LUCES Y MISTERIO EN EL VALLE DE LOS DINOSAURIOS

Gaceta OVNI

El embalse Ezequiel Ramos Mexía es el lago artificial más grande de Argentina realizado para dar energía al mayor emprendimiento hidroeléctrico de la historia de la Patagonia, el complejo del Chocón. Las aguas del río Limay, que separan desde la zona lacustre andina a las provincias del Neuquén y Río Negro, arriban caudalosas siguiendo una cuenca que cruza el enorme desierto patagónico como una línea azul que da su tinte de cielo al paisaje por donde se aventura. La monumental presa de tierra de 86 metros de alto ha transformado el desierto para hacerlo atractivo al turismo. No es para menos; la sensación de gigantismo que produce a los sentidos del viajero el ver las aguas entre la inmensidad del vacío logra convertirse, por mérito propio, en una imagen imperdible, con rincones escondidos de especial belleza, senderos difíciles y puntos altos desde donde (casi) es posible observar el mundo. Destaca entre ellos la inigualable atracción de ¨Los Gigantes¨, residuos de arenisca del antiguo paisaje que se elevan desde las aguas como torres portentosas, vigilantes silenciosos del territorio y sus misterios. A las veras del embalse se levanta la pequeña Villa del Chocón, comunidad ésta que aprovecha cuanto recurso alimente su envidiable tranquilidad y organización social.

EL VALLE DE LOS DINOSAURIOS

Hace más de 70 millones de años el formidable movimiento orogénico que levanto el cordón montañoso de Los Andes conmocionó el suelo dejando sobre la superficie estratos ricos en restos fósiles que en las últimas décadas amenazaron dar un giro inesperado a la concepción paleontológica sobre la vida, expansión y desarrollo de diversas especies de dinosaurios, estos delatan la existencia de colosos impensables, animales tan particulares que son motivo de una actual revisión de una prehistoria sudamericana hasta hace no mucho casi desconocida. Entre los inesperados hallazgos se encuentra el mayor carnívoro del mundo, el ¨Gigantosaurus¨. El Gigantosaurus Carolinii es el mayor fósil de carnívoro encontrado hasta la fecha, lleva el nombre de su descubridor, Rubén Carolini, quien comenzó como aficionado a la paleontología y saltó a la notoriedad por su hallazgo. Actualmente Carolini sigue su incansable tarea recorriendo en su camión los parajes inhóspitos y desolados de la región colaborando y protagonizando una verdadera época dorada en la paleontología Argentina ante descubrimientos de trascendencia. Paisajes, descubrimientos, tesoros locales que sus constructores no evaluaron como posibles dan hoy a la Villa ese ambiente de ¨lugar de culto¨ donde el turista llega para encontrarse de forma palpable con el mundo prehistórico que es hoy vergel en el desierto. Pero ese no es todo su tesoro pues, como si faltara algo, una importante iniciativa cultural tiene al Chocón como centro de atención.

