EL CENTRO DE “IDENTIFICACIÓN” AEROESPACIAL OFICIAL (Ciae), UN “ESTUDIO” INEFICIENTE Y SELECTIVO DE LOS FENÓMENOS AEROESPACIALES – PARTE 2 (Por Carlos Ferguson)

SEGUNDA NOTA QUE VA EN RESPUESTA A NUEVAS DIFUSIONES LAMENTABLES SOBRE UFOLOGÍA Y TESTIGOS.

“El supuesto preparado boxeador junto a su equipo (“Los Desinformadores”) se jactaban de subir al ring y ganar el combate, con bravuconadas y frases previas al mismo.

Una y otra vez ridiculizaron a su adversario, tildándolo de distintas maneras y menospreciándolo.

Imprevistamente apareció una fecha indicada donde debían verse las caras, la noche del 30 de junio del 2020 a las 19 horas.

El “presuntuoso Boxeador” (apodado “Ockam Number 1”), había repetido una y otra vez hasta el hartazgo y en infinidad de medios de prensa; que podía liquidar fácilmente a su adversario, un contendiente llamado “Don Zoilo”.

Por fin, la hora llegó y las luces del ring se encendieron.

“Don Zoilo” llegó al lugar en forma imprevista y subió al ring, y las luces apuntaron ahora a la entrada de “Ockam number 1”.

Pero los segundos, y minutos pasaron y un rumor fue creciendo poco a poco, dado que éste no aparecía.

Se lo convocó por todos los medios posibles, pero nada sucedió: no aparecía por ningún lado.

Todo el alarde del que hacía gala desapareció por completo, cayendo en la vergüenza absoluta y la silbatina generalizada.

“Ockam number 1” parece estar sumido en un profundo letargo, abandonando antes de comenzar, y sumergido en su desvergüenza y soberbia.

Algunos dicen que estaría recluido dedicándose a su otra afición: las aves.

Todo un bluf, digno de un fantoche demagógico”.

PRÓLOGO…

«Desgraciado aquel cuya conducta está en discordancia con los tiempos…» (Virgilio)

Luego de presentada la primera parte de esta nota hace días atrás, asistimos a 2 hechos posteriores.

El primero fue la presentación del titular del Ciae (Centro de «Identificación Aeroespacial), el comodoro retirado Lianza, en el programa “Fenómenos” de TN, el viernes 2 de octubre.

En una alocución breve (dieron cabida al final a un tema prioritario del programa como la conjunción Luna y Marte y lo sacaron del aire), el comodoro continuó con sus desaciertos en los puntos que se refirió al fenómeno Ovni, acompañado por momentos por las ironías hacia el tema Ovni, de los 2 conductores del programa.

Intentó una vez más – y vanamente – “cerrar” el caso Bariloche (31 de julio de 1995), como que estaba totalmente “resuelto”, para luego ir a la consabida recorrida de fotos de elementales confusiones, que los ufólogos ya hemos detectado hace más de 40 años.

Lo del caso Bariloche (amparado en un “testimonio”), suena ridículo al advertir que en casos actuales los testimonios no son tenidos en cuenta.

Además la versión del reflector no es más que una “remake” de lo que en algún momento había ya especulado Heriberto Janosch. Y no pasa de ser un ejercicio de imaginación inconsistente y tendenciosa.

Como no se pudo “cerrar” el caso por parte de los desinformadores, como conjunción Luna – Marte, maniobra de Gendarmería Nacional, máquina pisa nieve, etc., se busca esta otra alternativa, siendo otra especulación sin fundamento.

Para todos los lectores que quieran saber más sobre el caso Bariloche y sus detalles, he aquí éste enlace:

http://www.carlosferguson.com.ar/archivos/2680

Volviendo a los hechos actuales, el comodoro debe acudir a cualquier elemento para tratar de sostener y justificar sus interpretaciones, en especial cuando en tiempos de pandemia, han ocurrido hechos notables como:

A – La difusión de los casos de pilotos por parte del Pentágono (de difusión masiva e internacional)

B – El interés del Ministerio de Defensa Japonés por poner en alerta a sus pilotos ante los avistajes Ovni

C – Y el aniversario (25 años) del ya citado caso Bariloche

Por si no fuera poco, un elemento adicional contundente: la presencia de un OVNI en los cielos de Neuquén (denunciado por pilotos y torre de control), suceso que tuviera gran relevancia en medios de prensa, el pasado mes de junio.

Esto último fue obviado por completo hasta el momento por el Centro de “Identificación” Aeroespacial, a pesar de que hablamos de un acontecimiento notable y aeroespacial en nuestro territorio.

Algunos defensores de Ciae se hacen los tontos ante esto, tratando de defender la postura de este Centro para no intervenir. Después de todo, hay que enviar un mail para que el comodoro retirado se digne a estudiar un caso.

Y si la excusa de no abocarse a algunos casos por parte de Ciae es que todo lo que aterrice no se tendrá en cuenta, aquí teníamos un evento en territorio argentino y a gran altura: “servido en bandeja”.

Pero el comodoro Lianza sólo declara sobre casos de hace 25 años o bien las comunes fotos de confusión, que seguramente acompañaran a su informe anual (preferentemente ornitológico).

¿Incluirá en el próximo al caso del sur argentino?. En cada fecha conmemorativa del caso, recordaremos mes a mes el asunto.

El «cómo llega Ciae y Lianza a los casos» es algo que no se informa debidamente, por lo cual sólo nos queda extraer conclusiones de acuerdo a los comentarios de allegados de tal centro.

Un programa que pretende ser científico y en realidad aplaude al representante del CIAE uniéndose a la burla que este hace permanentemente de los investigadores del fenómeno OVNI y de los testigos, aún cuando es un inoperante que no cumple siquiera la función para la que fué designado (pero por la cual cobra). Estos farsantes disfrazados de periodistas deberían pedir disculpas a los testigos de casos OVNI por la despectiva actitud que han tenido hacia ellos. (Gráfico y texto: Alberto Brunetti)

 

CENTRO DE “IDENTIFICACIÓN” ESTÁTICO Y POR MAIL….

Cuando uno advierte el modus operandi del Ciae se da cuenta que la elucubración de Ballester Olmos (uno de sus asesores externos), en el sentido de que estábamos ante la “mejor Comisión de Sudamérica”, es sólo una expresión de deseos, alejada totalmente de la realidad. Al “asesor externo” le falta asesoramiento propio.

Aquí en Argentina, se intenta generar la idea de que Ciae se encarga de “explicar todos los casos aeroespaciales”.

