CENTRO DE “IDENTIFICACIÓN” AEROESPACIAL (CIAE) DESCREE DE LAS FORMAS DISCOIDALES (Por Carlos Ferguson)

POR CIERTO, LA UFOLOGIA NO ES CREENCIA, PERO SÍ LA TIENEN ALGUNOS REPRESENTANTES DEL FANATISMO OVNI Y LOS DESINFORMADORES DOGMÁTICOS, QUE TAMBIÉN HACEN GALA DE SU CREDO AL AFIRMAR QUE LOS OVNIS PUEDEN TENER CUALQUIER FORMA MENOS LA DE PLATO VOLADOR….

PRÓLOGO…

Cuatro meses se han cumplido desde el caso Neuquén (30 de junio de 2020), y hasta la fecha, el supuesto Centro de «Identificación» Aeroespacial no se ha interesado ni comunicado con los testigos pilotos de un hecho Aeroespacial.

En una laxitud demasiado cómoda estaba este «Centro» elaborando un simple informe anual con algunos casos tomados al azar y ningún ufólogo se había cuestionado cuál era el sistema de toma de conocimiento de casos que usaba.

Tuvo que ocurrir un caso ESTRICTAMENTE AEROESPACIAL para ver cómo iba a actuar esta oficina a cargo del comodoro retirado Lianza. El momento había llegado.

Pero nada pasó. Transcurrieron horas, días, semanas y meses.

Y dado que los comentarios y críticas arreciaron, uno de los defensores de Ciae dejó esbozar en facebook, una frase casi al pasar, que quizá deseaba pasara inadvertida: Ciae no sale a buscar casos, los espera por mail.

Allí surgió también otra conclusión: los únicos casos que puede llegar a salir a buscar (y basados en testimonios), son sucesos de décadas atrás, pero con los casos actuales sólo se reciben mails.

Los motivos de tal enfoque podemos inferirlos: estudiar las denuncias de fenómenos aeroespaciales no es analizar sólo una foto, y podemos ver que la capacidad de estudio de tan mentado «centro oficial», quedaría en evidencia.

Entonces, la postura más fácil y cómoda es esperar alguien mande alguna foto por mail, y luego salir a los cuatro vientos a hacer «gala» de estudio «completo», «dedicado», y «exhaustivo». Pero todo se derrumba.

Para los que tenemos algunos años en esto, sólo basta ver que las investigaciones y estudios realizados por grupos y analistas de los años 70, superan con creces lo que vemos en este centro de «identificación» por mail.

4 Meses ya cumplidos de la NO investigación ni comunicación con testigos de un fenómeno Aeroespacial en territorio Argentino, por parte del Centro de «identificación» Aeroespacial (Ciae). Los únicos comentarios al respecto provienen de un «asesor externo» en USA, que dijo que todo era una «confusión» porque así lo decían algunos diarios. (SIC)

Yendo al tema de hoy (aunque ligado en parte a lo detallado), encontramos que entre las tantas confusiones y falsedades dogmáticas de Ciae, nos encontramos con la que atañe a las formas OVNI. Hagamos un análisis breve de las mismas.

Desde el comienzo de la historia oficial Ovni en 1947, la cantidad mayoritaria de testimonios hablan de objetos con formas anticonvencionales, definidos muchas veces como “platos voladores”.

Lo curioso de esto fue que en todo el planeta, región o ámbito geográfico, esta forma se mantuvo como tendencia narrativa.

Los directores de cine de Hollywood tomaron los relatos del público y comenzaron las películas donde podíamos ver a los platillos en actitud pacífica o beligerante.

Ya en los 80/90, se intentó desde el lado escéptico, desvirtuar lo detallado por testigos, insinuando que los “errores de percepción” de muchos de ellos, eran los causantes de la terminología “platillo volante”.

También quisieron alterar el relato sobre Hollywood: no eran los directores de cine los inspirados en los testigos Ovni sino al revés, seguramente “el cine ha influido en las denuncias”

Y los desinformadores también quisieron hacer lo mismo con la palabrea OVNI, para asociar ese término con “nave extraterrestre”.

Para poner las cosas en su lugar, y no estar basándonos en pareceres de uno y otro o bien en supuestas verdades que no tienen basamento serio, lo importante es enfocar todo hacia el estudio estadístico.