LA HISTORIA PATAGÓNICA

Héctor Pérez Morando abrazó el periodismo como meta insoslayable de su vida. Oriundo de Buenos Aires, hace 40 años comenzó un periplo agitado en busca de nuevas experiencias que lo llevaron a radicarse en Cipolletti, ciudad de Río negro allende a la provincia del Neuquén. Fue fundador entre otros medios del periódico Tribunas y Polémicas que le obligó a informarse responsablemente y en profundidad sobre la actualidad y la historia de la Patagonia. De ese modo, en un dilatado proceso de búsqueda fue recopilando libros, periódicos, informes, ensayos, todos exclusivos de la región austral. Con el tiempo logró obtener más de 4000 títulos entre los que se cuentan primeras ediciones, documentos originales, crónicas antiguas, estudios de los primeros exploradores de la Patagonia y una variada constelación de datos que la convirtieron en la iniciativa más importante de su tipo. Excelente articulista de aquellas empresas humanas leemos en uno de sus trabajos: Recién en el diario de navegación del tercer viaje del ¨Río Negro¨ aparece la definición para el lugar neuquino : ¨Entramos en la travesía del Chalcun o Chocón¨( sin acento). La magia supersticiosa de aquellas carnes humanas aborígenes desechadas por lanzas o bolas perdidas o frío y nieve, según los autores, daría paso a huesos calcinados por viento, sol y arena, fosforescentes por la noche, convertidos en ¨luz mala¨. Las primeras referencias sobre la presencia de luces extrañas en la región datan de las tradiciones y leyendas araucanas, en especial mapuches rescatadas durante relevamientos antropológicos. No es un hecho novedoso; durante las cuantiosas expediciones a las vírgenes tierras del sur no solo se relatan encuentros aveces violentos con los indios de la zona, también hay crónicas de encuentros con enigmáticas luminiscencias que los criollos consideraban manifestaciones demoníacas y los aborígenes ¨espíritus¨. A este respecto el joven investigador Patricio Parente (Grupo Hemisferios) reflexiona: ¨Estos son entes luminosos que forman parte del mito y de la realidad ya que las experiencias de encuentros con ellos no datan de siglos o decenas de años sino de unos meses atrás, tal vez de la semana pasada. Esto quiere decir que no estamos ante una leyenda sino ante un fenómeno inexplicable que se repite continuamente y que ha dado raíz a una particular historia de entes extraños¨. ¨Son entes porque su movimiento sugiere algo de carácter suprahumano y suprafísico que escapa a la naturaleza conocida. Ahora bien, existen y se ven aun hoy, con otros nombres, con otros rótulos, y circundan los mismos lugares que hace décadas, donde policías, gendarmes, pobladores y turistas también los han visto. Entonces estamos ante algo real que ha sido narrado e interpretado de diversos modo. Hay un dato notable en la referencia indígena, son el primer grupo conocido en todo el territorio patagónico que ha dado a la luz un carácter inteligente, una vida propia que se sustenta en el tipo de movimiento y comportamiento que muestra ante un testigo. Características semejantes también ha llamado la atención de la ciencia¨. ¨Las luces que sobrevuelan el Chocón y las zonas vecinas estaban allí antes de la construcción de la represa, y tal vez mucho antes de los propios colonizadores¨.