Pero esto es sólo una frase de ocasión, y difundiremos aquí y en el extranjero la verdad de lo que ocurre.

Además de no estudiar ni una de las 60 variables que acompañan al fenómeno Ovni, el Ciae tampoco se encarga de estudiar o analizar ninguna denuncia que no llegue a su mail, seguramente para no quedar expuesto ante casos más complejos que las confusiones elementales, o de tener que encontrarse con algo que no pueda explicar razonablemente con testigos vivientes.

En cualquiera de los casos es cobardía plena.

El proceso será: ignorar los casos complejos con testigos actuales, abocarse a otros de mucha data, o a las fotografías de evidentes confusiones y manejarse todo por mail.

Hoy por hoy, Ciae es un Centro de “identificación” aeroespacial vía email y fotográfico.

ALGUNAS ACLARACIONES….

Es importante hacerlas para el público novel, y que puedan sacar conclusiones y no escuchen una sola campana.

Muchos desinformadores (al igual que en la política), viven del “relato” y no de la realidad.

Los que ironizan, atacan y se burlan de testigos y ufólogos, hoy se hacen las víctimas por recibir respuesta, pero la seguirán recibiendo, en tanto y en cuanto sigamos asistiendo a notas de prensa donde se malinforma sobre Ufología.

Hay que salir cada vez que sea necesario, para poner el evidencia este fiasco.

Por eso hace un año envié una notificación el Jefe del Estado Mayor de la Fuerza Aérea (saliente), y me contesta un secretario de Lianza, para invitarme a “dirimir diferencias” al edificio “Cóndor” y hablar tras bambalinas.

Esa postura de arreglar las cosas en una oficina a puertas cerradas no es acorde con lo que debe ser la exposición abierta de los hechos.

Yo no tengo nada que arreglar con Lianza.

Ya desde su entrada prácticamente NO me comuniqué con él, a pesar de sus más de 30 mails.

La única vez que lo vi en su presentación, haciendo una verborragia negativa hacia la Ufología y “Don Zoilo” (el testigo de campo), me bastó para ver qué tipo de personaje comandaría la Cefaa.

Por ende, rechacé tal propuesta y trasmití algo muy claro: salir al cruce cada vez que se emitan ideas falsas sobre los testigos o la Ufología en general.

Pero tal defensa tiene líneas muy claras: La prioridad del testigo y algunos contados Ufólogos (un puñado de ellos y no los obsecuentes y cómplices del silencio, por cierto).

La reiterada especulación barata de algunos voceros del comodoro, afirmando que todo esto es porque nos sacaron a los civiles, es otra excusa para evadir los temas.

Yo llegue por las mías y no le pedí a nadie nada.

Presentamos varias propuestas y se tuvieron en cuenta algunas  (el sistema de calificación de casos por ejemplo, aportado justamente por uno de sus actuales asesores). El resto es Historia.

Nunca los ufólogos participantes propendíamos a una comisión platillista (sólo algún embaucador promueve tal cosa).

Los que estábamos allí sabíamos muy bien que la parte Ufológica era una más y no el eje de la primera Comisión del 2011. Nuestro asesoramiento era parcial y acotado sólo cuando nuestra temática podía presentarse.

No éramos tontos e ilusos y lo aclaro aquí para que desprevenidos no caigan en las falsedades de los desinformadores.

LOS VOCEROS DEL COMODORO…

Dado que el comodoro retirado Lianza nada dice sobre los basamentos de la selectividad de casos, podemos enterarnos por sus allegados en forma indirecta.

Si bien Ciae cuenta con asesores y colaboradores que figuran en su listado, hay un puñado en Argentina que defienden vehementemente a tal centro, aunque no figuren.

Quizá por cobardía, por no querer sentirse responsables de los dislates, por no estar capacitados, o simplemente porque es mejor siempre estar sentado en la tribuna para criticar y señalar, antes que pasar a ser parte de la escena.

Esto reúne a gente dispar: algunos que hace años aparecen sólo con el nombre y no han aportado nada a la Ufología, y otros noveles irrespetuosos, que recien comienzan y ya se muestran como «gorriones con alas de cóndor» (inmortal frase de mi amigo Cesar Reyes).

Ese es el pequeño grupo de acólitos «Space Cadets». En todo caso: bienvenidos a la cofradía de la Ufología de la Lengua.!

No será la primera vez – ni la última – que los segundones de turno necesitan trascender sólo con los comentarios de comadre de barrio. Y quizá haya alguien que aliente esto con el fin de querernos distraer enviando a gente advenediza a pelear con nosotros, los que denunciamos a esto. Y con ello lograr NO CONTESTAR lo que aquí estamos denunciando claramente.

¿Son hechos espontáneos?….

Poco importa. De todas maneras, no esperen silenciarnos, porque en cada maniobra que comienzan ya sabemos adonde apuntan y saldremos una y otra vez, como lo estamos haciendo hace meses.

A todo esto, uno de los defensores de Ciae y Lianza, el improductivo ex ufólogo Alejandro Agostinelli (CITA 1), confirmó algo que veníamos sosteniendo en distintas notas sobre los Desinformadores: Lianza y Ciae no parecen interesarse en un caso aeroespacial de gran difusión, y todo se recibe por mail.

Hace pocas horas, en Facebook, este aburguesado de la Ufología, confesó esto, y nuevamente mencionando calumnias y sintiéndose víctima porque yo me había abocado a él. En realidad hacía muchos años que ni me ocupaba más de Agostinelli, aunque sí él de mí, con algunos comentarios irónicos en 2007 en su web y más adelante, en mi ingreso como asesor civil a la Comisión Oficial.

Dado que siguió una y otra vez, ahora se encuentra con respuestas y patalea por los rincones del facebook alegando ser agredido.

Lo que está claro es que nunca pudo superar el voto 31 a 0 de la Rao para su ingreso, y algunos deslices que hemos comentado varias veces sobre sus “conocimientos” en TV. (Ver detalles sobre este inoperante más abajo en CITA 1)

Basándonos en lo que el amigo de Lianza expresa, podemos atisbar cuáles son las formas de arribo a los casos por parte de ese Centro de “Identificación” Aeroespacial.  

Y este punto es clave para comparar el trabajo de Ciae con otras comisiones oficiales (incluso cercanas), donde se estudian todas las denuncias difundidas (sea por informaciones de prensa, como por particulares). El ejemplo de la Cridovni (Uruguay) es harto elocuente y los ha colocado no sólo como pionera (desde 1979) sino también una de las mejores Comisiones de estudio Oficial de América (y entre las más importantes del Mundo).

