LAS HUELLAS Y LAS LUCES: LA EVIDENCIA CIENTÍFICA

Patricio Parente

»…vosotros duendecillos,
que a la luz de la luna haces cercos de hierba amarga
que la oveja no quiere comer; y vosotros, que por diversión
criáis hongos nocturnos…»

Así la mágica pluma de William Shakespeare corría en La Tempestad, una de sus magnificas obras dramáticas. En la imaginación folklórica de la época esos »green sour ringlets» eran considerados como pequeños círculos de hierba creados por las danzas de las hadas o »fairy rings», anillos de hadas (no hay que olvidar que fairy lights, significa »lamparitas»)

400 años han pasado, y tal vez como resultado de un capricho de aquellas hadas, hoy podemos observar enigmáticas figuras que se encuentran impresas en la tierra y salpicadas en toda la antigua zona megalítica al sur de Inglaterra. Pero ¿por que son enigmáticas?
Algo enigmático es algo por descubrir, un episodio en las páginas de la historia no resuelto, es este carácter el que sobrevuela el sur del archipiélago inglés desde 1980, fecha en que los dibujos alcanzaron conocimiento publico (es necesario aclarar que si bien se encuentran en otras partes del mundo, la mayor cantidad de figuras y las más sofisticadas se encuentran en la isla bretona, y por eso nos detendremos aquí)
Es así que intentando desafiar este halo misterioso se han presentado incontables explicaciones, pero por intentar ser demasiado categóricas y determinantes, el transcurso del tiempo se encargaría de demostrar que habrían sido demasiado apresuradas.

Las huellas

Amanecía, y los rayos del sol eran los primeros testigos de los dibujos presentas en los campos de trigo y cebada donde un día antes nada se encontraba; algo los estaba creando durante la noche. Muchas personas, presas de curiosidad, empezaban a investigar un fenómeno que los sobrepasaba, y era la unión de esta curiosidad más el aumento progresivo de los dibujos lo que permitía detectar que algunas características se convertían en patrones estables: todos los dibujos presentaban formas circulares de variados tamaños; la mayoría solían aparecer en verano y unas semanas antes de cada cosecha; en el suelo no se detectaban rastros o residuos, y las plantas de los alrededores no eran afectadas bajo ningún concepto.
Con solo estos datos salieron a escena dos jubilados que se declararon como los autores materiales de las figuras. Paralelamente una explicación meteorológica cobraba importancia, presuntos giros de vientos circulares desconocidos hasta el momento podrían ser los candidatos. Tanto una como otra, aun con cierto tinte de ridiculez por los argumentos que esgrimían, coayudaron a que la prensa cerrara el enigma como una capitulo episódico de la historia.
Pero aunque los medios de comunicación cerraban sus puertas, las del fenómeno continuaban abiertas y cada vez se ensanchaban mas, el misterio realizaba un giro: complejas figuras geométricas y de tamaños colosales comenzaron a aparecer a la par de las otras como burlándose y evadiendo las sentencias que se habían hecho sobre el problema. La sublime perfección de las formas, el juego de matemáticas internas, junto a su carácter simbólico hicieron a un lado cualquier clase de explicación proveniente de las fuerzas de la naturaleza. Respetando el criterio de progresiva complejización, aparecerían figuras tridimensionales, como una pirámide vista desde arriba, o una estupenda cara (parecida a la de Marte).
Por otro lado, desde principios de los ’90 se encontraron trazas de radiación de alta frecuencia en tallos aislados que habían quedado en pie pero doblados a 55 cm. de altura, lo desconcertante era el lapso tan breve de la acción calórica de estas supuestas microondas. Según el Dr. Levengood (biofísico) »los tallos pasan por cambios bioquímicos y celulares muy drásticos debido a una energía intensa y rápida» lo cual sugería una acción controlada, pero en fracciones de segundo. La mano del hombre tenia alguna incidencia?
En varios dibujos la respuesta se tornaba afirmativa, pero en el resto?
Para ello habría que considerar otro aspecto de la cuestión hasta ahora no esbozado y que podría arrojar »luz» sobre el misterio.

Los otros

Extrañas luminiscencias se han observado justo precediendo la aparición de algunos círculos y también danzando sobre zonas con »pictografías» ya realizadas. Además, estas luces que van desde el tamaño de un huevo al de una pelota de football se han observado con mas frecuencia en estos lugares que en otros de Inglaterrra.
No son pocas las personas que han avistado las bolas de luz conocidas en todo el planeta y materia prima de toda la investigación del fenómeno ovni.
Ahora bien, seria ambicioso relacionar las luces con la creación de los círculos?, y si es así, por que un fenómeno tan universal se correspondería con otro tan particular?