EL PRESENTE

El paisaje mesozoico del Chocón está sepultado en la inmensidad de una vasta desolación pero esta tierra guarda tímidamente otros secretos bajo las capas de memorias antiguas, en recuerdos y leyendas que laten entre los vientos patagónicos y las silenciosas noches del hemisferio. La dramática transformación del paisaje de los últimos 100 años no afectó a estos intrigantes fenómenos lumínicos. Se sabe de lugares muy puntuales donde las referencias alcanzan elevados picos de intensidad, franjas misteriosas donde camioneros y lugareños suelen toparse con los No Identificados de forma continua. Neuquén forma parte de una Patagonia que en cuestión Ovni permanece inexplorada y que guarda celosamente hechos que sorprenderían a la opinión publica. Al momento no existen registros fílmicos y fotográficos de los que tengamos referencia sobre los casos ocurridos en el Chocón pero los testimonios resultan igualmente estremecedores. En los últimos años varios pobladores afirman haber tenido experiencias con Ovnis. Por lo general se trata de fenómenos luminosos que surcan las inmediaciones del embalse, aveces a tan baja altura que sus cuerpos destellan sobre las aguas del Exequiel Ramos Mejía. A principios del 2000, durante varias noches gendarmes de turno en el puesto del embalse observaron extrañas luces hacia el noreste, siguiendo la línea del curso del río Limay. Luces que permanecían estáticas primero y luego se movían erráticamente fueron divisadas desde este punto cuatro veces en el mes de enero. ¨ Aveces, en el pasado – dice uno de ellos- se creía que eran espionaje chileno¨. Juan Pablo Gómez ha indagado este particular enfoque sobre los Ovnis: Una de las hipótesis de conflicto que hasta hace unos años consideraba el ámbito castrense era un eventual enfrentamiento con Chile. Ello influyó de manera determinante en la situación estratégica de las provincias de la cordillera sobre la extensa frontera entre ambos países. No es la primera vez que maniobras de objetos voladores no identificados se ven como una probable intrusión de sondeo chileno. Si bien todo esto ha sido manejado con mucha discreción, es casi un hecho -innumerables veces comentado por miembros de las milicias locales- que se sospechó de los Ovnis como incursión enemiga. Es posible que en más de una oportunidad la alarma haya sonado al ver estos cuerpos luminosos sobrevolar puntos estratégicos como represas, refinerías, plantas de gas e instalaciones militares. Claro que, una vez que se determinaba su alto grado de extrañeza, recién ahí se tomaba conciencia que aquello era algo más que tecnología militar. En particular la Gendarmería posee, a través del relato sus hombres, una muy extensa lista de encuentros relacionados a puestos fronterizos y puntos estratégicos. De hecho existe una buena cantidad de casos Ovni involucrados en la más intima estrategia de nuestro país que no han salido a la luz, todavía. Aunque algunas de las muchas observaciones registradas desde este esta locación a través de los años tenga que ver con luces provenientes de rutas o aviones en despegue desde la propia ciudad del Neuquén (a escasos 70 kilómetros en línea recta) algunas de las maniobras descritas son llamativamente extrañas y caprichosas, sobre todo por la distancia en que fueron vistas.

ARROYITO, EL PUNTO CALIENTE

La zona conocida como ¨Arroyito¨ es muy recurrida a la hora de señalar coincidencias geográficas en las observaciones; se halla a unos 27 kilómetros al noreste de la represa y puntualiza un segmento del Limay que desde el lado norte es costeado por la ruta 237 y por la 7 desde el lado sur. Podemos sugerir que la zona que va desde el embalse hasta el dique de Arroyito es la franja más caliente del territorio. El Sr. Ferreyra, antiguo periodista del importante periódico nacional ¨Clarín¨ vivió casi 35 años en Junín de los Andes, y desde hace 3 está radicado en Villa el Chocón. En 1978 fue testigo de una experiencia que alcanzó el conocimiento público. El 23 de Agosto de aquel año, cuando arreciaba el conflicto con Chile por el Canal de Beagle y las fronteras se hallaban en estado de alerta permanente, Ferreyra volvía en auto por la ruta 237 acompañado por Ramón Asmar quien fuera luego diputado nacional. A la altura de las torres de alta tensión, unos kilómetros hacia el oeste desde dique Arroyito, observó por el parabrisas una intensa luz que parecía traspasar la carrocería del vehículo. Visiblemente inquieto pidió a Asmar detener el auto para ver mejor, pero al hacerlo éste no quiso bajar. Ya sobre el camino pudo ver una esfera de grandes dimensiones a una altura que no pudo precisar. De hecho su acompañante levantó el volumen de la radio cuando el locutor Ricardo Villar, actual diputado nacional, desde LU 19, radio de Cipolletti, interrumpía un programa para anunciar la noticia de la observación de una extraña figura en el cielo que cientos de radioescuchas estaban denunciando desde parte del Valle de Río Negro y Neuquén. ¨ Recuerdo que eran aproximadamente las diez de la noche. Atiné a bajar con la cámara y el grabador pero finalmente no los usé, no se por qué¨. Otra luz, esta vez proveniente de un auto que venía del lado de Bariloche se acercó al lugar y al momento que Ferreyra le hizo grandilocuentes señas se detuvo y bajaron tres hombres que se sumaron al inusual espectáculo. Al cabo de unos minutos la luz desapareció. Ferreyra pidió los nombres de los otros testigos; uno de ellos le entrego sus datos pero al tiempo supo que su domicilio no existía; posteriores averiguaciones sobre los ocupantes del auto demostraron que se trataba de miembros de inteligencia militar que recorrían la zona realizando tareas de investigación relacionadas al problema de un posible enfrentamiento armado con Chile. Sobre esa misma franja Rubén Carolini junto a su familia, aproximadamente en 1985 fue testigo presencial de otra aparición. ¨Volvía de Neuquén en mi auto por la 237 cuando a eso de las diez u once de la noche, pasando Arroyito vi una potente luz que iluminaba el desierto. Enseguida detuve el coche, miré hacia el alambrado, a los postes del costado de la ruta, y la sombra que proyectaban mostraba que la luz estaba dando giros muy prolongados y extensos en el cielo. Asomé la cabeza y vi que su origen era un cuerpo muy luminoso en forma de gota de agua puesta en forma horizontal, como recostada. Tenía un centro más oscuro, creo que azul y no estaba a más de 300 metros sobre el auto¨. ¨ Como mi familia estaba inquieta seguí la marcha hasta que la luz de pronto se apagó¨. Carolinii también relata las innumerables experiencias en el embalse: ¨Si bien esa fue la única vez que vi algo así, en la zona sabemos bien que durante la construcción del embalse los obreros muchas veces vieron ovnis, no solo de noche sino a plena luz del día.¨ Pero otras de las experiencias notables la ha tenido una maestra de la Villa quien prefiere guardar su nombre. Hace por lo menos 20 años, cuando volvía en auto desde la ciudad un grupo de luces, aproximadamente 7, la escoltaron desde el ingreso a la zona del embalse hasta la entrada a la Villa. Tanta impresión le causo la vivencia que desde entonces comenta a sus alumnos lo que le toco experimentar aquella noche, como preparando a sus chicos – hoy muchos de ellos adultos- para vivir con tranquilidad una situación semejante. No se equivocó.

