Entrevista con la antropóloga Silvia Perla García

Realizada por Paco Martínez
Entrevista realizada en el Instituto Nacional de Antropología y Pensamiento.

Siguiendo con las entrevistas a personas que han visualizado y estudiado de diversos ángulos la problemática de las luminicencias campestres, citamos hoy a la Antropóloga Silvia Perla García quien enfrentó hace algunos años el desafío de involucrarse en el estudio de los relatos de ¨luces malas¨ en un pueblo de la provincia de Buenos Aires. Este hecho le ha brindado una perspectiva de interés a nuestra investigación, ya que las apreciaciones que hace son totalmente desapasionadas y puestas sobre un marco de estudio sin preconceptos sobre la naturaleza misma del enigma luminoso.
Paco Martínez vuelve a indagar con efectividad el problema bajo diversas ópticas.

Paco: ¿Dónde realizó el relevamiento?
S.P.G: En el pueblo llamado Cuenca (partido de Carlos Tejedor, Pcia. de Bs. As.), a veces «Luz» venía a ser sinónimo de «aparición», yo preguntaba y algunos me decían …no yo nunca vi un perro negro , caballo blanco, etc. (apariciones folclóricas-mitos) y otros me contaban que sí, que habían visto la «Luz». era casi un sinónimo de «aparición».
Además estaba el dato de que los animales lo perciben. La gente de campo me contaba que (el hecho) lo percibían los caballos antes que ellos.

P: ¿Cuándo se realizó este relevamiento?
S.P.G: En el año 1978

P: En su estudio, señala a las «luces malas» y de las «otras».
S.P.G: Sí, porque la gente hacía una diferencia. Porque los vinculaban con fenómenos de magia.. Por ejemplo: el hecho de hacer aparecer un animal (un peludo -mulita), tenerlo entre las manos y, de repente, alguien que ejercía la magia blanca lo hacía desaparecer. Eran como bromas pesadas hechas por alguien que tenía conocimientos de magia blanca .
Y otros eran realizados con magia negra, como las luces, a las cuales no había que acercarse . Algunas personas me decían que no les temían, pero ninguno se acercaba a las luces , ya sea por consejo de otros o por decisión propia; las miraban con mucho respeto .

P: ¿Las luces eran sólo una visión a lo lejos o respondía a alguna actitud del paisano, como por ejemplo : acercarse, seguirlo, etc?.
S.P.G: Sí, así es ; por ejemplo unas luces que se confunden primero con los faros de un auto y que no son, digamos que el supuesto automovil no aparece nunca, o desaparece de repente.
Me relataron también un hecho en el que la luz iba en la parte trasera de un auto viejo, de la década del 40′ que los llamaban «Vuaturé» (del francés Voture, creo). Es decir, «la luz» se les subía a la caja trasera del auto. Venía saltando, e iba con ellos en el auto. También seguir a la gente de a caballo , pararse, desaparecer , etc.
Algunas vinculadas a los molinos . Cuando alguien se acercaba , «la luz» subía a la rueda del molino.
Este motivo es bastante universal; lo encontré en el «Motif Index»; una publicación de varios tomos donde están todos los motivos folclóricos que aparecen en la narrativa folclórica, por lo menos de occidente.
En el «Motif Index», se toca el tema de luces que aparecen vinculadas al agua , molinos de agua o cualquier tipo de molino, no sólo en Argentina ; también luces cerca de los pozos de agua .
Otra narración que me hicieron fue la de un inglés y un paisano que habían peleado a cuchillo y habían muerto ambos. Bueno en ese campo (donde murieron) aparecían dos «luces» que peleaban entre ellas bravamente, me contaba la gente.

P: ¿También se las relaciona con elementos de plata , oro?
S.P.G: Si, claro la gente les dice «los emprendados» de plata. El lugar de donde sale la «luz» indicaría un emprendado de plata que fue enterrado por alguien, también les dicen «Tapados».

P: Los relatos que le han hecho, eran antiguos solamente, o también contemporáneos?
S.P.G: Eran relatos contemporáneos, porque había gente de 30 años que había visto la «luz»de pequeño . Ahora bien, algunos decían que hay menos luces o aparecen menos que antes , y otros decían que se ven igual, pero hay menos gente en el campo; lo cual es cierto porque, en esa zona, la gente se fue a vivir a la zona urbana.

P: Aparte de localizarse en los molinos, tuvo referencias sobre otros lugares, zonas, donde veían «las luces»?
S.P.G: Estaban como concentradas , sí. recuerdo que para realizar este trabajo había llevado un mapa donde se podían ubicar las estancias a las que ellos se referían, se notaba que las apariciones estaban muy concentradas, sí, no en cualquier lado.