El Lic.Angel Díaz ya ha elaborado un detalle gráfico de las figuras observadas por testigos, siendo un completo abordaje del asunto (ver algunas gráficas más abajo).

Aquí quiero presentar lo que cuantitativamente podemos determinar como FORMA OVNI mayoritaria.

ORÍGENES…

Más allá de la observación del piloto Kenneth Arnold (24 de junio de 1947), que algunos quieren desvirtuar, no cabe duda que en todos los informes estadísticos existentes en el mundo entero, podemos extraer datos concretos sobre lo primero que describen los testigos, al denunciar un OVNI.

El Proyect Sign (23 de septiembre de 1947), el primer estudio del tema en la era moderna, hizo un relevamiento sobre los casos y determinó entre las formas denunciadas, las preponderancias para:

A – “PLATILLOS VOLANTES” / “DISCOS”

B – CIGARROS O TORPEDOS / “ALARGADOS”

C – ESFERICOS

El que mayor rechazo generó en los círculos detractores fue el A, dado que era el único que era la típica forma no convencional.

Pero todas las estadísticas (de cada proyecto norteamericano) y ya de otros países, condensaban la forma discoidal como una de las mayores. Aún la verdadera primera Comisión de estudio Ovni que fue la creada por Benito Mussolini (GABINETE SR/33)

El “Libro Azul” también mostró estas tendencias.

Y lo mismo pasaba en la “Guerra Fría” y del otro lado de la “Cortina de Hierro”.

Basta recordar sólo el ejemplo de un evento en Rumania, por parte de una Médica de 38 años de edad, quien pudo ser testigo en los 60, de un objeto que definió como “platillo con cúpula” (en la región de Sinaia),, que estuvo ante su vista unos 15 minutos.

En suma: no hay región o zona geográfica que no  tenga estas descripciones como mayoritarias, con testigos de toda capacidad y responsabilidad, grado cultural y socio económico.

Como ya lo demostrara el astrofísico Claude Poher, o hablamos de una confabulación a nivel mundial (sólo imaginada por algún delirante escéptico), o estamos ante fenómenos realmente observados por testigos.

El libro de Hobana y Weverbergh muestra innumerables ejemplos de Ovnis Discoidales en la época de la Guerra Fría y tras la Cortina de Hierro. ¿Acaso el pueblo ruso también fue influido por películas de Hollywood que no veía en los 50, para hablar de platillos?
18 de agosto de 1968: Emil Barnea fotografió un Ovni sobre Cluj, Rumania. Los objetos discoidales y platillos también eran denunciados tras el «Telón de Acero»

NO PUEDE SER, POR ENDE, NO ES……

La famosa frase esgrimida por los detractores de la USAF y continuada por sus acólitos en los 60 y 70 fue perdiendo fuerza con el tiempo, aunque algunos hoy día – vetustamente – intentan revalorizar algunos métodos obsoletos de relato pasado de moda.           

Ni que hablar sobre las recientes declaraciones del titular del Ciae oficial en Argentina (Centro de “Identificación” Aeroespacial), el comodoro retirado Lianza, quien en TN afirmó: “Si hay naves extraterrestres pueden tener cualquier forma pero nunca la de un plato volador”.

Esa expresión – además de prejuiciosa – encierra un grave error metodológico en todo intento mínimamente científico: es una creencia dogmática, que se contrapone con lo que debe ser un análisis objetivo y criterioso.

Lo primero que debe hacer alguien que le interese el paso metodológico científico es examinar los datos de los testimonios de los observadores.

Ello se contrapone con la especulación de sacar conclusiones de antemano sin haber recabado la información.

El problema con el comodoro Lianza y su “método” es que desconoce por completo la información, no posee un archivo lo suficientemente voluminoso ni cumple el paso metodológico básico: la adecuada revisión de literatura.

Y además – a sabiendas o no – presupone que todos los que estamos en el tema de la Ufología, ya tenemos una hipótesis dogmática “extraterrestre”, que nos atrae la “magia”, los “enanitos verdes”, y otros prejuicios semejantes, que sólo pueden partir de un neófito.

Y al sostener que somos “creyentes en Ovnis”, ni siquiera certifica que muchos ufólogos hemos muchas veces encontrado OVIS en OVNIS, insinuando en forma infantil que aceptamos todo como crédulos adoradores de un mito.