Alejandro Agostinelli, señala detalles que el comodoro retirado Lianza le hace sobre la anterior Comisión y los civiles que estábamos en ella. Aquí en el programa de Lía Salgado, y presentado como «periodista científico», instantes después de su «olvido» sobre la cantidad de planetas del sistema solar.

Vayamos a algunas de las falacias que este defensor de Ciae hace de su amigo Lianza en su página:

FALACIA 1

(A.Agostinelli) = “Los rumores sobre “ocultamiento” no son recientes, circulaban cuando todavía existían ufólogos más o menos vinculados con la Comisión, fundada el 6 de mayo de 2011. Algunos de ellos, incluso cuando sus aportes eran modestísimos, se mostraban en los medios como asesores o personal de la CEFAe. Esta era una cuestión heredada que, me comentó más de una vez Lianza, generaba confusión a la hora de informar correctamente al público sobre la posición oficial sobre algún caso en particular o sobre el punto de vista que mantiene la Fuerza Aérea…”

(C.Ferguson) = Causa realmente gracia advertir que alguien que no ha mostrado absolutamente nada en materia Ufológica (ni escéptica ni “periodística”) hable de “aporte modestísimo”. Eso siempre será infinitamente más que su deplorable accionar durante años. ¿Qué caso trascendente ha «investigado»?…¿qué estadística ha elaborado?….¿qué aporte teórico rescatable?…

En realidad, Agostinelli es un fiasco encuestando (lo vimos en forma directa), y su investigación es puro relato militante, que se derrumba ante la realidad.

Volviendo al punto señalado, jamás siendo asesores, invocamos a la “Fuerza Aérea” para sostener una idea personal sobre la Ufología.

Si Lianza sabe de alguno debería señalar quién es, a no ser que sea otra de las tantas cosas que no contesta («No Comments»).

Nunca nadie nos prohibió mencionar que éramos asesores, a diferencia de otras situaciones conocidas en la Ufología Argentina y lo oficial.

Pero siempre diferenciábamos ambas cosas (lo personal de lo que aportábamos a la Comisión).

Eramos simples asesores y no miembros directos de Fuerza Aérea, y el único vocero de prensa era el responsable de esa Comisión, por lo que nosotros jamás podíamos salir a hablar de algún hecho en particular, en nombre de F.Aérea.

Nuestra conducta en este sentido es intachable, y nadie puede decir lo contrario, a no ser que sea un vulgar farsante y mentiroso.

FALACIA 2

(A.Agostinelli) = “Tanto en conferencias públicas como en los medios, Lianza es un interlocutor preparado y apasionado, que nunca desaprovecha sus intervenciones para hacer docencia. También me gusta resaltar algo que he comprobado con mis ojos: se toma el trabajo de contestar, con simpatía y talento didáctico, cada mail que recibe de presuntos testigos de casos extraordinarios, incluso cuando trabaja fuera de la oficina y los fines de semana”.

(C.Ferguson) = Lianza puede estar preparado como “interlocutor apasionado” en medios de prensa, pasión que lo lleva a declarar datos erróneos e ideas falsas.

La pasión no es buena consejera, y menos en Ufología, pero es entendible: Lianza no posee conocimientos sobre Ufología y embate con graves errores históricos, y metodológicos.

Ya el hecho que sostenga que todos los Ufólogos somos creyentes en Extraterrestres, es una clara muestra de ello.

Al no cumplimentar un paso básico del Método Científico (la REVISIÓN ADECUADA DE LITERATURA), Lianza se encuentra parado en lo que ocurría en los 70 y 80 con este tema (incluso sólo refiere siempre un caso de 1980 y otro de 1984).

Lo que no ha comprendido que – aun en Ufología – han pasado 40 años.

De allí que nunca se interesara mínimamente en saber las distintas corrientes de pensamiento de la Ufología actuales, y mucho menos leer que en más de 80 conferencias de la Red Argentina de Ovnilogía, el 95 % de las mismas, no contenían la palabra “extraterrestre”.

Su reduccionismo es simplista, primario y bien dogmático: “Ovni = Nave Extraterrestre”.

Quien sostenga eso sin análisis está 40 años atrás. Y está claro que sus «voceros», «asesores», «amigos», parece que tampoco le trasmiten que está diciendo una historia imaginada y obsoleta.

Por otra parte, aún con o sin “simpatía”, el pretendido “talento didáctico” tampoco apareció con los testigos del caso Neuquén (ni por teléfono ni por mail).

La RAO (Red Argentina de Ovnilogía) hizo historia grande de la Ufología Argentina, y entre sus logros están: voto democrático / delineación de las distintas tendencias ufológicas / la primera entidad que recibe una mención de un organismo oficial (Cridovni) / elaboración de casuísticas anuales ininterrumpidas / concreción de Congresos bianuales en 1991, 1993, 1995, 1997, 1999, 2001, 2003 y 2007, así como una Jornada Científica y otra de Concientización, etc. Pero lo más importante (que debería ser parte de la información que maneje alguien que se adentre en el tema), es que en un 95 % de las conferencias de sus Congresos, no se hablaba de «extraterrestres» como un dogma de fe de sus miembros.

FALACIA 3

(A.Agostinelli) = “Queda feo que yo lo diga, pero que la presencia de ufólogos sin capacitación científica en una comisión de la Fuerza Aérea Argentina era un despropósito y  ya lo había expresado en el programa Guetap, conducido por Reynaldo Sietecase, el 6 de agosto de 2013”.

(C.Ferguson) = Una muestra más de la limitada visión de Agostinelli es que parece exigir esa capacidad a los que fuimos asesores en 2011, y se hace el tontuelo con los actuales colaboradores externos (como Ballester Olmos y Milton Hourcade), que tampoco tienen formación científica o técnica, a no ser aficionadamente, como nosotros.

La hipocresía y cinismo no tiene límites, porque no decir nada de lo que pasa ahora es querer – como los propulsores del relato político – “armar una historia aunque no sea real”.

Pero además, que alguien como Agostinelli señale la necesidad de formación científica cuando en algunos programas de TV mostró su ignorancia en cuanto a datos elementales relacionados a la Ciencia básica, es demasiado como para tomarlo seriamente. (ver detalles más abajo en CITA 1)

FALACIA 4

(A.Agostinelli) = “Ahora bien, cuando la CEFAe (hoy Ciae) libera concienzudos informes que muestran las causas o posibles causas de los avistamientos… ¿qué sucede? “No comments”. No vuela una mosca. ¿A qué obedece este comportamiento”? Las razones pueden ser muchas y si las enumeramos corremos el riesgo de etiquetar, ya que podrían abarcar desde el desconcierto a la decepción: la inmensa mayoría de las explicaciones provistas por la CEFAe son explicaciones prosaicas con mayor o menor grado de complejidad. Pero, por otra parte, ¿a quién no le gusta disfrutar del encantamiento provisorio que ofrecen las interpretaciones fantásticas? Si esa larga nómina de casos identificados “decepciona”, tampoco encontraremos réplicas o refutaciones que estén a la altura de los informes producidos por la CEFAe.A esta variante la podemos llamar ufología perezosa…”

(C.Ferguson) = El “No comments” y la pereza de Ciae y el comodoro retirado Lianza con los testigos del caso Neuquén lleva ya 90 días (y seguramente continuará).