EL VALLE DEL MISTERIO

En los últimos años otras experiencias notables ocurrieron en la zona. En Setiembre del 98 gendarmes y pobladores observaron una luz esférica con haces muy intensos que sobrevolaba serenamente el embalse de este a oeste reflejándose en las aguas del Ezequiel Ramos Mexía. ¨ Volaba bajo como un helicóptero pero no había ruido¨ dice Juan Carlos Benítez, dueño del bar de la Villa que junto a varios pobladores salieron a la calle para contemplar el prodigio. Hay testimonios que hablan de ovnis emerger de las aguas, colarse entre las embarcaciones que de noche salen a pescar. De un modo u otro la actividad de los no identificados es particularmente intensa y continua, y aunque sean las riquezas de los fósiles lo que ha catapultado definitivamente a la fama al Chocón y sus alrededores, el enigma de las luces tiene allí otro ejemplo, otro lugar que se suma a la larga lista de regiones afectadas por este misterio. Tan rica es la información y tan hondo ha llegado a toda la Patagonia el problema OVNI que la propia biblioteca fundada por Pérez Morando recopila datos al respecto en una carpeta especial con documentación periodística y testimonios que han crecido en volumen. ¨Hace 30 años un matrimonio amigo vivió una experiencia formidable en las bardas de Cipolletti. Tanta conmoción causó la noticia que me di cuenta del gran interés que hay en la gente sobre estos temas, por eso, porque la gente pide información, la Biblioteca Patagónica tiene un apartado especial sobre Ovnis¨ Mientras los huesos de antiguos titanes salen a la luz por excavaciones en la zona un proceso similar ha comenzado entre nosotros, rescatar de las memorias las vivencias extraordinarias que hasta hoy moraron bajo los substratos del prejuicio y el silencio. Son datos y experiencias que algún día, como los titanes del Neuquén, obligarán a cambiar la trama de la historia y al mismo ¨presente¨.