Todo eso le sirve de excusa para argumentar que de un lado está “lo racional” y del otro “lo irracional”. Pero tal dicotomía es FALSA.

En suma: del escalón 1, personas que desconocen el tema suelen querer ir al escalón 10, creyendo que omitiendo los 9 previos, ya superó todas las explicaciones.

Pero debemos hablar con seriedad, y para ello; hay que comenzar desde cero. 

Y ello es haciendo el acopio debido de la información, esto es:

A – Examinar el testimonio del o los testigos desapasionadamente.

B – Despojar todo prejuicio sobre el relato en crudo.

C – Efectuar un estudio comparativo de casos.

D – Ahondar en estadísticas y posibles constantes de la conducta del fenómeno denunciado.

Entre otras.

Además de nunca haberse imbuido de Ufología, Lianza posee un gropúsculo de “asesores” (nombrados o por fuera), que figuran como “investigadores” (aunque debiera leerse “desinformadores dogmáticos”). Tampoco ellos parecen informarle debidamente o poseen las mismas creencias dogmáticas.

Por cierto, no somos tontos para saber que nadie tenía la obligación de adentrarse en la Ufología.

De hecho, todos comenzamos a recorrer los caminos desde cero alguna vez.

El problema no es sólo desconocer la información, sino que:

1 – El titular de Ciae Lianza se presenta como parte de la Ufología por haber visitado una huella en mediados de los 80 (la verdad es que jamás estuvo en el ambiente y la investigación Ovni)…y…

2 – El análisis de abordaje de los testimonios está totalmente viciado por dogmatismo. 

Todo ello hace el cóctel que ya conocemos: un “estudio” totalmente parcializado (de videos y fotos), sin salida a la búsqueda de casos aeroespaciales (y remarco “aeroespaciales”).

Peor aún es “dar por sentada” la negatividad de un caso sólo porque se presupone que hubo una confusión sin haber siquiera levantado un teléfono para hablar con los testigos (Caso Neuquén).

Y para rematar lo ineficiente del conjunto, se permiten que un “asesor extranjero” desde EE.UU, afirme que todo fue una confusión porque “así lo dicen los diarios” (SIC).

LOS DATOS….

Volviendo al punto principal (las formas Ovni denunciadas por testigos), creo que es importante ratificar algunos aspectos cuantitativos.

Ya vimos que desde la primera comisión “oficial” (Proyecto Signo) y aún en trabajos del otro lado de lo que fue la “Cortina de Hierro” (la ex U.R.S.S y sus satélites), todos los datos nos llevan a la presencia de 3 grandes formas generales, donde siempre la discoidal tiene preponderancia (y siempre seguida por la esférica y los cuerpos alargados).

Esto es una CONSTANTE y es muy interesante ahondar más en ella.

Si las denuncias Ovni fuesen un conjunto de datos sin concierto y producto de testigos sugestionados, el orden señalado más arriba no sería reproducible en forma constante.

En una nota anterior mostraba los verdaderos porcentajes de NO IDENTIFICADOS en Comisiones Oficiales, que los desinformadores suelen utilizar a su antojo, hablando siempre de un 1 % de posible OVNI (lo que es falso).

En este caso de las FORMAS OVNI también la desinformación actúa, sin base estadística. 

Durante años me he dedicado a la estadística Ufológica, no sólo cuantitativamente sino en grado de calidad.

Para ello he utilizado el TEST DE CERTIDUMBRE (que también fue el que propuse como asesor civil en la primera comisión oficial de F.Aérea del 2011 al 2015).

También lo he incluido en todos mis estudios y libros, y aunque ello no es la certificación de ninguna verdad absoluta, es un mínimo paso de darle una calificación a los testimonios.

En su magnitud y tiempo, se trata de una labor de años y con dedicación casi diaria, jamás realizada en Argentina.

Lo remarco, porque algunos “space cadets” (“asesores” de Ciae y Lianza), se empeñan en denostarme bajo cualquier excusa, pero no han dedicado un minuto de tiempo en ninguna estadística (y menos hacerlo en meses y años). Los he bautizado como «Ufoplaneros» (CITA 1)

El sistema de calificación del “Test de Certidumbre” contiene muchos parámetros a puntuar, y lo he aplicado en miles de casos argentinos, lo cual representa fielmente una muestra digna para analizar los resultados. Los datos están actualizados al 2020.