Lianza tiene otros “No comments”, como los casos de huellas y los de efectos a testigos y otros causados por objetos aeroespaciales desconocidos a baja altura o aterrizados.

¿Por qué pedirles a los ufólogos lo que alguien desde el aparataje oficial no hace?

En la Ufología Argentina, muchos investigadores detectamos casos de confusiones y ello no fue motivo de alguien nos tenga que premiar. ¿O debemos levantar un monumento a alguien que cumple con una tarea básica en toda investigación?

En mi caso particular (y hay muchos colegas igual), he detectado más de 200 casos como confusiones. Lo hice sin programa sofisticado, ni asesores. Pude encontrar una variada gama de casos de confusiones, con = planetas, satélites, barcos de pesca, pájaros, muñecos pitufos, autopromoción de un restaurant, reflectores, helicópteros, aviones, cometas, falsas predicciones, prensa sensacionalista, globos, etc.

Nunca escuche comentarios al respecto. ¿Por qué debería haberlos?

No hay nada nuevo ni descubrimiento alguno en esto: la detección de algunos casos OVNI como OVIS es algo básico en cualquier iniciado o principiante ufológico. Lianza – a lo sumo – está simplemente siguiendo los pasos que ya dimos hace más de 40 años. Con la diferencia que cree – al igual que sus acólitos – que está descubriendo y aportando cosas novedosas.

Federico Franke y Sergio Fernández, protagonistas del caso Neuquén (30 de junio de 2020). Hasta la fecha, su denuncia de un fenómeno aeroespacial sigue siendo ignorado por el Centro de «Identificación» Aeroespacial y su titular. (Foto archivo C.Ferguson)

FALACIA 5

(A.Agostinelli) = “Otro giro curioso y frecuente es el conspiracionismo. El ufólogo conspiranoico considerará que los informes de resolución de casos anuales que publica la CEFAe no son honestos. Acusará a la Fuerza Aérea de difundir solo aquellos casos que “conviene mostrar”.

(C.Ferguson) = La mejor definición que podemos sacar está ya detallada en lo expuesto: está clarísimo que los informes anuales de Ciae y Lianza son TOTALMENTE SELECTIVOS y que no existe un estudio abarcativo ni completo de la información. Sólo algún mail que se recibe, y una “interpretación” que pueda “cerrar” el caso son la prueba de ello.

Eso no es un pensamiento conspiranoide. Lo que sostenemos es que lo de Ciae es INOPERANCIA.

Ya Vallée señaló que cosas similares ocurrían en los proyectos Condon y Libro Azul.

La Fuerza Aérea no es responsable de esto sino Ciae y al comodoro retirado Lianza

En verdad, lo realmente conspiranoide es atribuir al Ufólogo en general la creencia de ser todos partidarios de la ET, ilusos, creyentes o ignorantes.

FALACIA 6

(A.Agostinelli) = “Si en el país tuvieron lugar avistamientos de objetos voladores no identificados y el testimonio, sumado a las evidencias físicas (fotos, films, etc.), llegaron a manos de esa Comisión, no hay evidencias para argumentar que Lianza y su equipo no están haciendo los esfuerzos necesarios para llegar a una conclusión. ¿Hay pruebas de su buena fe? Definitivamente, sí: por primera vez en la historia de la ufología argentina no solo la Fuerza Aérea da a conocer los resultados de sus investigaciones; además, comienza a abordar casos enigmáticos que, en el pasado, se habían resistido a toda explicación”.

(C.Ferguson) = Estos conceptos no tienen desperdicio, y muestran claramente las loas y reverencias para sostener discursivamente un estudio totalmente inconducente.

Justamente el punto de discusión es «llegaron a manos de la Comisión». ¿Cuál es el método para que los casos lleguen a mano del Ciae?

Está claro que “Lianza y su equipo” NO están haciendo los esfuerzos necesarios para llegar a una conclusión.

No hace falta ir a casos del pasado para mostrar la “buena fe”, ni sólo los que son detectados via email.

El único problema es que para comenzar a hablar de mínima investigación, el primer paso es sólo extender un brazo y marcar un número telefónico, para así cumplir lo que Lianza reitera en cada nota periodística: aplicar la “navaja de Ockham”.

FALACIA 7

(A.Agostinelli) = “El reordenamiento de asesores técnicos y científicos era el paso que a la CEFAe le faltaba dar para aportar rigor y transparencia a un organismo que, curiosamente en un país como la Argentina, rinde cuentas del trabajo que realiza y los resultados son de gran calidad científica, algunos de los cuales ya han sido traducidos a varios idiomas”.

(C.Ferguson) = El “reordenamiento” de asesores no aporta ninguna transparencia, desde el momento que a los argentinos nos pidieron una especialización que a extranjeros no. Eso no es reordenamiento.

Lianza prescindió de asesores o colaboradores de Argentina para colocar gente del exterior que sólo figuran con el rótulo “INVESTIGADOR” (el mismo rótulo que teníamos los asesores), lo que muestra a las claras, la argucia utilizada.  

Agostinelli utiliza palabras para darle un toque de seriedad y solemnidad a la cosa al afirmar que los asesores son “técnicos y científicos”.

Y aunque la categoría científicos no es algo que alguien pueda otorgar como una bendición “utbi et orbi” a quien uno le plazca (y menos viniendo de un aficionado como Agostinelli), hay un hecho evidente: si la gran mayoría de civiles que estábamos en el 2011 no teníamos especialización técnica en imágenes (excusa utilizada para filtrarnos), Ballester Olmos y Milton Hourcade tampoco son científicos ni técnicos, lo cual nos habla de una elección totalmente personalista (el primero figura como “investigador” y el segundo como “periodista científico”). 

No existe tal “reordenamiento”, sino convocatoria a personas de un círculo estrecho que – adicionalmente – muestran desinformación – en un caso – y en otro, actitudes rayanas en el delirio dogmático, como cuando un patán denomina a algunos Ufólogos de Argentina como “lacras”.