Tratando de resolver estos problemas es que ha aparecido el primer libro científico titulado »La profunda complejidad de los Crop Circles» escrito por el físico Eltjo Haselhoff (ver anexo). En un ademán audaz trata de articular tres aspectos, que por estar aislados hasta ahora, se tocaban tímidamente o de manera vaga: en primer lugar, la considerada »evidencia científica», es decir, los análisis físicos y biológicos de las huellas; en segundo lugar, las »leyendas urbanas» u historias de avistamientos de luminiscencias; y por ultimo, como un desprendimiento de estas ultimas, fuentes históricas medievales que proponen la »historización del fenómeno», dándole profundidad y permanencia a lo largo del tiempo.
Estos tres afluentes desembocan en el mismo río: las luces están envueltas en la creación de las figuras.
Si hiciéramos de esta hipótesis un dogma o si la refutáramos apresuradamente caeríamos en el mismo error que los anteriores acercamientos; tampoco preferimos pararnos en el medio siendo presas de un equilibrio espúreo, optamos por darle importancia a dicha hipótesis actualizándola con los datos que continuamente se presentan, o con datos ya presentados…

Huellas en los campos de girasol

El titulo precedente pertenece a una nota publicada en esta pagina (es aconsejable leerla para una mejor contextualización), y es una muestra de como ciertos hechos, cobran nueva importancia a medida que el tiempo transcurre; el viaje que nos transporta al futuro también repercute en la mirada que tenemos sobre el pasado.

A fines de noviembre y principios de diciembre de 1994 varias marcas con formas circulares / elipsoidales que oscilaban entre los 11 y 17 metros aparecieron en campos de girasol de tres localidades cercanas dentro de la Argentina: aproximadamente el 28 de noviembre en Colonia La Amalia, al NO de la provincia. de Córdoba; los primeros días de diciembre en una localidad situada cerca de La Paz Chica, 7 kilómetros al oeste del casco urbano de Roque Perzel(recordar esta cercanía), provincia. de Buenos Aires; por ultimo, el 16 de diciembre en el establecimiento San Francisco, al sur de la provincia. de Santa Fe.
En los tres lugares se realizaron análisis químicos a través de laboratorios diferentes, lo que no impidió que arrojaran resultados semejantes: las plantas que se encontraban en el interior estaban totalmente deshidratadas y aplastadas, en cambio las del perímetro se mostraban dobladas.
No se encontraron marcas u orificios en la tierra, y aunque no se habían utilizado fertilizantes, los síntomas( gran aumento de fósforo) daban cuenta como si se hubieran utilizado cantidades impresionantes. La disminución de materia orgánica necesitaría, mediante un proceso biológico normal, de 15 a 20 años de laboreo intensivo, pero la realidad mostraba que solo se había disminuido en horas o minutos, la acción de microorganismos era imposible. Cuál era la causa? »Algo o alguien» había provocado una gran radiación calórica.
En las zonas precisas de las marcas no se registraron apariciones de luces, pero hay que tener en cuenta que en la vecina localidad de Roque Pérez se estaba dando una »oleada», presenciada y registrada por algunos de los integrantes de nuestro equipo.
En las huellas no se encontró ninguna pretensión de perfección estilística ni ninguna apreciación simbólica, pero los datos presentados, son tan poco comparables a los de Inglaterra para pensar que son dos episodios muy diferentes?; o son criterios lo suficientemente validos para imaginar la existencia de un mismo agente común?
Las dos regiones coinciden en la existencia de un agente que no solo provoco una emisión calórica de gran intensidad sino en la forma drástica y repentina que lo hizo. Las variaciones que se asientan sobre esta base y distinguen a las dos clases de huellas mas que negar cualquier intento de relacionarlas podrían estar dando cuenta de una acción controlada que elige las formas en que opera.

Conclusión

Volvemos a nuestra propuesta inicial, donde tratamos de evitar cualquier criterio subjetivo que empañe la verdad, no podemos ver pruebas físicas por todos lados ya que la repetición es la que hace al patrón, no el patrón a la repetición. Sin embargo, y respetando tal supuesto, tampoco podemos enmudecernos ante fenómenos que aguijonean los saberes establecidos, y generan un vacío que pone en cuarentena a cualquier explicación simplista.
Dos regiones del planeta fueron comparadas de forma tal que una iluminara a la otra, pero no se agotan todos los casos aquí, ni todas las explicaciones. Creemos haber dejado en claro nuestro punto de vista: huellas desconcertantes, luces ululantes, algo esta pasando!
Pensamos que el problema se va a resolver afinando las perspectivas de manera honesta, evitando caer en la inercia de un escepticismo abusivo o de una imaginación desmesurada.