Vayamos a los ejemplos:

ESTADÍSTICA MAR DEL PLATA

Desde 1947 a 2020. Sobre 112 descripciones tenemos:

Discos, óvalos = 48 %

Esferas = 30 %

Alargados, “cigarros” = 11 %

Otras = 11 %

ESTADÍSTICA LA PLATA

Desde 1947 a 2020. Sobre 50 descripciones tenemos:

Discos, óvalos = 30 %

Esferas = 34 %

Alargados, “cigarros” = 18 %

Otras = 18 %

ESTADÍSTICA OSNIS (OBJETOS SUB ACUÁTICOS EN ARGENTINA)

Desde 1947 a 2020. Sobre 84 descripciones tenemos.

Discos, óvalos = 51 %

Esferas = 28 %

Alargados, “cigarros” = 12 %

Otras = 9 %

ESTADÍSTICA DE ATERRIZAJES EN ARGENTINA

Desde 1947 a 2020. Sobre 696 descripciones tenemos:

Discos, óvalos = 55 %

Esferas = 27 %

Alargados, “cigarros” = 10 %

Otras = 8 %

ESTADÍSTICA DE PILOTOS EN ARGENTINA

Desde 1947 a 2020. Sobre 75 descripciones tenemos:

Discos, óvalos = 49 %

Esferas = 32 %

Alargados, “cigarros” = 13 %

Otras = 6 %

Sobre 5 estudios estadísticos lo primero perfectamente evidente es que los porcentajes se mantienen a grandes rasgos, lo que se contrapone con la idea de que los testimonios Ovni son una colosal confusión.

ESTADÍSTICA GLOBAL EN ARGENTINA

Tomando todos los estudios, las conclusiones generales para Argentina nos dan, sobre 1017 descripciones:

Discos, óvalos = 52 %

Esferas = 28 %

Alargados, “cigarros” = 11 %

Otras = 9 %

Las cifras son contundentes: los que quieren desestimar las declaraciones sobre “platillos” o “discos” no pueden obviar que lo mismo que ocurre en todo el planeta, también pasa en Argentina.

Aquí se advierten los porcentuales de la totalidad de datos estadísticos sobre 1) Aterrizajes / 2) Mar del Plata / 3) La Plata / 4) Objetos sub acuáticos y 5) Pilotos. (Agradecimiento al colega Alberto Brunetti por este gráfico)

¿QUIENES DENUNCIAS “PLATILLOS?

En más de 500 eventos los testigos de Argentina describen lo mismo que en el resto del mundo: la forma “discoidal” como preponderante.

Esto no tiene nada que ver sobre cuál es la mejor definición o lo relacionado al supuesto “origen” del fenómeno, aunque los desinformadores hagan la asociación directa de “platillo” con “extraterrestre”.

En realidad, los testigos objetivamente sólo están describiendo una forma determinada sin connotaciones.

Pero un elemento más se agrega a esto: los desinformadores señalaban que los testigos comunes seguramente están influenciados por el cine y la fantasía, pero a ello se han sumado otros testigos denominados de “Grado de Calidad”: los pilotos.

Los objetos con forma discoidal son observados tanto por un automovilista, como por un hombre rural, o aún pilotos experimentados (con objetos que se colocan incluso a pocos metros de un avión). Los relatos de los hombres del Aire se multiplican con las siguientes expresiones: “dos platos pegados por sus bordes”, “palangana voladora”, “hongo volador”, etc. Podríamos generalizar aún más estos conceptos con expresiones de los testigos al hablar de “trompos”, “ovales”, etc.

¿Cómo llegan a un acuerdo los testigos de todo el planeta para denunciar una forma determinada y en porcentajes iguales?

Y todo ello con el correr del tiempo.

Algún astrónomo escéptico, señalaba igualmente algo llamativo: la idea de los Ovni es persistente, duradera y tenaz y no puede ser atribuible a un Mito de décadas.

Coincidiendo con tal apreciación, y nos guste o no, lo descrito por observadores objetivos lejos está de posibles asociaciones con la charlatanería, la creencia o la influencia de Hollywood.