Si esa es la gente que tiene un ente oficial y se vanagloria de ello, ése es el nivel deplorable al cual nos estamos refiriendo. Y si Agostinelli o alguien más sostienen que en la anterior Comisión no había transparencia, deben señalar con nombre y apellido a quien responsabilizan, sino serán todas habladurías de comadre.

Adviértase que Ballester Olmos y Hourcade figuran con el mismo rótulo que teníamos los miembros civiles de la primera Comisión («Investigadores»). Es de mencionar que Hourcade figuraba antes como «periodista científico»

FALACIA 8

(A.Agostinelli) = “Última aclaración (quizá obvia pero necesaria): nunca formé parte de la CEFAe (se ha dicho lo contrario), aunque me une una vieja amistad con Rubén Lianza, que comenzó cuando nos ensuciábamos trepando juntos por la carbonilla todavía fresca del interior de la “huella del Pajarillo”: en los 80 ambos pertenecíamos a la cofradía ufológica. Es una época que recordamos con nostalgia porque, por entonces, la pretensión de investigar supuestos casos de ovnis y capacitarse científicamente para hacerlo con solvencia era parte de un mismo impulso”

(C.Ferguson) = No nos engañemos: Lianza jamás fue conocido en la cofradía Ufológica, ni en los 70, ni en los 80, ni en los 90, ni en el 2000. Nunca fue a Congreso alguno, nunca se conoció su nombre, jamás escribió un artículo, ni fue mencionado entre decenas de ufólogos. No aportó ningún material estadístico, ni metodológico. De testigos creo estamos todos los Ufólogos de esa época o posteriores y sólo en el imaginario fantasioso de Agostinelli podemos considerar a Lianza dentro de la cofradía Ufológica.

Y menos alguien que sigue confundiendo los términos OVNI con «nave extraterrestre» y Ufólogo con «creyente».

Son discusiones ya perimidas hace más de 40 años en Ufología.

En cuanto al ascenso a la «huella del Pajarillo», se trata del primer caso donde 2 personas – en forma reiterada y hasta el hartazgo – mencionan haber ido a ver una huella como si hubieran realizado una proeza similar a escalar el Monte Everest o descendido en el Mar de la Tranquilidad.

A la carbonilla de la huella de Capilla del Monte le debemos esta particular “proeza”.

Llamar «investigar» a esa situación, es poco serio para con los lectores, y una verdadera injusticia y falta de respeto con infinidad de recordados y abnegados ufólogos que ya no están entre nosotros, y que hicieron mil veces más que subir por única vez a un cerro.

¿Será de allí – del barro en los pantalones – que hay una especie de vocación por NO investigar?

CONCLUSIÓN

A – Existe un dogmatismo militante claro cuando la actual gestión prejuzga intenciones y situaciones que jamás se dieron entre quienes participamos en la primera Comisión.

Los que estuvimos en la primera etapa lo hicimos de buena fe, promovimos algunas cosas y otras se aceptaron, y alentamos una clasificación aceptada y creada incluso por uno de sus actuales asesores.

Sólo un rastrero podría objetar nuestra forma impecable de manejarnos cuando fuimos asesores.

Jamás en ese ámbito, promovimos “extraterrestres”, “enanitos verdes” y fantochadas como la que se insinúan, veladamente o no. Tampoco nos amparamos en ser asesores para hablar de casos que llegaban al seno de F.Aérea. Nuestros comentarios eran siempre diferenciando la tarea que realizábamos y nuestra propia opinión de las cosas.

B – La capacidad técnica y científica no se nos pidió inicialmente en 2011, como tampoco se le ha pedido en el 2015 a los “nuevos asesores y/o colaboradores” de Ciae.

En todo caso, si realmente esa fuera una condición de buena fe y equitativa, esas personas tampoco deberían estar hoy formando parte de la misma. Que lo sean es una prueba clara y evidente de inclusión selectiva (como ocurre también con los casos).

Por cierto, además de las cualidades que pueda tener alguien como investigador, las debe tener como ser humano. Es totalmente repulsivo que figure como asesor actual extranjero un engendro que ha llamado “lacras” a ufólogos argentinos.

Eso habla de quien lo dice y también de quien lo sostiene bajo su seno. La Fuerza Aérea tiene mucha grandeza y es totalmente ajena a esto, y en todo caso, el ente responsable es Ciae.

C – Detectar casos OVNI como confusiones son cosas implícitas en todo estudio e investigación serio (sea o no científico). Por tal motivo, el Ciae y su titular, no descubren nada original ni nuevo. Son caminos que en la Ufología desde siempre se vienen realizando desde 1947.

En todo caso, la tarea de Lianza es típica de todo principiante y enhorabuena lo haya descubierto (Bienvenido a la Ufología comodoro!…)

D “Lianza y su equipo” NO están haciendo esfuerzo alguno por estudiar los casos aeroespaciales abarcativamente, ni siquiera los más notorios. Los 3 meses del caso Neuquén son la prueba más cabal de ello. Pero hay muchos otros hechos.

El “reordenamiento de asesores técnicos y científicos” que aportaría “rigor”, “logros” y “gran calidad científica” es sólo una fantochada dialéctica.

De existir algo tan superador desde 2016 en adelante, no parece haber avanzado un milímetro con respecto a lo anterior (al menos en Ufología).

Hoy por hoy, sigue siendo un Centro de “identificación” aeroespacial vía email y fotográfico.

Dado que Ciae y su titular tienen ahora la afición de ir a casos antiguos, por cierto sigue el desafío en pie para que puedan resolver (de las maneras magistrales que Agostinelli comenta), la solución al “helicóptero Argentino” en isla de Lobos, propuesto por uno de sus asesores externos actuales (Ver nota caso Isla de Lobos en esta web: http://www.carlosferguson.com.ar/archivos/3081

E – Existe una utilización de frases llamativa: para algunos casos se menciona al estudio de Ciae, y en otros, se habla de resoluciones de “Fuerza Aérea”.

En todo caso, prefiero mencionar a todo esto como parte de un responsable titular, en una oficina con un nombre concreto determinado, más que involucrar a una Fuerza Aérea en dictámenes totalmente arbitrarios y discutibles.  

En especial porque no es la Fuerza la que elige el método, ni la que interpreta, sino un sujeto con nombre y apellido, y su “equipo personal” que a veces habla él y en otras amigos suyos para ello.

Como ya expresamos en otras oportunidades, la inoperancia e incapacidad de Ciae y su titular no son imputables a la Fuerza Aérea bajo ningún concepto.