P: Las apariciones eran periódicas, constantes o muy espaciadas en el tiempo?
S.P.G: Había de todo, gente que tuvo una sola experiencia, otra que contaba una estancia donde aparecía una «luz» que saltaba de poste a poste o los «faros de un auto», etc.
Pero yo creo que había lugares donde esto era constante, digamos, ciertos molinos de agua, no todos, donde «la luz» aparecía durante bastante tiempo.

P: Qué referencias tiene sobre la zona ?
S.P.G: Son esos lugares de la provincia de Bs. As. poblados a principio de siglo , que se hicieron a partir de la estación de ferrocarril.

P: Por qué realizó ese estudio?
S.P.G: Nosotros estabamos haciendo un trabajo de antropología en la Pcia. de Bs As. que había pedido la secretaria mía de Cultura; con motivo del cincuentenario de Ricardo Güiraldes. Entonces pidieron un relevamiento de Cultura tradicional . Yo elegí ese pueblo porque había nacido ahí .
En realidad no fui a estudiar el tema específico las «luces malas», sino realizar un estudio sobre cultura tradicional de un pueblo donde lo característico es que la clase media es descendiente de italianos o españoles y la clase pobre , digamos, es la nativa, que vive en las orillas , los peones de campo . Yo me puse a trabajar con esta última población.
El tema de las luces empezó a aparecer de a poco, yo lo sabía de chica, por haber vivido hasta los cinco años allí. Siempre se habló de luces.
Es muy interesante el tema de «las luces» o aparición de las «luces». Yo la califico como una LEYENDA DE CREENCIA porque en realidad no son cuentos, no es leyenda propiamente dicha, sino que una leyenda de creencia es asociada a la creencia y CONFIRMADA SIEMPRE POR LA EXPERIENCIA. Digamos, no es una leyenda al estilo de por ejemplo : la aparición de la virgen, o sea, es más fácil ver a la «luz mala», y que te acompañe; que ver a la virgen y que te de trabajo., etc. Sino que es una narrativa que tiene motivos muy iguales , se repiten las mismas cosas, porque la gente siempre dice»…yo la vi» , o «…la vió mi hermano » o «…me contaba mi abuela». Siempre hay una referencia a una experiencia concreta; siempre.

P: En su relevamiento, qué importancia le dan los pobladores a las «luces», o es una de las tantas cosas que forman parte de la cultura?
S.P.G: No sé con exactitud, Quizá, en principio la población criolla es más amiga de contar estas cosas, mientras que la otra (inmigrantes) es más remisa a contar por pensar que es cosa de ignorantes, como un prejuicio. Pero en general es un tema muy conocido, hablar de luces no es una cosa rara o que nadie desconozca esto.
Recuerdo que una revista alemana que se dedica a narrativa folclórica mundial, donde se hizo una reseña de mi trabajo, decían que era una pena que yo no había puesto la edad de mis informantes, lo cual era cierto. En ese momento pensé «… esta gente no se dio cuenta que en el artículo está claro que este tema es muy vigente, no es una cosa que hay que rastrearla mucho y sacarle datos a la gente con tirabuzón » .
Crean o no, la narración sale muy rápido.
Ningún poblador de origen europeo al que le pregunté, español o italiano, recordaban que en su país de origen hubieran esas creencias en «luces».
Digamos que, por lo menos en la zona de Cuenca, esas creencias venían de muchos años antes, y de la gente criolla, No llegó con la inmigración ; como otras cosas adoptadas los criollos y viceversa; pero no las «luces malas». si esto era muy común en la época de la conquista europea, no lo sabemos.

P: Por qué » luz mala» ?
S.P.G: Porque la gente le teme, es una cosa que no saben bien que es, No hay ninguna narración donde digan que le hizo mal a alguien, pero hay que tenerle » santo respeto» . Es algo que uno no lo maneja, aparecen, desaparecen, hace lo que le dan las ganas.

P: Con respecto a las formas, tamaños, qué referencias daba la gente?
S.P.G: El tamaño era variado, el color blancas o coloradas y el comportamiento también: unas saltaban, otras se quedaban quietas .
En cuanto a las formas eran siempre redondas.

P: Tenemos referencias , en otros puntos de la Argentina, donde la «luz » blanca adopta una posición distante, buena; mientras que la «luz » roja se acercaba más , era más peligrosa o molesta. ¿Usted recuerda co-rrelatos similares?
S.P.G: Sí, del análisis de todas las versiones daba la impresión que la blanca era más quieta, tranquila y poner lo tanto la vinculaban con magia blanca; mientras que la luz roja era más agresiva, no en el sentido de dañar a alguien, sino que se movía más, saltaba, era más atrevida, sí, te diría que sí .
Algunos pobladores decían:»… yo no la vi nunca porque soy miedoso…» , en otros casos, cuando eran dos personas , uno la veía y el otro no, lo que significaba que uno de ellos era muy miedoso, entonces no la ve, muy interesante realmente.