Los pilotos – para desgracia de los desinformadores – también reportan Ovnis discoidales. El Comandante Jorge Polanco, quien tuvo experiencias Ovni, dio detalles muy precisos de su más importante caso del 31 de julio de 1995 en Bariloche, en observación conjunta con otros pilotos militares y personal en tierra. (Foto Diario «La Nación»)

UNA CUESTIÓN DE CERCANÍA…

El tema de las FORMAS OVNI está ligado a otro gran factor decisivo: DISTANCIA.

En los estudios estadísticos que he realizado, está perfectamente certificado que cuanta más cercanía del testigo al Ovni, mayor es el índice de EXTRAÑEZA.

Esto ya fue descubierto por Ufólogos de renombre y ratificado en lo señalado por Jaqcues Vallée y Claude Poher.

A diferencia de los elementos convencionales (que en la medida que nos acercamos la extrañeza disminuye), con los Ovnis ocurre exactamente lo contrario.  

Lo curioso – en el caso que nos ocupa – es que la cercanía RATIFICA las formas Discoidales denunciadas por los testigos.

Los testigos más cercanos a los Ovni, encuentran adicionales factores de Extrañeza ante cuerpos con características prodigiosas. Dibujo ilustrativo del episodio del 29 de agosto de 1962, con el testigo Osmán Alberto Simonini. Esto ocurrió en la ruta Juárez-Necochea, y el OVNI estuvo a sólo 3 metros de distancia y suspendido a 2 metros de altura. Era como «dos platos soperos invertidos», de unos cinco metros de diámetro, desprendiendo de su parte inferior un “rayo de luz”. Luego de acompañar a la camioneta 200 metros (provocando la agitación de los pastos), se elevó bruscamente y desapareció. La información del hecho y otros episodios en la zona, han sido reseñados por el colega Guillermo Daniel Giménez, de la ciudad de Necochea, quien desde hace décadas es un referente del tema.

LA EVIDENCIA ATERRIZAJE…

A todo lo citado anteriormente, no podemos obviar el otro elemento clave que ratifica las formas circulares de base, como son las huellas.

El fenómeno puede mantenerse a baja altura o aun tocar suelo, y en esas impresiones también se manifiestan mayoritariamente, las formas circulares.

Es cierto que un cuerpo esférico podría también provocarlas.

Pero afortunadamente existen infinidad de testimonios visuales donde los observadores vieron ascender del suelo un cuerpo discoidal con cúpula.

Podemos mencionar como ejemplo, lo sucedido en La Criolla (SANTA FE), el 10 de agosto de 1968, cuando el Sr.Peirotti ve elevarse un platillo que dejó marcas de aterrizaje en el campo. O también el caso en Francia de 1981, donde el testigo Nicolai ve un disco posado en su campo, que dejó residuos en el terreno, analizados por 5 instituciones (dos de ellas Universidades) (ver ambos aquí abajo)

EL FACTOR DOCUMENTAL…

La evidencia de los cuerpos discoidales también ha quedado plasmada en infinidad de testimonios fotográficos y fílmicos, lo que suma otro elemento determinante.

Hablamos de fotos auténticas, y en general, con la investigación de TESTIMONIOS  

El 3 de enero de 1975 fue fotografiado un OVNI discoidal en Las Grutas (RIO NEGRO), a las 9.15 horas de la mañana. Se percibió también un zumbido y el estudio fotográfico concluyó que el cuerpo giraba a gran velocidad sobre sí mismo. El análisis fue realizado por Guillermo Roncoroni.

CONCLUSIÓN

1 – Desde los comienzos de la Ufología, y en comisiones de estudio de todo el mundo, la forma predominante denunciada por testigos ha sido la discoidal, “platillo volante”, “objeto con base circular y cúpula” (diámetros regularmente de 5 a 10 metros).

2 – Los intentos de los desinformadores han sido negar esas descripciones, alegando una confusión de los testigos con objetos convencionales, o producto de una “creencia” o “influencia” del cine y la TV. Sin embargo, ello se contrapone totalmente con los testigos que jamás habían leído nada sobre el tema, los que pocas veces o nunca fueron seducidos por ninguna moda visual Ovni, o incluso por aquellos que lo negaban de plano.

