso la gente relata lo que ve, dejando librada la interpretación de las “armas secretas” a quien lo quiera sostener.

Pero además: si alguien expresa que todo esto sería producto de “armas o prototipos secretos”, ¿cómo hizo Hourcade para identificarlos de esa manera?.

En todo caso siguen siendo objetos NO IDENTIFICADOS, ya que la única forma en que Hourcade y quienes piensan como él pueden DEMOSTRAR que se trata de prototipos convencionales es la misma prueba que nos piden siempre los negadores a los ufólogos: tener un ovni dentro de un laboratorio.

Hasta donde sabemos, nadie –ni Hourcade mismo– han podido tener una de estas armas secretas en su poder paras poder determinar que se trata de ello. Es sólo una inferencia particular, que no tiene más peso que ninguna de las hipótesis esgrimidas sobre el origen ovni.

Pero además, Hourcade ya parece saber que están construidos de un material que no permite su detección (???) (Además, esto último es falso, ya que existen decenas de casos de ovnis captados por radar y que Hourcade no menciona en absoluto.)

Es en esta interpretación (el origen ovni) donde surgen todas las discusiones. Lo que no puede negarse es que las apariciones EXISTEN. El propio Hourcade lo señala al referirse a las “armas secretas”.

En cuanto a la “ignorancia de la gente que cree en invasiones marcianas” (frase emitida por Diego Golombek, coordinador del área de Ciencia y Tecnología del Centro Cultural Ricardo Rojas), son menos analizables.

Que sepamos a la fecha, nadie en el público ni en testigos ha esperado o se refiere a estas apariciones como “invasiones marcianas”. Esta es una de las tantas ideas falsas y contaminadas de los negadores. Podríamos incluso afirmar que dichas expresiones son comunes en el cine y una parte de la prensa. Pero para saber esto sólo basta entrevistar a los testigos, lo que parece no es el caso de Golombek. De haberlo hecho sabría que los testigos no hablan de marcianos.

Por cierto no podemos ignorar que el tema Ovni ha dado para grandes fiascos, y que muchos testigos pueden confundirse. En todo listado o banco de datos serio existen estos casos. Pero señalar esto como generalidad (en la cita que se refiere a un testigo alucinado o influenciado), es otro dato totalmente falaz. La regla no es esa, por cierto. No es menos cierto que en infinidad de ocasiones, los testigos relataron haber visto una cosa totalmente distinta a la que cierta prensa señalaba.

De manera que, en todo caso, una parte del mito que acompaña a la temática ovni, está alimentada preferentemente por charlatanes, cierta prensa amarilla… pero también de personas que aún capacitadas profesionalmente, jamás se han tomado el trabajo de examinar la evidencia, que reniegan de analizar los casos y testigos, porque desde el vamos tienen un prejuicio claro.

Entre los investigadores nos conocemos bien. Sabemos quien o quienes están dentro del tema como simples farsantes… pero también sabemos quien investiga y quien no investiga.

Hace un par de años un científico salteño ridiculizaba a testigos que habían visto y filmado un extraño fenómeno luminoso. Lo atribuyó a posibles fenómenos telúricos. Sin embargo, en vez de investigar los hechos, se jactó afirmando que “los extraterrestres se presentaron sobre Salta para que los filmen”, en tono irónico.
Aún como científico, esta persona debería haber solicitado la copia de la película. Después de todo, aún suponiendo que se tratara de lo que él afirma (manifestaciones telúricas), serían un testimonio digno de mención. El podría haber probado que se trataba de ello y además le hubiera servido para poseer una de las pocas filmaciones de “fenómenos telúricos” en el mundo entero. Pero en vez de ello primó el prejuicio y la ridiculización. ¿Es esto una postura científica?.

La cita más llamativa sobre la conferencia de Hourcade es la que se refiere a las abducciones. Más allá de la interpretación que se pueda dar a estos hechos, es realmente sorprendente que quien afirme negar la existencia de los relatos, exprese que “NO CREE EN ELLOS”.

Un científico, un investigador (aún el más humilde o el menos capacitado), jamás podría expresar esa frase. No se trata de creencias, porque no estamos hablando de religiones. ¿cómo se puede afirmar que se niega un hecho porque no se cree en ellos?. Esto es tan negativo como aquella frase que suele achacarse al público: “Ven ovnis porque creen en ellos”. La ciencia –en todo caso– investiga… y deja la creencia fuera.

Existe también en la nota, cierta insinuación que detrás de todo esto siempre hay algo “comercial”, lo que representa una clara injuria a decenas de investigadores que no tienen ningún fin aproximado a esa cuestión comercial.

Que haya ciertos comerciantes en el tema ovni que se aprovechan de muchas de estas cosas no implica que gran cantidad de investigadores lo sean. (Hourcade no debe desconocer que justamente un compatriota suyo se ha destacado por esta cualidad negativa de comerciar con los ovni, aún cuando no lo ha nombrado).

Dentro del seno de la Red Argentina de Ovnilogía hay más de 35 grupos, más de un centenar de personas, muchos de ellos profesionales y universitarios. Que sepamos ninguno de ellos está detrás de algo comercial.
La generalización simplista es la que ocasiona estos deslices. En suma: una visión estrecha, parcial y desinformada de lo que ocurre en distintos lugares.

Por último es interesante señalar que Hourcade parece haber explicado todo lo referente al fenómeno, dada su interpretación de “armas secretas”, y bien podría informar a las autoridades de su propio país (hablamos de la CRIDOVNI) sobre el particular. De esta manera, se evitaría una pérdida de tiempo en analizar algo que ya se tiene resuelto. El pequeño porcentaje de OVNIS son en realidad –según esta interpretación- armas secretas de alguna potencia NO IDENTIFICADA.
Felicitaciones!!!

Si Milton Hourcade tuvo como fin lograr cambiar algo a través de sus expresiones, debemos decirle que no lo ha logrado. Muy por el contrario, las mismas evidencian una vez más la falta de criterio para analizar una cuestión tan compleja, la generalización de una supuesta verdad mundial que sólo puede limitarse a una porción de territorio y ciertas ideas falsas que tanto nos hacen recordar a los detractores de turno.

Carlos D. Ferguson
Coordinador Central de la Red Argentina de Ovnilogía