F – No van a silenciarnos: ni enviando a advenedizos con polemicas, ni a segundones de turno. El que lea esto entiende bien lo que estoy diciendo: estamos apuntando a cuestiones concretas que desde el encaramado espacio oficial no se contesta. Por ende, podrán enviar decenas de mensajes o segundones, que seguiremos diciendo lo que haya que decir. Podrán enviar mensajes velados, haciendo pasar a otros como autores de los mismos, cuando los textos los delatan. No se preocupen: no van a lograr nada con eso – al contrario – la respuesta sera directa: y cada mes recordaremos la inoperancia vestida de falso ropaje investigativo. Asi que «amigos» de la «cofradía»: sigan participando…

EPILOGO

El máximo investigador mundial, el Dr.Jaqcues Vallée, ha destacado sobre el Comité “Condon” (1966-1969):

“El Comité estaba en un impasse. No había investigaciones de campo. Se expedían muchos cuestionarios a los testigos pero sólo había un asistente encargado de introducir ordenadamente los resultados…Esto es lo que yo llamo el segundo encubrimiento: el anuncio de “explicaciones” oficiales por completo fabricadas, que en realidad no explican gran cosa, pero que proporcionan a los escépticos una excusa para no tomar en serio la historia. Al precio que sea, se maquillan los casos perturbadores si la presión psicológica en el testigo no es suficiente como para desanimarlo a contar la historia…” (fin de la cita)

A no ser que algún imbécil caratule a las palabras de Vallée como “conspiranoide”, lo que nos dice el astrofísico francés es una muestra muy perfeccionada de lo que estamos viendo en la Argentina con su Centro oficial.

Hoy no hay nada nuevo bajo el sol, pero todo puede ser peor…

Que desde un centro oficial sus defensores festejen que se detecten casos de confusiones, como una gran panacea o logro trascendente de «gran calidad», habla a las claras del paupérrimo abordaje que se hace de un tema tan complejo en el 2020.

Ni que hablar del retroceso evidente – una vez más – de Argentina al respecto y quedando a trasmano de lo que otros países y organismos están confirmando (el Pentágono, el ministro de Defensa de Japón, etc.).

Improvisación, confusión, desinformación, selectividad, falta de revisión adecuada de literatura, criterios parciales de estudio, enfoques obsoletos, nefasta calidad humana, son sólo algunas de las características del Ciae en su intento de “investigación” cuando aborda al fenómeno Ovni.

“Saber de Ovnis” por embarrarse un pantalón, y desconocer las más de 60 variables de estudio del tema, es la muestra clara de la desinformación hecha realidad.

Sólo con pantalones embarrados una sola vez, no hemos comenzado siquiera a gatear. Pero aún con ello y sin criterio de estudio serio, todo se derrumba inevitablemente.

Carlos Ferguson

Los casos liberados por el Pentágono y otros hechos importantes que se están dando en el mundo entero son un impacto directo en la línea de flotación de los desinformadores. Argentina a trasmano de la historia por la inacción del Centro de «Investigación» Aeroespacial y su titular Lianza.

CITA 1 (Sobre Alejandro Agostinelli)

«El esclavo frigio de Janto tenía por misión procurar para un banquete lo más exquisito que hubiese en el mercado. Compró sólo lenguas y las aderezó de varios modos. Su amo se disgustó y estaba a punto de castigarlo, pero los invitados solicitaron que lo perdonara a cambio de que confiese porqué había comprado sólo eso. Esopo hizo el elogio de la lengua como el más noble instrumento que posee el Hombre. Ordenando otro día que comprase lo peor, el esclavo volvió a servir diversos platos de lengua. Janto – irritado – lo reprendió, pero Esopo se disculpó presentando a la lengua como el peor de los males cuando está al servicio de la torpeza, la falsedad y la calumnia»

En una polémica generada hace unos días por Facebook que me hicieron llegar, Alejandro Agostinelli menciona (en una parte muy concreta aunque en un párrafo sin mi nombre), atribuir lo que considera una “deuda” totalmente inexistente y falaz.

Este personaje hace años venía con esa imaginativa forma de calumniarme, lo que fue motivo que en la Red Argentina de Ovnilogía (de 1993 en adelante), yo publicara toda esa polémica en hojas que bajo mi pecunio, acompañaban los boletines de decenas de grupos.

Lo mejor era transparentar las bajezas que Agostinelli trasmitía y las idas y venidas epistolares.

No contento con sus dislates, quiso ampliar su calumnia afirmando que quien suscribe, antes de radicarme en Mar del Plata, había dejado “un tendal de damnificados”.

Dado que mis respuestas también se hacían públicas, lo intime a que mencione con nombre y apellido tal tendal y que presente todas las pruebas correspondientes de sus dichos (recordándole que era él quien tenía la carga de la prueba).

Ante esto, siguió con sus “aclaraciones” y afirmó que no era un tendal sino “tres o cuatro personas”, pero aunque varió la cifra nunca publicó sus nombres.

Han pasado más de 25 años de esto y seguimos esperando su aparición, aunque es más fácil que uno vuelva a ver un Ovni a que eso se dé.

Mis domicilios y actividades han sido públicas. Cualquiera podía ubicarme siendo coordinador de una Red de más de 50 agrupaciones, organizador de 9 congresos, 1 jornada científica, 1 jornada de difusión, 220 conferencias, y la participación oficial en 2011.

Por cierto, la deuda es un invento de su delirio, manifestada en su invención por haber tenido un gesto destacado por mí en su momento pero jamás solicité ninguna suma a Agostinelli, y tampoco alquilé nunca propiedad alguna en Bs.As, como ha manifestado producto del origen de esa supuesta deuda (Cuando tuve un impasse en mi vivienda, sí tuve un verdadero amigo y Señor como Cesar Reyes, que me facilitó su domicilio unos meses).

Como Agostinelli continuó con su derrotero de calumnias, hubo que mandarle alguna carta documento alguna vez (1996), y debió retractarse lastimosamente.

Otra de las falsedades emitidas últimamente por Agostinelli se refieren a que me incluyó en su agrupación y que ese fue el origen de cómo nos conocimos.

Alguna vez se definió a sí mismo en una frase:  “Posiblemente mi memoria atraviesa una intempestiva sombra que censura y transfigura los más frágiles y críticos recuerdos…” (fin de la cita)

La memoria que censura y transfigura, no se percató que nos conocimos de distinta manera:

Alejandro César Agostinelli realizaba constantes y reiteradas visitas a la sede de ONIFE (F.Zerpa), donde yo me desempeñaba como Secretario de Redacción de “Cuarta Dimensión” desde 1980 a 1985.