3 – Los testigos que describen formas discoidales representan toda condición socio cultural y todos los estratos o niveles. Imaginar una “influencia del cine, la TV y los Diarios” (y eso a escala global), en todos ellos; es un ejercicio puramente imaginativo y fantasioso. Quizá podría haberse aceptado muy al principio del asunto, pero no ya hoy día.

4 – Los porcentajes que siguen a la forma discoidal son las ESFERAS y los objetos ALARGADOS. Esto también se da en toda estadística sea local, regional, nacional o mundial.

5 – La pura descripción discoidal no tiene nada que ver con el origen posible del fenómeno.

6 – La denuncia de cuerpos discoidales ha persistido en el tiempo, resistiendo toda posible moda o influencia de los años 50 y 60.

7 – Hay excelentes materiales documentales (fotografías y videos), que registran lo mismo que han denunciado miles de testigos que no poseían una cámara al momento del hecho.

8 – Hay casos oficiales donde la presencia discoidal es un hecho certificado.

9 – La CERCANÍA de los testigos al Ovni (máximo de 200 metros decreciendo a 10) nos muestran en muchos casos, a la CONFIRMACIÓN TOTAL de la forma discoidal.

10 – Lo señalado por el comodoro Lianza: “Si hay naves extraterrestres pueden tener cualquier forma pero nunca la de un plato volador”, es sólo una creencia que jamás puede tener un peso documental. Una simple «expresión de deseos».

11 – Lo señalado en el punto anterior (asociar “platillo” o “disco” a “nave” y/o “extraterrestre”) es algo que atañe a creyentes y negadores (los 2 extremos de los participantes ufológicos), que son un grupo minoritario, pero no tiene nada que ver con la gran mayoría (los testigos en general y la corriente ufológica).

Dibujo realizado por el artista plástico Suarez Marzal, que declaró: «Lo que he visto ahora, el 24 de mayo de 1971, en la ciudad de Mendoza, no es una bola de fuego llameante, ni tampoco una luz que pasa, que se acerca o se detiene; he visto al mismo plato volador, como quien mira un automóvil, a plena luz del día, a las 12:10 horas, parado en el aire, a 70 metros de distancia y hasta 40 metros; y evolucionando durante 90 segundos en las más distintas y raras situaciones, circunscripto a un aparente y determinado objetivo»

EPÍLOGO…

La corriente detractora y desinformadora que irrumpió en los 90 y de allí en más, ha intentado denostar los términos “platillo volante” / “disco volador” y otros parecidos, ridiculizándolo – en muchos casos – y arguyendo falsamente que eso es sinónimo de filmes como “La Guerra de los Mundos” (1953), “El día que paralizaron la Tierra” (1951), o diarios y revistas y la TV.

A ello intentan sumar otra especulación falaz: “En la actualidad ya no hay más platillos”.

Pero todo ello se derrumba ante la realidad estadística y con toda investigación mínimamente objetiva de los hechos.

El error de los desinformadores es un simple deseo imaginativo o creencia personal, pero las denuncias siguen aportando elementos que confirman la presencia Ovni discoidal, en todos los cielos del planeta.

Carlos Ferguson

CITA 1 = Algunos detractores y “space cadets” tendrían el émulo en lo que socialmente hoy vemos como “planeros”. Los “UFOPLANEROS” son personajes que sin haber hecho absolutamente nada en Ufología, critican y atacan a otros, y sólo mueven la mano en el teclado para ello. No se les conoce tarea alguna, ni estudio estadístico, confunden un informe elaborado de un pasquín de 2 o 3 páginas que sólo buscan primicia y noticia rápida, no han publicado artículos, no han organizado congresos ni reuniones, desconocen las técnicas mínimas de investigación de campo y del tratamiento de escritorio del tema, y ni siquiera han leído literatura básica. Suelen atacar a los «viejos ufólogos» pero no hacen el lógico recorrido de subir los escalones uno a uno, y ya cuestionan todo sin haber siquiera leído una línea. En esa postura parcializada, discuten aspectos ya resueltos hace 30 o 40 años, desconocen otros elementales, y creen que la investigación es hacer entrevistas periodísticas. Ignoran completamente el revisionismo histórico de la Ufología, o lo acomodan a su gusto. Lo que un gran amigo ha señalado como: «Gorriones con alas de Cóndor».