Por entonces estaba creando un grupo y me invitó reiteradamente a participar en uno que estaba formando él, en Vicente López.

Sólo fui a no más de 4 o 5 oportunidades, al advertir que en forma constante el único objetivo de tales reuniones era “hablar mal de otros”, principalmente de F.Zerpa, y se me instaba a comentar detalles de su actividad, saber de antemano qué se publicaría próximamente en Cuarta Dimensión (la revista de F.Zerpa), para ver si se podía encontrar un punto flaco para defenestrarlo, etc.

Por ese entonces, en la primera sede de Avda.Gral.Paz, y en ocasión de la visita de J.Vallée, alguien «desconocido» arrojó en la noche pintura negra y manchando toda la pared del Instituto. Recuerdo que eso fue motivo de alegría de Agostinelli.

Pero lo sorpresivo es que esa animosidad no impidió que un día volviera a Onife y sin pudor solicitar se le publique un artículo en “Cuarta Dimensión”, aunque con otro nombre (Grupo Gaife). La nota – intrascendente – fue incluída en el número 72 bajo el título: “Causas de la falta de Contacto”.

Ahora el lector se preguntará el porqué de las calumnias.

Señalaré la más importante:

En 1992 se presentó en Mar del Plata a una charla que yo efectuaba en el Centro Cultural Pueyrredón. Allí llegó acompañado de un físico local (que venía realizando notas contra la Ufología). En esa charla estaban presentes otros investigadores, por lo cual hay perfecta demostración de lo que estoy diciendo. Agostinelli señaló que luego de la presentación, podríamos conversar con el hombre de ciencia, que atacaba a las seudociencias.

Pero la charla terminó y el físico se fue del lugar, y Agostinelli manifestó que igual se había ido “conforme” y que había “comprendido las diferentes vertientes de los Ufofans”.

Solo unas horas después, el físico publicó una nota en el diario “La Capital” de Mar del Plata, con argumentos tendenciosos, dando a entender al lector que uno era un creyente en extraterrestres a pesar que en ningún momento de la misma hable de ello (la misma argucia que utilizan hoy día los desinformadores). El científico igualmente no puso mi nombre abiertamente en el escrito, porque no comía vidrio.

Pero lo concreto fue que en un párrafo agradecía por todo el asesoramiento de la misma a un “arrepentido ufólogo” Alejandro Agostinelli. Y no sólo eso sino que ampliaba afirmando que él también coincidía en los errores que hubo en la misma.

Esa fue la nota que colmó el vaso: estábamos ante un sujeto que se decía amigo y ufólogo, y que por detrás realizaba artera conducta mostrando dos caras.

Poco después, llegó el congreso Rao de 1993 y allí se comunicó telefónicamente como si nada hubiese ocurrido, para solicitar una nueva reserva para asistir al evento, y pidió el ingreso a la Rao, porque ello beneficiaría a la entidad dado que él tenía “contactos en revistas y espacios para difundir”.

Por lo que se advierte, su razonamiento en cuanto a lograr cosas “a cambio de” parece ser reiterativo.

Cuando le comuniqué que ya no era bienvenido (luego de la patraña urdida con el físico), comenzó a ofuscarse y señalar que él se presentaría igual en el evento y que solicitaba formalmente la votación para su ingreso a la Rao, gritando desaforadamente que “todos los ufólogos me envidian porque tengo acceso a todos los medios” (SIC).

Le dije claramente que haríamos la votación, pero que de ninguna manera se le permitiría ingresar.

Dado que el voto en la Rao era secreto y democrático, él tenía toda la posibilidad de haber ingresado a la Rao. Pero en cuanto a ese Congreso en sí, ya no era bienvenido.

Antes de colgar afirmó que vendría igual (por cierto, como no podía ser de otra manera, ni apareció por Mar del Plata. Y realmente hizo bien, no hubiese pasado nunca de la puerta para adentro).

En el Congreso finalmente se realizó la famosa votación y el supuesto consenso que decía tener con los ufólogos no quedó muy patentizado en el resultado, como se ve a continuación:

0 voto a favor de su ingreso

1 abstención

31 votos en contra

Un voto secreto y catastróficamente contundente.

Lo que quedó claro es que pusimos al descubierto su accionar y ya no nos tragamos la píldora nauseabunda de falso amiguismo.

Muy brevemente para no extendernos demasiado, comentaré dos hechos más:

A – Previo a lo anterior, cuando aún manteníamos cierto contacto, se presentó en Mar del Plata de vacaciones, y «de paso» ir a “reinvestigar” un caso ocurrido años antes en 1985 (Caso Peinado). Se lo llevó al lugar y allí en 8 minutos por reloj, declaró que el caso era falso, saludando de mala manera al dueño de la finca, y cruzando a la vereda opuesta para charlar con una vecina.

Quizá por ello llama a los Ufólogos “perezosos”, porque la manera seudo escéptica o de un “periodista científico” se hace en un tiempo “record”. Las «armas» de tal método: una birome, un anotador y el ceño fruncido.

B – En ocasión del Primer Congreso de la Rao (Red Argentina de Ovnilogía), realizado en junio de 1991 en Mdp, Agostinelli había solicitado su participación y confirmo su presencia hasta 4 días antes (18 de junio de 1991), pidiendo casi como una exigencia, una habitación para él y su señora. En ese entonces las plazas ya estaban con su reserva y las de él se perdieron porque ni apareció por Mdp.

No avisó nada, aunque su mente imaginativa dice haberme avisado vía telefónica. (¿Se habrá confundido y hablado con un homónimo mío, el artista plástico Carlos Ferguson?).

Tiempo más tarde escribiría en forma irónica (como siempre) que desconocía que las reservas eran para una suite privada del Hermitage Hotel (como si las reservas sólo debieran considerarse en lugares de lujo). Como se ve, un perfecto imbécil.

Y obviaré más comentarios para no cansar al lector.

Las características definidas del calumniador son ser: Difamador / Murmurador / Maldiciente / Chismoso y criticón. Pero en el fondo es un ser infeliz, que tiene un tremendo complejo de inferioridad.

El derrotero del improductivo Agostinelli siguió con distintos enfrentamientos con grupos e investigadores (Ufólogos y otros). Con algunos de ellos ni nos conocemos, pero todos coincidimos en muchas características de alguien que necesita terapia seriamente.

Basta sólo recordar sus cruces con:

1 – ALBERTO BRUNETTI Y GIFAD, donde menciona que no existe ningún residuo ovni (ni en la hipótesis extraterrestre ni como fenómeno nuevo u original, producto de los “ufólogos menos safados”).

2 – COR (Centro Ovnilógico Riocuartense), donde destacaron las expresiones “desfiguradas” presentadas por Agostinelli en un artículo de una revista extranjera. Una breve cita de la publicación “Síntesis Ovni” es harto elocuente al respecto:

“Inculpamos al señor Agostinelli de haber falseado la verdad….deja mucho que desear, al expresar falacias de tal tamaño, y más grave aún, para sus espurios propósitos, utiliza un medio escrito extranjero al que ha engañado, haciéndose pasar por periodista y repudiamos su intención de hacer quedar mal a un puñado de investigadores argentinos, haciéndolos pasar por “pedantes”, cuando a toda vista resulta que el señor Agostinelli, no pasa de ser un vulgar aprovechador del esfuerzo de terceros…” / “El “señor” Agostinelli utiliza una técnica particular, es la del sofista. Esa falsedad la vamos a mostrar, tomando los hechos puntuales, que él deforma, acomoda a su gusto y discrimina descaradamente”. / “Es verdad que en el exterior los argentinos tenemos fama de embaucadores, petulantes y soberbios, lo cual ha quedado permanentemente ratificado en el informe de ALEJANDRO CESAR AGOSTINELLI, publicado (muy lamentablemente), por nuestra hermana “Cuadernos de Ufología” de España, que se ha convertido sin saberlo, en cómplice de las fechorías literarias de este gran pícaro embaucador argentino…nota que NO REFLEJA EXACTAMENTE la historia y el momento actual de la Ufología criolla”. (Boletín “Síntesis Ovni” del Cor)

3 – DR.WILLY SMITH, el notable físico y anciano Smith en EE.UU recibió cartas repulsivas por parte de Agostinelli, donde éste se refirió a este notable hombre de ciencia como: “estás muy anciano y sé que la edad hace estragos en las neuronas de alguna gente…tenes más caquita de paloma en la cabeza de lo que pensaba….” (fin de la cita).

El Dr.Smith le respondió:

“Alejandro César, una vez me dijiste: “No creo en los Ovnis y no se bien por qué”, a lo cual te respondí: “Yo no creo en las hadas, pero no siento la compulsión de dedicar todos mis esfuerzos para convencer al mundo de que está equivocado. Tienes mucho que aprender y espero lo hagas, pero no te deseo mal como tú a mí. Debes asumir la responsabilidad de lo que escribes….Tu problema está bien definido para aquellos que te conocemos….” (Dr.Willy Smith, Miami)

4 – Con el periodista Christian Sanz (ver enlace más abajo), que definió a Agostinelli como:

“Uno de los personajes más oscuros que he tratado en mi vida. Su nivel de desubicación y caradurez es tal que se ha tomado el atrevimiento de difamarme frente a mis colegas de Tribuna de periodistas. Las respuestas que ha recibido a su planteo son tan humillantes que no merecen ser reproducidas (entre otras cosas, han amenazado con denunciarlo), pero lo han puesto en su lugar con gran altura. Ahora se cuida mucho más antes de ser tan estúpidamente temerario. No come vidrio.” (ver enlace más abajo)

5 – Con la publicación española “El Ojo Crítico” (ver enlace más abajo), donde se lo menciona de las siguientes maneras:

“El conocido periodista pseudo-escéptico argentino Alejandro Agostinelli vuelve a aparecer relacionado con un negocio tan turbio como rentable”…/ “Agostinelli miente. Lo cual no es de extrañar teniendo en cuenta dos cosas. La primera que ni siquiera se licenció en periodismo para poder denominarse como tal, y la segunda su pasado noventero en el CAIRP (Centro Argentino para la Investigación y Refutación de la Pseudociencia)…/ (ver enlace más abajo)

6 – Ufólogos varios (G.Fernández, Diego Viegas, Carlos Del Frade, y otros más).

7 – Con el productor del programa “Siglo 20 Cambalache” en los 90, que conducía Fernando Bravo, lo que confesó el mismo Agostinelli ante cámaras (ver más abajo)…

8 – Con personas de la línea escéptica (ver enlaces más abajo), donde se le enviaron varias cartas documento que nunca respondió.

Como se advierte, la “memoria que trastoca” altera la realidad para su conveniencia – y no lo dice ya quien esto escribe – sino todos los antecedentes que acabo de mencionar (que son sólo algunos de los tantos).

El ex ufólogo, ex escéptico, y devenido a “periodista científico” ya no sólo dice disparates sobre Ufología (como cuando se refirió a la Oleada Belga como producto de una conjunción de factores como el gobierno Belga, la OTAN, la caída del Muro de Berlín y las carreteras muy iluminadas).

No sólo “encuesta” por minutos, haciendo un papel tristísimo y deplorable, que daba vergüenza ajena.   

Además de no tener nada para mostrar en materia Ufológica, un calumniador que sólo busca lograr alguna ventaja de un hecho que jamás ha ocurrido, o que ha trastocado.

Donde intente lo legal, será contra demandado por calumnias y deberá probar las mentiras que intenta esparcir. Seguiremos en la instancia que sea, y a cada ataque recibido se le corresponderá de la misma forma.

Un viejo refrán dice que una persona así es como el camello: «no hay nada derecho en él».

En algunas páginas nacionales y extranjeras, han delineado un perfil de Agostinelli y que el lector con su criterio, podrá juzgar. Reproducimos los enlaces para que cada uno tome sus propias conclusiones. Hay gravísimas acusaciones:

EN ARGENTINA:

https://periodicotribuna.com.ar/5164-espias-que-se-disfrazan-de-periodistas.html

https://periodicotribuna.com.ar/3809-christian-sanz-bajo-la-lupa.html

https://periodicotribuna.com.ar/665-alejandro-agostinelli-el-doble-agente.html

https://periodicotribuna.com.ar/3809-christian-sanz-bajo-la-lupa.html

https://periodicotribuna.com.ar/9449-los-curiosos-nombres-detras-de-las-solicitadas-a-favor-de-zaffaroni.html

DESDE ESPAÑA:

http://elojocritico.info/pseudoescepticos-involucrados-en-una-nuesva-estafa-paranormal/

http://elojocritico.info/dossier-tarjetas-de-ummo-cuando-los-pseudoescepticos-hacen-fraudes/

http://elojocritico.info/dossier-tarjetas-de-ummo-2-entre-la-broma-y-el-engano/

http://elojocritico.info/dei-99-al-descubierto/

http://elojocritico.info/wp-content/uploads/2015/12/EOC-79.pdf

PROGRAMA DE LÍA SALGADO (1993):

PROGRAMA DE FERNANDO BRAVO: